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Esperanza

Desde el 1 de Noviembre y hasta el 31 de Octubre del 2019 tenemos nuevo Colegio de comisarios presidido por un experimentado político de la política europea, Juncker. Su discurso al Parlamento europeo no desmerece porque pone el foco en el corazón de la problemática europea. La recuperación de la Política para abordar el futuro de la Unión.

El relanzamiento de la inversión para el renacimiento industrial y tecnológico de Europa poniendo especial foco en la energía y la economía digital y consolidar el liderazgo de las Instituciones comunitarias para responder a los múltiples desafíos domésticos y los riesgos exteriores de la Unión... son algunos de los motivos para que haya optado por estructurar un Colegio de Comisarios con marcado perfil político y representativa de la emergente geografía política de la Unión.

Juncker y su apuesta por el liderazgo político parte de una premisa sustancial. La Unión Europea está realmente ante un escenario de extremado riesgo y si no se adoptan medidas de avance en la gobernanza europea corremos el riesgo de pasar de la esperanza a la insignificancia.

Esperanza y Gobernanza europea van de la mano. La dimensión real del mundo y su nueva geografía económica, demográfica y productiva, el desafío de la innovación tecnológica y la competitividad industrial de Europa, el reforzamiento de los acuerdos comerciales atlánticos, la necesidad de una consolidación fiscal, la materialización eficaz de una política de seguridad y exterior común,....son algunos desafíos que nos obligan a avanzar en la gobernanza de la Unión.

Una gobernanza que debe tomar conciencia de la necesidad de adaptar unas Instituciones, que fueron evolucionando en el contexto de la guerra fría y la división de Europa, al proyecto de regeneración del gobierno de la Union para responder a la nueva Europa que empezó a revivir hace 25 años al caerse el Muro.

La crisis que atravesamos han transformado debates históricos intensos como el de la concurrencia entre Estados o soberanía colectiva, han transformado también los viejos debates de política industrial o política de la competencia... y nos ha situado en otro estadio del debate. La gobernanza económica y política de la Union para competir en el mundo y ser un actor de estabilidad y seguridad en la nueva sociedad internacional.

En 25 años el mundo ha cambiado y cómo. Responder a este nuevo entorno es una necesidad y no es mal ejemplo, a la vista de la especial relevancia de Alemania, la actitud de Helmut Kohl, Helmut Schmidt, que europeizaron la política alemana y no abogaron por la Alemanizacion de la política europea (Esta es la base del acuerdo europeo que facilito la integración de la RFA con la RDA). El eje franco alemán es la única garantía por ahora para que la canciller Merkel, con su habitual "pragmatismo", no desvirtue el acuerdo tácito que dio cuerpo a la nueva Europa tras la caída del Muro. De lo contrario algo muy profundo se esta alterando en la construcción europea contemporánea.

Los datos revelan que la visión política de Juncker tiene su simiente. Los diferentes programas lanzados en Alemania tanto en lo referente a la Industria 4.0 como a la transición energética nos están informando que el proceso de renacimiento industrial y tecnológico se ha puesto en marcha, la voluntad franco alemana expresada a primeros de este año sobre la transición energética europea y el relanzamiento industrial y tecnológico consecuente también esta teniendo sus efectos (máxime tras el asunto de la toma de control por parte de GE de la división de energía de Alstom), los perfiles de los nuevos Presidentes de las empresas energéticas francesas denotan un profundo cambio y apuesta por las vías industriales y tecnológicas, se ha puesto en agenda el papel central de la economía digital en el proceso de regeneración económica de Europa... estas son muestras indicativas para sustentar la misión de liderazgo de la nueva Comisión para reactivar la economía europea y más concretamente su economía industrial. Europa es músculo. El archipiélago europeo es otra cosa pero no músculo.

El programa de inversiones de 300.000M€, si se materializa los próximos meses, será una buena base de partida pero se necesita optimizar estratégicamente los recursos y a esta función debería dirigirse un Plan de relanzamiento de Europa (Plan Monnet?) donde la REFORMA de la educación y su europeización sea un aspecto complementario clave del Programa de Inversiones. Nuestro futuro requiere una buena sacudida a los cimientos de nuestro sistema educativo porque no esta evolucionando a las necesidades del mundo contemporáneo. Este es el gran desafío para responder al futuro.

El consenso sobre los desafíos esta tomando cuerpo pero la gobernanza que requiere se ve hipotecada por las viejas recetas y en consecuencia esta inmersa en profunda incertidumbre. Por ello la declaración de Juncker sea un rayo de esperanza y esperemos que sea capaz de traducir en políticas como lo hizo en su día Delors.

Sin embargo la esperanza, repasando la actual composición del Consejo de la Unión, se transforma en cierto desasosiego, por la "altura de miras" de sus componentes, pero estoy convencido que el precipicio de la nada que comporta la renacionalizacion de las políticas europeas y más crudamente sus inestables y peligrosos escenarios electorales, les obligara a mirar un poco más arriba de sus ombligos. Creo que en esta misión el papel del Parlamento Europeo y del Colegio de Comisarios tienen mucho que decir.

En el orden interno de los países, cuestiones que parecían inmutables parecen que empiezan a moverse por los diferentes y peligrosos riesgos que empiezan a tomar cuerpo. El riesgo de una nueva recesión y su impacto en Alemania. La efervescencia de movimientos antieuropeos y de marcado carácter autoritario. El declinar de la clase media y la pérdida de oportunidades vitales de los jóvenes. La necesidad de transformar un Estado prestacional inadecuado en términos de eficaz proveedor de bienes y servicios de interés general....nos da motivos para afirmar que estamos ante una crisis más estructural que coyuntural. Y esto nos lleva solo a un escenario con posibilidad de futuro. Más Europa.

La pérdida de competitividad y productividad y la progresiva insignificancia política, con un entorno de vecindad de alto riesgo para nuestra seguridad y estabilidad, exige un impulso político y este no pasa por el populismo. Pasa por una acción responsable de adaptación a los nuevos tiempos renovando las bases que han dado cuerpo al modelo de estabilidad que ha representado la Unión Europea desde 1956.

En este contexto el impulso político, fruto de un estado de necesidad latente, exige dotar de las competencias necesarias al BCE y que este no este mediatizado por la amenaza constante de representantes cualificados de Alemania sobre la falta de base legal para su misión de gestionar el desafío de la deuda que tiene Europa y a su papel como actor del sistema monetario internacional.

Existen otras necesidades imperiosas como son las cuestiones de energía, clima y competitividad de la industria europea, y otras que afectan muy en particular a España como son la integración real en el mercado energético europeo, la puesta en valor en la agenda europea de las relaciones comerciales con América Latina, la cooperación comercial y de desarrollo con la orilla Sur del Mediterráneo y el África Subsahariana, su renacimiento industrial y tecnológico poniendo en valor los flujos del previsible Plan de Inversiones de la UE erradicando a los pícaros de Quevedo que andan por doquier.

Y la esperanza se torna en preocupación cuando sé constata la inexistencia de una política de ESTADO cara a Europa y que se materializa en el espectáculo que se esta dando y perder posiciones de alto nivel en el nuevo organigrama del Colegio de Comisarios. La excepción de personas cualificadas que tienen presencia e influencia gracias a su excelente labor desempeñada durante años y a título personal, no debe ocultar el desamparo y la orfandad real.

Se hecha en falta una acción sistematizada, al igual que otros países europeos, a la hora de posicionar personas en áreas de interés estratégico para España. En España parece que se ha olvidado la palabra Influencia para defender nuestros intereses estratégicos. El presidente Aznar cambió el paso y reorientó la estrategia al terreno del poder, posteriormente el Presidente Zapatero a la indolencia y el Presidente Rajoy al limbo. España tras la arrogancia de la época Aznar (Schroeder lo sufrió en carne propia en su primer Consejo europeo) tiene ante si el riesgo de la insignificancia que solo le salva el ser territorio frontera de un vecindario altamente inseguro como es el Norte de África. La "victoria" del Consejo de Octubre es muy sintomático y que espero, gracias a la labor que realice el comisario Arias Cañete, sea modulado en términos de inversión real. La esperanza solo la contemplo por la presencia de este comisario porque España, como Estado, esta perdiendo el norte de sus intereses estratégicos europeos y sus Presupuestos lo agudizan.

Por ultimo recomiendo un breve repaso al nuevo organigrama del Colegio de Comisarios. Y verán que países tienen realmente influencia y se han preocupado de posicionar altos funcionarios. Interesante lectura y un aviso en toda regla.

Un rayo de esperanza en Túnez

Jorge Dezcallar 27/10/2014

Túnez nos importa mucho por su cercanía y por el impacto que lo que allí suceda tendrá sobre otros países árabes. No en vano allí comenzó la Primavera Árabe que recorre las riberas sur y oriental del Mediterráneo y que se ha transformado luego en una gran decepción porque ha alumbrado una disputa por el poder entre laicos e islamistas que enarbolan concepciones opuestas del modelo de convivencia. Los islamistas se están llevando el gato al agua con su pretensión de poner a la religión en el centro de la vida pública, de la vida política y también de la vida privada, en una concepción totalizadora de la existencia. Por eso muchos intelectuales, desde Huntington a Sartori recelan de la compatibilidad última entre Islam y Democracia. Yo tengo cada día más dudas pues recuerdo una conversación con el líder islamista argelino Abassi Madani cuando me dijo que la democracia tenía para él un mero valor instrumental: servía solo para elegir a los mejores cuya única misión era aplicar la ley islámica "porque Dios no se somete a votación". El caso de Egipto que ha regresado a una dictadura militar para escapar de la dictadura religiosa de los Hermanos Musulmanes es paradigmático, aunque para ese viaje sobraran alforjas. En Siria, Libia y Yemen la Primavera Árabe ha dado luz a guerras civiles y en Irak a un conflicto donde se superponen todos los posibles: civil, religioso entre chiítas y sunnitas, y entre radicales entre sí.

Solo falta que los kurdos den el paso para crear su propio estado porque eso es algo que pone los pelos de punta en Irán o Turquía, que tienen importantes minorías kurdas dentro de sus fronteras. Escribo estas líneas en Estambul, donde es muy patente la preocupación que los ataques del Estado Islámico sobre Kobani están provocando entre la población kurda de Turquía (20%). Kobani es una ciudad siria poblada por turcos y situada junto a la frontera turca. No hay quién de más. La tensión es enorme y el gobierno turco ha llegado a sacar tanques contra manifestantes turco-kurdos que acusan a Erdogan de abandonar a sus hermanos en Siria por su excesiva complacencia con los islamistas radicales. Y es que Erdogan no solo es también islamista sino que quizás tenga más miedo a la creación de un estado kurdo que al mismo Estado Islámico. Al final no ha podido resistir la presión combinada de kurdos y americanos y ha accedido a ayudar a los sitiados de Kobane.

Pero no se fía nada de sus propios kurdos que están enfrentados a Ankara desde 1984 con un saldo de 40.000 muertos. Las cosas había mejorado pero lo que pasa en Kobane puede arruinar los logros de los últimos años. El temor de Erdogan resulta así explicable.

En este sombrío panorama Túnez es un caso aparte. Fue allí donde comenzaron las revueltas árabes con el suicidio en diciembre de 2010 de Bouazizi, un vendedor ambulante desesperado, que provocó la caída del régimen corrupto de Ben Alí y su posterior exilio. Desde entonces Túnez lucha por dotarse de una democracia que funcione. Las primeras elecciones en 2011 las ganó Ennahda, partido islamista "moderado" que formó un gobierno de coalición con dos partidos laicos para redactar una nueva Constitución para el país. Lo que parecía un ejemplo de civilidad se complicó porque pronto comenzaron los problemas en relación con el papel de la religión en la vida pública y eso se tradujo en desórdenes, ataques de islamistas fanáticos y asesinatos de políticos laicos. Este clima de violencia llevó a la renuncia del islamista Ghannouchi, a la formación de un gobierno de tecnócratas y a un diálogo nacional que ha permitido reducir la violencia, adoptar una ley electoral y convocar elecciones legislativas para el día 26 de octubre (las presidenciales son el 23 de noviembre). Son elecciones dominadas por temas económicos (crecimiento de 2,3%, desempleo del 15%, falta de inversiones), por el papel del Islam en la sociedad, por los problemas que plantea el millón de libios que se han refugiado en Túnez, y por la amenaza terrorista pues se calcula que 2.500 tunecinos han viajado a Irak para unirse a los combatientes del Estado Islámico y algunos regresarán un día convertidos en formidables máquinas de matar y encontrarán apoyos en AQMI (Al Qaeda del Magreb Islámico) que se ha radicalizado aún más al transferir su lealtad al propio Estado Islámico y a su califato universal.

La elección se decidirá entre los islamistas de Ennahda, el partido mejor organizado de Túnez, de Rachid Ghannouchi, y Nidaa Tunes (La llamada de Túnez) que dirige Beji Caed Essebsi, un partido que tiene cariz secular y acoge a liberales y también a miembros del antiguo régimen, hoy otra vez en alza. Todo apunta a que al final ambos tendrán que negociar un gobierno de coalición quizás abierto también a otros grupos menores y eso no es mala noticia para Túnez pues forzará a una moderación de las políticas islamizantes de los islamistas, valga la redundancia, y a la vez reflejará mejor la composición plural de la sociedad tunecina que el viejo Bourguiba, padre de la independencia, trató de secularizar como en Turquía hiciera Kemal Ataturk. Pero aquellos eran otros tiempos y hoy la convivencia con los islamistas parece inevitable. La duda es la de si ellos son capaces de convivir con gentes que no comparten su visión totalizadora.

Gloria Ucrania, Gloria Europa

Con estos Glorias cerraban el 16 de Septiembre, los parlamentarios del Parlamento de Ucrania, la sesión en la que ratificaron por unanimidad el Acuerdo de Asociación entre Ucrania y la Unión Europea. Y una declaración de principios de gran calado por parte de Petro Porochenko, la Unión Europea es la garantía (para Ucrania) de su protección frente a Rusia y el Acuerdo un instrumento para reformar / modernizar el País y erradicar la corrupción.
 
El mismo día, el Parlamento europeo aprobó, también, pero por mayoría, el mencionado Acuerdo, y marcado por dos aspectos relevantes. El voto negativo (127) y abstención (35) de un número de europarlamentarios no desdeñable por las actuales circunstancias que atraviesan las relaciones de la UE con Rusia. Y la ausencia de Cathetine Ashton, que por "razones de agenda estaba en Nueva York tratando el dossier nuclear de Irán". Esta explicación muy en línea con un guión de la Familia Roper.

El Acuerdo se enmarca en el Partenariado oriental lanzado en el Consejo de Vilnius (Noviembre 28-29 del 2013) y que viene a materializar una decisión estratégica de calado. El papel activo y decidido de la Unión para integrar en su perímetro de influencia los estados post soviéticos de su geografía europea y del Cáucaso.

La política de vecindad lanzada el 2004 por la UE ha permitido reforzar su presencia en Ucrania, Cáucaso y Moldavia y la ha convertido en un polo de atracción económica y política. Y el partenariado oriental del 2009 va más allá, al propiciar Acuerdos de Asociación asentados en un diálogo político estable, cooperación reforzada en materia de política exterior y de seguridad y sobre todo armonización de la legislación de los países partnes con el acervo comunitario y así poder construir eficazmente una zona de libre comercio.  

Este movimiento estratégico de la Unión se percibe por Rusia como la materialización de una amenaza que ya palpó con la integración doble de los países bálticos en la OTAN y en la UE (máxime si la minoría rusa se siente perseguida en los países bálticos y en Ucrania) y le lleva a preservar su posición histórica mediante la creación y consolidación de una comunidad económica "y política" equivalente al Mercado Común Europeo, la Unión Económica Euroasiatica. Su objetivo, articular bajo su ámbito de influencia el espacio post soviético que recorre la geografía euroasiatica y que se traduce en países con grandes reservas energéticas, países asentados en ubicaciones geográficas de alto interés estratégico para la "sagrada Rusia" desde hace dos siglos y el control de Asia Central.

En este contexto, tras la negativa de Ucrania a ser parte del proyecto liderado por Moscú, el acuerdo de Asociación con la UE ratificado el 16 de Septiembre entra en el corazón del interés estratégico definido por Putin, avalado por las clases medias rusas emergentes y en un entorno de dificultad creciente de Rusia por razones del precio decreciente de los hidrocarburos, la débil productividad y competitividad de su industria y la galopante debilidad demográfica. Y aflora en el seno de las elites rusas el debate histórico de Rusia desde mediados del siglo XIX (exponentes de ello Vladimir Lamanski y Constantin Leontiev),la corriente que reivindica la identidad asiática de Rusia y los interés rusos frente a la decepción rusa porque Europa no comprende a Rusia y la subestima. Que en la traducción actual es, frente a la UE el estrechamiento de los lazos, tanto bilaterales como multilaterales, en Asia.
 
Este escenario nos obliga a no olvidar el mundo de ayer (recomiendo releer el excelente libro de Stefan Zweig, El mundo de ayer) porque parece que últimamente vuelve con demasiada frecuencia y están aflorando en la política internacional y en la europea también, personajes que les gusta el juego de la cerilla en un océano de gasolina.

Europa tiene ante si la exigencia de avanzar en el acuerdo adoptado en Vilnius y en el Acuerdo de Asociación entre la UE y Ucrania, porque ha desatado la esperanza en Ucrania y lo consideran el relato que guía la construcción de un Estado con parámetros de transparencia, desarrollo económico y cohesión social equivalentes a los socios de la Unión.  

Como dije hace tiempo, la UE no puede ni debe hacer con Ucrania un ejercicio de irresponsabilidad y en consecuencia debe asumir responsablemente los costes energéticos de un socio vecino que ha depositado su esperanza de futuro en la asociación con la UE y al que hay que exigirle también responsabilidad en las reformas necesarias para hacerla equiparable a los socios de derecho de la Unión.

El conflicto larvado entre la UE y Rusia, por los espacios de influencia, esta a flor de piel, ha tenido ya una deriva militar preocupante en Ucrania y tenemos ante nosotros un escenario extremadamente delicado donde hay que erradicar el retorno de la historia negra europea.
 
El gran tablero está en marcha y además en el contexto de una sociedad internacional inmersa en un complejo bucle. Y la recomposición del poder en su seno esta aflorando con fuerza dramática para Occidente y para Europa en particular. De ahí que sea absolutamente necesario que la nueva Comisión abandone definitivamente la etapa anodina y reactiva de la Presidencia Barroso y recupere el pulso de la POLITICA para avanzar, si o si, en el proyecto de la Unión y especialmente en la gobernanza de su política exterior y de seguridad común. Y la energía es el corazón de esta política.
 
La evolución de los acontecimientos de Ucrania deben facilitar espacios de encuentro entre nuestros intereses y el de ellos. Y deben servir para desactivar los dos principales riesgos a muy corto plazo. La protección de la minoría rusa y el abastecimiento del gas. En ambas cuestiones el papel de la Unión Europea puede y debe ser activo.

En términos más estratégicos no podemos obviar que hoy Rusia puede y debe ser un aliado para controlar el fuego de Oriente Medio y que es nuestro tercer socio comercial. Y para ellos somos su primer socio. Tampoco podemos ignorar que exporta las 2/3 partes de sus recursos hacia Europa (70% Gas y 90% Petróleo). Y que el 36% de las importaciones de Gas de la UE es ruso y el 31% del petróleo. Este pequeño botón de muestra, sin adentrarnos en los flujos de inversión y exportación entre la UE y Rusia y más concretamente las relaciones comerciales ruso/alemanas, nos muestra la importancia de una política de vecindad asentada en el realismo.

Los próximos años van a ser decisivos para la Unión Europea también en el terreno de su política exterior. Las dificultades crecen porque su perímetro de vecindad está inmerso en un océano de incertidumbre por el fuego desatado en Oriente Medio. Y la evolución interna de Rusia es un asunto de primer orden para los intereses de estabilidad y seguridad de Europa.
 
No hay muchos datos para la confianza pero si un dato significativo para reaccionar. La insignificancia creciente de Europa en términos industriales y en términos políticos en la sociedad internacional.
 
Proseguir con la visión de archipiélago en su política de reactivación económica, su política exterior y su política energética e industrial, nos están llevando a un escenario de riesgo sistémico para la Unión. Reaccionar ante esto es una obligación y mandato de los electores europeos a la nueva Comisión.

Transformar nuestra débil musculatura en fortaleza se hace con el ejercicio de recuperar la comunidad política europea, su gobernanza y su cohesión. Y esto es necesario para ser actores de la estabilidad en Rusia, para comprender que las negociaciones del TTIP entre la UE y EEUU son de interés estratégico también para los europeos y ser conscientes que el interés de los EEUU en la geografía política y económica de Asia, tiene un impacto significativo en nuestra seguridad y competitividad.
 
Quo Vadis Europa? El Gloria Ucrania y el Gloria Europa, es buen brindis que implica un recuerdo a la etapa Delors. Liderazgo, decisión y europeización de las políticas domésticas de los estados miembros. De lo contrario, tenemos asegurada la entrada en un periodo de oscuridad, deterioro de las condiciones de vida de los europeos y pérdida de oportunidades vitales para las generaciones jóvenes. Y España tendría garantizada su posición de cul de sac una vez escorado el centro de gravedad de los intereses de Europa hacia su centro geográfico.

Se puede hacer mejor

Jorge Dezcallar 21/10/2014

No aprendemos. Berlanga estaría disfrutando con este espectáculo y quizá hasta lo convertiría en película con Ana Mato como desquiciada protagonista del sainete. A mí me da rabia y me da pena. Tropezamos una y otra vez en la misma piedra. Aznar no entendió inicialmente la gravedad del Prestige y no se ensució los zapatos con el chapapote como esperaba el personal que hiciera, y ahora Rajoy ha tardado cinco largos días de desgobierno, falta de explicaciones y alarma generalizada antes de marginar a la patética Mato y poner a la Vicepresidente a cargo de la gestión de la crisis del ébola. En ambos casos las cosas se empezaron a hacer bien cuando se rectificó. Si Obama ha nombrado un Zar, también nosotros tenemos una Zarina.

Son muchos los asuntos que plantea el ébola en España, empezando por la conveniencia o no de repatriar a los dos misioneros infectados. En mi opinión el Estado ha hecho lo que debía porque abandonarlos a su suerte era dejarlos morir sin remisión y traerlos significaba una esperanza de vida que desgraciadamente falló. Pero había que intentarlo. El Estado no debe intervenir siempre, por ejemplo, no debe pagar rescates por ciudadanos secuestrados por terroristas que luego usarán ese dinero para secuestrar a otras personas, porque viven de eso. Y la forma de asfixiarles es no pagar, por duro que sea, que lo es, como cuando vemos a esos pobres rehenes del Estado Islámico vestidos con un mono naranja y degollados ante las cámaras. No cabe mayor salvajismo porque lo hacen para chantajearnos. Pero no se puede ceder porque en este caso el bien que se lograría a corto plazo sería fuente de males mayores en el futuro, por difícil que resulte explicar eso a las familias. Tampoco me vale el caso del espeleólogo herido a 400 metros de profundidad en una cueva peruana, donde un hombre de su experiencia debe saber que un resbalón en aquellas húmedas y oscuras profundidades entra dentro de lo probable. En mi opinión quienes se dedican a estos deportes de alto riesgo deben hacerlo con un buen seguro que les garantice el socorro cuando lo necesiten. El Estado debe ser en este caso el último recurso porque tampoco se trata de dejarle morir en aquella sima y en este caso ha sido bonito ver cómo sus colegas se movilizaban para sacarle del agujero pues nadie mejor que ellos para hacerlo. Por eso no me parece justo acusar al Estado de pasividad en este caso.

El Estado tiene muchas otras cosas de las que ocuparse, empezando por procurar que el país funcione, que usted y yo veamos que nuestros impuestos se gastan correctamente y no en tarjetas para que los jerifaltes de Caja Madrid, un banco rescatado con mis dineros y los de usted, se vayan de safari, se compren ropa lujosa o cenen en restaurantes de campanillas mientras arruinaban con sus preferentes a miles de pequeños accionistas, en un indignante alarde de desvergüenza. Para que los bomberos y las ambulancias lleguen con rapidez cuando son necesarias, para que la Justicia sea rápida, para que se combata la corrupción, para que tengamos seguridad, sanidad, educación, transportes y trabajo, que no es poco. Y durante esta crisis, el Estado no ha funcionado como debiera, ha sobrado buena voluntad y ha faltado eficacia. Traer a los misioneros, loable en principio, exige también estar preparados para acogerlos con garantías, con un hospital de infecciosos que no hubiera sido cerrado por los recortes, con trajes de aislamiento cuyas mangas no quedasen cortas, con suficiente entrenamiento por parte de quienes se los enfundaban.. También está muy bien permitir el uso de las bases de Morón y Rota (y el aeropuerto de Las Palmas) en la lucha contra el ébola, pero no hubiera costado nada explicarlo de antemano a la opinión pública. Parece que ahora hay mayor criterio en la gestión de la crisis pero hay que admitir que algunas cosas se han hecho chapuceramente.

Pero si la administración podía haberlo hecho mejor, también algunos periodistas han tratado el problema con un tremendismo que ha aumentado la alarma social. No solo hay responsabilidades políticas, también las hay deontológicas.

Por último, es triste reconocerlo pero siempre pasa lo mismo, tienen que morir blancos para que nos preocupe de verdad una epidemia que lleva varios meses matando en dos de los países más pobres del mundo. Ahora sí, cuando el virus ha saltado a Europa y América, cuando somos nosotros los infectados, es cuando saltan las alarmas y se movilizan fondos para buscar una vacuna. Está muy bien pero pienso que la mejor forma de combatir el virus del ébola es ir a buscarlo allí donde ha nacido, en África, para matarlo en su misma cuna. Los norteamericanos han montado varios hospitales militares en Liberia y Sierra Leona y los británicos han enviado un barco hospital a aquellas aguas que pueden tratar a los nativos y también evitar repatriaciones y riesgos de contagio en el Primer Mundo. Son esfuerzos importantes que se añaden al trabajo que ya desarrollan sobre el terreno, aunque con menores medios, los misioneros de San Juan de Dios o Médicos Sin Fronteras. Todos ellos merecen apoyo y respeto.

Lo único positivo de esta epidemia es que la alarma social que ha originado junto con la justificada indignación por los abusos de Caja Madrid han retirado de la primera página de los periódicos la charlotada catalana, que es una chapuza aún mayor.

Intervención en la jornada 'Energía, Ingeniería e Industria'

Buenos Días Consejera. Buenos Días Rector. Buenos Días Señoras y Señores. Antes de nada quisiera agradecer al Presidente de la Real Academia de Ingeniería su presencia y la celebración de esta Jornada con la Cátedra de Energía del Instituto Vasco de Competitividad. El título de esta Jornada refleja de manera fiel la visión y la misión que dio origen a la Cátedra.

La energía desde los orígenes del mundo civilizado esta ligada a la innovación y en definitiva a la mejora de las condiciones de vida del ser humano y su desarrollo social.

Pasados casi tres lustros del siglo XXI, la energía, en este siglo, ha vuelto al primer plano de la sociedad internacional y al núcleo de la Sostenibilidad del desarrollo humano.

En este contexto la Unión Europea se ve inmersa ante un gran desafío, su soberanía energética. Y esta idea fuerza es fruto de la inestabilidad del abastecimiento energético y la necesidad de transformar el objetivo de la sostenibilidad energética en una oportunidad de liderazgo político y tecnológico.

La Transición energética hacia un nuevo modelo energético es la herramienta para que la innovación tecnológica y el renacimiento industrial sean la columna vertebral del Proyecto lanzado por el eje franco alemán y futura columna vertebral de la política tecnológica e industrial de la Comisión.

En este sentido junto a la gobernanza económica, la gobernanza energética será uno de los vectores estratégicos de la futura Comisión presidida por Juncker y la presencia de un español al frente de la comisaría de Energía es un asunto de interés estratégico para todos. Digo bien todos. Estado ( el Estado, no es sinónimo de partidos ni gobierno central, va más allá) y sector energético. Es nuestra oportunidad para dejar de ser una isla y tomar posición en la carrera de la transición energética iniciada.

Hemos entrado ya en un siglo XXI que visualizábamos, a través de la literatura y del cine, como un mundo de ciencia ficción.

Efectivamente, la revolución de las tecnologías de información y de la biotecnología nos esta adentrando a un mundo diferente al que nos hemos acostumbrado a vivir. Más concretamente la economía digital esta ocupando el corazón del motor de la economía. Estamos en medio de una revolución silenciosa que va tomando cuerpo y esta implosionando nuestros modos de organización social, económica,...y nuestro sistema educativo. Y necesitamos adaptarnos a un futuro que ya es presente, porque de lo contrario entramos en una espiral de preocupación estéril y después en la insignificancia industrial.

La energía también ha entrado en la era del cambio. La irrupción de la exuberante demografía de Asia en la economía mundo, de un modo muy activo en el plano industrial y con hambre de futuro, ha roto muchos de los paradigmas que nuestra visión eurocentrica daba por inmutables. La crisis iniciada en Agosto del 2007, nos ha despertado de un letargo que nos estaba cociendo como a la rana en un puchero a fuego lento y temperatura agradable. Y no siendo suficiente con la crisis estructural en el que estamos inmersos, nuestra vecindad geográfica y fuente de nuestro abastecimiento energético está en máximo riesgo, cuando no ardiendo. En estos momentos más que nunca es necesario como decía Raymond Aron, reconocer el pasado para mantener la tensión y visualizar el porvenir.

Y aquí es donde inserto el objetivo de esta Jornada. La energía como motor industrial y tecnológico. Y en línea con el proyecto estratégico de la futura Comisión. El renacimiento industrial y tecnológico de Europa y de España en particular.

Reconocer el pasado es un ejercicio conveniente porque nos enseña mucho, nos hace ser menos arrogantes y justos con la historia energética de nuestro Pais. Esta Jornada esta centrada en la Energía, Ingeniera e Industria. Y yo añadiría. Desarrollo socio económico y competitividad. Esta reflexión fue ya realizada y ejecutada con éxito en el Pais Vasco. Y ha sido la base de nuestra fortaleza industrial y tecnológica. En este sentido quiero destacar, en un mundo donde prima el ruido de los mediocres y de las memorias cortas, a una persona que fue un líder profesional clave en la historia industrial contemporánea del Pais Vasco: José Antonio Garrido. Sin su visión industrial y sobre el papel motor de una Corporación para consolidar tejido tecnológico e industrial, sin su liderazgo responsable y sin complejos sobre el papel de una corporación energética como Iberduero en el desarrollo tecnológico e industrial de un País, no hubiera sido posible lo que ha sido y es, todavía, el País Vasco actual como una referencia industrial y tecnológica. En estos tiempos de lo efímero y del descubrimiento permanente del Mediterráneo, una mirada de reconocimiento, para aprender, de nuestro más cercano pasado, representado por el buen hacer y la visión de profesionales líderes y responsables con su País como Jose Antonio Garrido, Manuel Gómez de Pablos, y Ángel Galindez nos permite afirmar que es factible abordar el futuro de los desafíos tecnológicos e industriales que tenemos ante nosotros. Solo nos falta recuperar la humildad, la ilusión de futuro, el rigor, el espíritu de colaboración y apuesta por las fortalezas industriales y tecnológicas del País y la visión de un mundo altamente competitivo que nos obliga al esfuerzo y a respuestas adecuadas para cada geografía económica.

Aunque intentemos negar con displicencia, desde la comodidad de estar comiendo la herencia recibida, la transición energética europea se ha puesto en marcha y esto afecta de lleno a las corporaciones energéticas y por ende a su fortaleza tecnológica, su organización corporativa y el tejido industrial auxiliar que la provee.

También tenemos que ser conscientes del impacto de las cuestiones del Clima en la geografía energética mundial. Un somero repaso a los trabajos de la Conferencia de París sobre Cambio Climático de diciembre del 2015 me causa preocupación porque la energía y el clima son dos actores que van de la mano.La comunidad energética no puede ser considerada un "enemigo" por la comunidad medioambiental. En un guión donde la eficiencia y la Sostenibilidad energética adquiere peso y protagonismo en el mercado energético, las corporaciones energéticas son, y si no lo son tienen que ser, conscientes del valor de la Sostenibilidad porque su futuro como corporaciones empresariales depende de su adaptación al nuevo entorno energético o tienen un futuro incierto.

Las nuevas fuentes de energía van a tener mayor protagonismo porque la extracción de las fuentes convencionales tiene una progresiva dificultad geológica, geográfica, técnica y de riesgo político. Por ello, como he dicho al inicio, Europa tiene ante si la soberanía energética como una acción estratégica de primer orden para no dejar de ser una geografía económica competitiva y una comunidad política relevante en la sociedad internacional. No es un brindis al sol. Es una necesidad que se alimenta de la idea fuerza de una transición energética asentada en el renacimiento tecnológico industrial. Y esto, en el contexto de la nueva economía mundo, nos conduce a la dimensión europea de los proyectos porque abordar proyectos de innovación tecnológica que requieren movilizar importantes recursos financieros y humanos, exige músculo. Y una política industrial donde se implique a la corporaciones energéticas para que refuercen su apuesta por la tecnología y la consolidación de un tejido industrial avanzado en su perímetro de influencia.

Los ejemplos de EEUU, de Alemania y Francia por ejemplo son claros. La apuesta de Washington es clara por la innovación en las nuevas fuentes de energía y por conglomerados industriales con clara vocación energética como General Electric. La inquietud en Francia con el affaire Alstom/GE y la estrategia de esta última para la toma del control de la división de energía de Alstom ha generado un antes y un después en la política industrial en Francia. El apoyo explícito de Alemania a sus conglomerados industriales y más concretamente al matrimonio entre PYME y la transición energética alemana, amén del papel activo de los inversores energéticos de Alemania en el desarrollo de un parque de proveedores centrado en su PYME, son botones de muestra para entender que la política industrial y de innovación tecnológica son parte central de los procesos de transformación y adaptación empresarial no solo a los nuevos desafíos del sector energético, sino a la estrategia de competitividad de los países.

Y así podría continuar con ejemplos geográficos diversos que afloran en las nuevas potencias como por ejemplo China e India, dado que juegan al mismo objetivo estratégico. Reforzar su plataforma industrial y tecnológica como herramienta para las tres grandes desafíos del presente siglo. La energía, el agua y las tecnologías de información.

Donde estamos y a donde vamos nosotros? Esto lo dejo a los ponentes. Solo tres apuntes.

  1. Uno, si nuestra política energética no la consideramos como un aspecto nuclear para relanzar la política industrial y tecnológica poco recorrido tiene el renacimiento industrial de España y también poco recorrido, a la postre, nuestras compañías energéticas. Y mucho menos recorrido la competitividad de nuestro país.
  2. Dos, si ante la necesidad de músculo que requiere el nuevo escenario internacional y europeo en particular, continuamos con la hoguera de las vanidades del nuevo rico acolchado en la comodidad efímera del cliente cautivo que esta desapareciendo o ha desparecido ya, poco futuro tiene un tejido industrial y tecnológico creado con mucho esfuerzo y arrojo por las generaciones anteriores.
  3. Tres, veo demasiado power point para hablar de lo obvio en un sector que desde hace más de 15 años estamos mirándonos al ombligo. Me preocupa que tengamos poca hambre de futuro y humildad para crear plataformas industriales y tecnológicas adecuadas para competir en un mercado cada vez más complejo que demanda innovación tecnológica permanente y músculo corporativo y financiero suficiente para tener presencia internacional. Nuestro riesgo real es que en el perímetro industrial de nuestras compañías energéticas tengamos empresas industriales en declive con tecnologías de poco o medio valor y en consecuencia con mercados cada vez más limitados y márgenes más estrechos. Pasar del mundo del power point al mundo de las decisiones es una obligación.


Los cambios que derivan de la transición energética han venido para quedarse y esto va tener un impacto en la organización del sector porque el mercado ha empezado a transformarse. Estamos ante un escenario de compañías multienergeticas. El coor ya es la Energía. En consecuencia, nos guste o no, estamos en la antesala de decisiones estratégicas para adecuar el sector energético a los nuevos desafíos energéticos del siglo XXI y más concretamente para dotarlo del músculo corporativo, tecnológico e industrial necesario.

Y un ultimo apunte, pero no por ello menos importante, nuestro tejido industrial y tecnológico esta obligado también para adaptarse al nuevo entorno. Su fortaleza es buena base de partida, pero absolutamente insuficiente para un mercado que se esta transformando tanto en términos de negocio como de dimensión. Es necesario recuperar el hambre de futuro y la memoria de donde venimos para afrontar el esfuerzo de los cambios a los que nos vemos obligados. Y estos pasan por transformar los modelos de negocio y la búsqueda de mayor musculatura. La prédica no debe maquillar un presente complejo y un futuro incierto. Hay que dar trigo y confío que los ponentes de esta Jornada iluminen el camino como lo hizo Ignacio de Loyola.

Fiebre electoral

Jorge Dezcallar 13/10/2014

Octubre es un mes de elecciones en Iberoamérica, un continente que parece haber dejado atrás las asonadas militares a lo Pancho Villa para adentrarse por la más aburrida pero más segura senda de la democracia participativa donde siempre hay espacio para mejorar. Entre 2009 y 2016 se habrán celebrado 34 elecciones presidenciales en el continente, nunca antes se había dado una cifra similar. Ayuda a este proceso el desarrollo económico (entre el 5-6% la última década) y el consustancial aumento del número de personas que escapan de la pobreza extrema para integrarse en las clases medias, 60 millones en los últimos diez años, un aumento del 50%, aunque todavía haya un 27,9% de pobres. No quiere esto decir que no haya problemas porque los sigue habiendo y muy graves pues Latinoamérica tiene la más injusta distribución de la riqueza del planeta, el desarrollo ha hecho a los ricos más ricos y a los pobres más pobres y hay déficits importantes en seguridad, corrupción, justicia, institucionalidad, buena gobernanza, etc. La democracia no solo debe ser de origen sino de ejercicio, no solo electoral sino de ciudadanos, debe conducir a sociedades más justas, igualitarias y cohesionadas. Por eso aunque el 56% de los latinoamericanos apoya la democracia, solo un 39% está satisfecho con su funcionamiento y en esto Latinoamérica no es un caso aislado pues ese desencanto, propio de momentos en que las cosas vienen mal dadas, ocurre también en Europa y por eso surgen partidos como el de Beppe Grillo en Italia o Podemos en España. Como dice Fernando Savater, cuando estás malo vas al médico y si estás desesperado recurres al curandero.

Tras elecciones en Costa Rica, Chile, El Salvador, Panamá y Colombia en lo que va de año, Latinoamérica se juega este mes el futuro de tres exitosos proyectos políticos de izquierda en las elecciones que se celebran en Brasil, en Bolivia y en Uruguay. Se pide a la Izquierda que se reinvente frente a la crisis económica. ¿Cuáles son sus recetas políticas cuando la economía marca las reglas del juego? Los gobiernos de estos tres países se enfrentan al reto de cómo hacer frente a las fuertes demandas sociales que genera el crecimiento y el desarrollo de las clases medias en un contexto de desaceleración económica regional, pues del 5% de crecimiento anual del PIB promedio de la región hemos pasado a tan solo el 2% (el Banco Mundial pronostica un 1,5% para 2014). Esta combinación ha dejado atrás las reelecciones fáciles y aboca a mayorías ajustadas y a segundas vueltas, algunas con el agua al cuello como ha mostrado la reciente reelección de Santos en Colombia.

La primera vuelta electoral en Brasil se celebró el pasado domingo y despejó las incertidumbres desatadas tras el accidente aéreo que costó la vida al candidato socialista Eduardo Campos y catapultó efímeramente al primer plano a su segunda Marina Silva, contra la que se concentró a partir de ese instante la artillería gruesa de los otros dos candidatos, Dilma Roussef (Partido del Trabajo) y Aecio Neves (Partido Socialdemócrata). Las contradicciones de Silva en temas tan sensibles como drogas, aborto y homosexualidad han provocado su desplome con la consecuencia de que la segunda vuelta se dirimirá el próximo día 26 entre Dilma, actual presidente, y Aecio, que han obtenido un 42% y un 33% respectivamente. Eliminada la candidata socialista, la pelea será, pues, entre la izquierda y el centro por los millones de votantes evangelistas que apoyaron a Marina Silva. Quien venza se deberá enfrentar a la demanda de mejores servicios sociales (sanidad, educación, transportes, vivienda) de una sociedad muy desigual en la que convive el siglo XXI con segmentos de población que no han llegado a la Edad del Bronce, mientras que los "garimpeiros" del Matto Grosso recuerdan a la California de la fiebre del oro. Los disturbios que se produjeron durante el campeonato mundial de fútbol son consecuencia de otra fiebre, la "fiebre del crecimiento".

También parece que Evo Morales y su MAS (Movimiento al socialismo) lograrán la reelección tras ocho años de gobierno. Su mayor aliado es la atomización de la Oposición que agrupa a sectores liberales y mestizos asustados ante el creciente poder de los indígenas, pero cuyos candidatos de centro (Doria Medina) y de derechas (Tuto Quiroga) van muy detrás en las encuestas de intención de voto de las elecciones de este mismo domingo 12 de octubre. Tras excesos algo pueriles en sus inicios, Evo ha suavizado sus formas y moderado sus credenciales estatistas, nacionalistas e indigenistas, algo que necesita si quiere, como afirma, atraer a inversores extranjeros para convertir a Bolivia en el polo energético de la región. Su mayor carta es un crecimiento del PIB boliviano de un 4,8% anual en sus ocho años de gobierno. Ganará.

Más complicado lo tienen las izquierdas del Frente Amplio en Uruguay. Allí Tabaré Vázquez pretende suceder a su correligionario José ´Pepe´ Mugica (que ha legalizado algunas drogas) en las elecciones del próximo día 26, pero se enfrenta a un joven y atractivo candidato del Partido Nacional (los "blancos"), Luis Lacalle, el centro-derecha, que está subiendo últimamente en las encuestas aunque aún está a bastante distancia de Tabaré (40% a 33%). Más lejos aún queda el Centro-Izquierda del Partido Colorado de Bordaberry (15%) que, sin embargo, impedirá un ganador claro y forzará una segunda vuelta el 30 de noviembre que hoy por hoy se anuncia muy ajustada.

Crecimiento y nivel de deuda en la Eurozona

Este jueves en una intervención en la Brookings Institution en Washington Mario Draghi ha dicho cosas importantes. Después de que el Fondo Monetario Internacional alertara esta semana de que la Eurozona tenía una probabilidad de un 40% de entrar otra vez en recesión, el Presidente del BCE reafirmo su compromiso y el de todos los miembros de su consejo de gobierno de adoptar más y mayores medidas de las denominadas no convencionales para evitar el riesgo de deflación, pero alertó de que las medidas de política monetaria no son suficientes para recuperar la senda de crecimiento, es necesario implementar políticas fiscales y reformas estructurales.

Hasta aquí nada nuevo. Lo más importante a mi juicio es que alertó de que el crecimiento potencial actual estimado de la economía de la eurozona es demasiado bajo para salir de la situación de alto desempleo en la que nos encontramos. Alcanzar el crecimiento potencial no es suficiente sino que hay que adoptar medidas para incrementar este crecimiento potencial.

Como se observa en el gráfico anterior, desde el comienzo de la crisis en el año 2008 la estimación de crecimiento potencial de la economía en la Eurozona ha ido retrocediendo año tras año. Simultáneamente, el valor en términos monetarios del PIB real actual es aún menor que el que teníamos antes del inicio de la crisis. Por tanto, parece que el señor Draghi tiene toda la razón al señalar que hay que tomar medidas no solo para crecer más sino para aumentar también el crecimiento potencial de la economía.

Por otra parte, el pasado mes de septiembre, el International Center for Monetary and Banking Studies (ICMB) de Ginebra publicó un magnifico informe titulado Delevereging? What Delevereging?, cuya lectura recomiendo vivamente, que demuestra que el proceso de desapalancamiento en el mundo en general y en la eurozona en particular contrariamente a lo que se piensa, aún no se está produciendo.

Como se observa en el gráfico anterior, el porcentaje de deuda (ex. sector financiero) sobre PIB a nivel mundial se ha incrementado sustancialmente durante el periodo de crisis (2.008 – 2.013), nada menos que un 38%, alcanzando el máximo histórico del 212%. En la Eurozona, esta cifra es aún mayor, el 257%, y la española alcanza el 300%. La media de los países desarrollados alcanza el 272% y algunos países emergentes como China han acelerado su proceso de endeudamiento para mantener altas tasas de crecimiento basadas en la demanda interna cuando la crisis ha hecho flaquear sus exportaciones y ya tiene un nivel de deuda sobre PIB del 217%.

Es decir, estamos en una situación en la que simultáneamente se está produciendo una caída de las expectativas de la capacidad de crecimiento con un incremento de la deuda. Parece obvio que la combinación de estancamiento económico, progresiva reducción del potencial de crecimiento e incremento significativo de deuda nos lleva por mal camino. La capacidad de endeudamiento de las economías no es infinita. Tiene que ser proporcionada a la capacidad de repago que la generación de riqueza proporcione.

Mario Draghi acertadamente nos alerta de que las medidas de política monetaria en esta situación pueden ser mucho menos efectivas. Es imprescindible actuar desde los Gobiernos con medidas de carácter fiscal y reformas estructurales que incidan en la capacidad de crecimiento actual y potencial. Si no, el incremento de liquidez se seguirá embalsando en activos financieros, pero no llegará a la economía real. En estas circunstancias no es en absoluto descartable una nueva recaída en un periodo de recesión, y probablemente de deflación, pero con el agravante que en esta ocasión, como consecuencia del incremento de deuda, la posición de balance sería mucho más débil y aún mas más costosa la salida.

Si no se actúa rápido en la política en Europa, y con el BCE cerca del límite de sus capacidades, puede quedarnos poco tiempo para evitar otro desastre.



Paraguas revueltos

Jorge Dezcallar 08/10/2014

Más de uno podría aprender de esos manifestantes con paraguas que dedican tanto tiempo a evitar las mangueras y gases de la policía como de no pisar el césped y a recoger sus residuos en bolsas de plástico diferenciadas para luego reciclarlos. Visité el campamento del 15M en la Puerta del Sol de Madrid en 2011 y no era exactamente lo mismo.

La gente empezó a manifestarse en Hong Kong el pasado 26 de septiembre cuando se sintieron engañados por las autoridades de Beijing que se habían comprometido a instaurar el sufragio universal en la colonia a partir de 2017 pero que ahora añaden la pequeña condición de dejar elegir libremente al nuevo Jefe Ejecutivo entre una terna previamente aprobada por el Partido Comunista Chino. Los hongkoneses se sienten engañados con razón y se han lanzado a las calles bajo el slogan "recuperemos Central con paz y amor". Decididamente los chinos son diferentes. Cuando la policía reaccionó con brutalidad solo consiguió hacer crecer un movimiento democrático de pacífica desobediencia civil. Como los manifestantes se protegen de las mangueras y gases policiales con paraguas se ha dado en llamar la ´Revolución de los Paraguas´ a lo que allí ocurre, como los portugueses hicieron la de los claveles a base de ponerlos los fusiles de los soldados.

Pero sería muy miope quedarse ahí porque lo que ocurre en Hong Kong es reflejo de un problema mucho más profundo que tiene que ver con China. Mao fue un visionario implacable que acabó con sus enemigos (y con millones de chinos) con políticas tan equivocadas como el Gran Salto Adelante o la Revolución Cultural, pero que tuvo la virtud de rodearse de dos personas muy inteligentes: Zhou Enlai que administró sus errores lo mejor que pudo y Deng Xiaoping que cambió la dirección del país en cuanto desapareció el Gran Timonel para establecer un régimen de dictadura política en manos del Partido Comunista y de capitalismo (con límites) en el ámbito económico, lo que llamó "un país con dos sistemas". Yo estaba en Beijing el día que murió Deng, el 9 de noviembre de 1989, y me fui con nuestro embajador en China a pasear por la ciudad a las cinco de la mañana y pude constatar en la gente con la que hablamos (con intérprete) que a nadie le importaba un pito la democracia (¿cómo iba a importarles lo que nunca habían conocido?) pero que todos querían que no se alterara el rumbo económico, independientemente de quién se hiciera con el poder. Como el mismo Deng decía, no importa que el gato sea blanco o negro, lo que importa es que cace ratones y los chinos estaban de acuerdo, mientras compañías de soldados patrullaban las calles aquel amanecer y en Tiananmen una enorme pancarta electrónica contaba los días, horas, minutos y segundos para la retrocesión de Hong Kong a China.

Los británicos impusieron la cesión de Hong Kong por el tratado de Nankin (1842) que puso fin a la primera guerra del Opio, hecha para forzar a los chinos a fumar la droga que ellos producían en la India. Una vergüenza más del colonialismo británico que ha sido pródigo en ellas. Al finalizar el plazo de la cesión el Reino Unido hizo las maletas sin la menor consideración por la suerte de los 7 millones de chinos que allí quedaban, en contraste con el respeto que dicen profesar por la voluntad de los llanitos de Gibraltar. Claro que España no es China y los llanitos son apenas 30.000 y con ellos se puede mantener una ilusión de imperio a un precio asequible.

Hasta ahora China y Hong Kong se han entendido bastante bien. La ex colonia es la segunda plaza financiera de Asia (solo detrás de Tokio) y el principal puerto de entrada de inversiones y divisas en China, mientras que Beijing canaliza por allí el 11% de su comercio internacional.

Pero este entendimiento puede no ser eterno y los capitales, que tienen terror a la incertidumbre y a los desórdenes, podrían emigrar a Singapur o a Tokio si la situación se descontrola. El dinero ha traído también a Hong Kong una peligrosa burbuja inmobiliaria pues los precios han subido 300% en los últimos diez años. Por otra parte, China tiene muchos problemas internos (este año "solo" crecerá a un 7,5% lejos de los dos dígitos de hace muy poco, su economía se sobrecalienta y ya se habla de un credit crunch de imprevisibles consecuencias) y además no puede permitir que estos deseos de más democracia prendan en otros lugares con serios problemas de separatismo como Xinjiang y Tibet. Porque con el desarrollo económico vienen siempre demandas de mayor libertad política y en esto China no es una excepción. Por eso lo que pasa estos días en Hong Kong es ocultado por la censura al resto del país

En mi opinión hay razones para que la sangre no llegue al río y se logre algún tipo de acuerdo que dé cierta satisfacción democrática a los habitantes de Hong Kong sin poner en riesgo sus dineros, y que al mismo tiempo impida que sus exigencias de mayor democracia se extiendan a otros lugares de China, algo que el régimen comunista no puede tolerar ni va a tolerar. Recuerden Tiananmen, que nadie se haga ilusiones. Pero las últimas noticias hablan de enfrentamientos y hay que ser cautos porque una revuelta se sabe cómo comienza pero no cómo termina.

El Estado Islámico

Jorge Dezcallar 30/09/2014

Un engendro está creciendo en amplios espacios de Siria y de Irak delante de nuestros ojos. Se llama el Estado Islámico (EI), tiene a su frente a un Califa y ambiciona unir bajo un mismo liderazgo político y religioso a todo el mundo musulmán y también a todos aquellos territorios que un día fueron islamizados, como lo fue más de media España. No es broma, es algo absurdo y real al mismo tiempo, algo que debería darnos más miedo que todas esas absurdas películas de vampiros y de muertos vivientes que tanto éxito tienen entre cierto público. Aquí hay muertos de verdad y asesinos que crucifican y degüellan en público y que parecen creer, como los vampiros, en una expansión ilimitada mediante el terror y la permanente efusión de sangre.

Estados Unidos, que con Barack Obama estaba logrando repatriar las tropas de Oriente Medio tras trece años de guerra, se debatía hasta hace unos días entre intervenir a tope como hizo en Irak, intervenir a medias como hizo en Libia o no intervenir como ha hecho en Siria, que es lo que más le apetecía. Los resultados son malos en los tres casos. En Irak porque no llega esa democracia que se supone iba a surgir del derrocamiento de Saddam Hussein y el país está más dividido que nunca. En Libia porque una vez muerto Gaddafi nadie se ha ocupado de crear las condiciones para una convivencia civilizada en ausencia de las más elementales estructuras estatales. Y en Siria, porque cerrar los ojos a las demandas de libertad de la población frente a la dictadura familiar de los Assad ha conducido a que los islamistas se adueñaran de la revuelta y a que las numerosas minorías (kurdos, cristianos, drusos, alawitas) teman acabar peor de lo que estaban.

En Oriente Medio hay varios conflictos que se superponen. Al que enfrenta desde 1949 a palestinos e israelíes se añaden ahora las consecuencias de la llamada Primavera Árabe (transformada en invierno) que sigue dando fuertes coletazos en Siria, Egipto, Libia, Túnez y Yemen; la pugna tradicional entre chiítas (capitaneados por Irán) y sunnitas (liderados por Arabia Saudí y Turquía); y la pelea a muerte que libran musulmanes moderados y radicales islamistas empeñados en imponer su peculiar e intolerante visión del Islam. Demasiados problemas para una misma región. Por si fuera poco, también hay pugnas entre los más radicales entre sí pues el EI se enfrenta a Al Qaeda, que hasta hace poco tenía la vitola de ser la organización más fanática tras responsabilizarse de los atentados terroristas más mortíferos en todo el mundo. Pero Al Qaeda ha perdido impulso tras la muerte de Osama Bin Laden, ha perdido sus bases territoriales en Afganistán y Pakistán y funciona más como una franquicia de grupos cada vez más dispersos, algunos de los cuales están cambiando de chaqueta para apoyar al Estado Islámico, como acaba de hacer el grupo argelino que ha degollado al rehén francés. EI, por su parte, cuenta con una base territorial en "zonas liberadas" de Siria e Irak, un sólido respaldo económico (venta de petróleo) y el atractivo que para muchos jóvenes supone ir a vivir a una zona donde se aplican las estrictas provisiones de la Ley Islámica y donde se puede combatir contra el infiel concebido como todo aquel que no adhiere a su visión fundamentalista de la religión. Por eso EI se enfrenta en Siria al Frente Al-Nusra, que se mantiene fiel a Al Qaeda, en una pelea de los malos contra los peores.

Al final más de 60 países han decidido combatir contra la amenaza que para todos supone EI. Unos bombardean, otros dan armas y otros ayudan a los refugiados (España contribuye con $640.000). Pero ninguno pone tropas sobre el terreno y los bombardeos serán insuficientes si nadie ocupa físicamente el territorio tras expulsar a los combatientes de EI, lo que nos enfrenta con la dificultad adicional de que no queremos apoyarnos ni en el régimen sirio de Bachar el Assad ni en el de los ayatolas iraníes, que son precisamente los mayores enemigos de los sunnitas radicales del Estado Islámico. Lo de Bachar no tiene arreglo pero es imperativo lograr que los iraníes colaboren sobre el terreno con los saudíes y eso tampoco es fácil porque unos son sunnitas y otros chiítas y porque ambos compiten por el liderazgo regional y desconfían profundamente unos de otros. Cameron se acaba de entrevistar con Rohani en Nueva York para animarle a hacerlo, mostrando lo deprisa que están cambiando las cosas como consecuencia de la amenaza islamista. También la ONU acaba de exigir a los estados que modifiquen sus leyes para perseguir al "flujo sin precedentes" (Ban Ki Moon dixit) de combatientes que se unen a EI, que llegan desde más de 80 países y algunos de los cuales regresan luego a sus lugares de origen convertidos en máquinas de matar.

No podemos dejar que se afiance sobre un territorio estable un régimen que dará albergue a terroristas que cometerán atentados en nuestros países (las amenazas son muy explícitas) mientras el drama de los refugiados se intensifica en una región donde ya hay más de cuatro millones de desplazados. El Estado Islámico es una amenaza existencial para nuestra seguridad futura y una tragedia para los que son salvajemente asesinados, para quienes deben abandonar sus hogares si quieren salvar la vida y para quienes viven bajo la opresión de sus leyes medievales. No lo podemos permitir.

A vueltas con el nivel general de tipos de interés el crecimiento y la actuación del BCE

Vuelvo sobre uno de los temas que más me preocupa de la situación actual de los mercados financieros y es el bajísimo nivel general de los tipos de interés.

No todo es bueno ni malo en el hecho de tener tipos tan bajos. Lo importante es que seamos capaces de interpretar bien lo que significan, porqué hemos llegado hasta esta situación y que podemos esperar a partir de ahora.

Empecemos por el principio. El rendimiento de un activo financiero de renta fija tiene dos componentes, el tipo de interés “sin riesgo” de mercado a ese plazo (bono soberano con rating AAA) y la prima de riesgo que como emisor me solicita el mercado en función de su valoración de mi capacidad de repago de la deuda. El coste total de la deuda es la suma de los dos factores. El hecho de tener un coste bajo es indudablemente bueno para el emisor porque rebaja el servicio de la deuda pero es muy distinto que el bajo nivel de coste total se deba a un nivel general bajo de los tipos sin riesgo, a que por el contrario se deba a una reducción de la prima de riesgo del emisor. En el primer caso me estaría beneficiando de un nivel determinado de expectativas del mercado sobre el futuro del crecimiento y de la inflación, y en el segundo me estaría beneficiando de una mejora de la valoración del mercado de mi calidad como emisor. Ambos me benefician porque reducen mi coste pero uno es el resultado de una difícil situación económica y no puede calificarse de bueno en términos macroeconómicos, mientras que el segundo es claramente el reconocimiento de una buena salud financiera.

Para entender por qué es preocupante que los tipos de interés de los activos sin riesgo estén tan bajos es necesario entender cuáles son las fuerzas que determinan estos niveles en una situación de competencia, es decir en una situación de mercados no intervenidos. Estos factores son dos, la expectativa de crecimiento y la expectativa de inflación.

  • El crecimiento económico exige mayor cantidad de dinero para las transacciones. Cuando hay crecimiento, la economía en términos generales (no voy a entrar en el efecto del cambio en la velocidad de circulación del dinero que también lo tiene) absorbe una mayor cantidad de la masa monetaria en circulación, por las expectativas de mayores beneficios en la actividad empresarial, y disminuye la propensión a la inversión financiera. Por tanto, para atraer capital a esta última es necesario que los rendimientos ofrecidos sean mayores. La falta de expectativas de crecimiento genera el fenómeno contrario, ante la disminución de alternativas de inversiones rentables en la economía real aumenta la propensión a la inversión financiera y los retornos exigidos por el inversor son menores.
  • Lo mismo ocurre con la inflación. Cuando el nivel general de precios es creciente el valor del dinero en términos de su poder adquisitivo disminuye y, por tanto, el tipo de interés que exige el inversor para mantener su valor (poder adquisitivo) tiene que ser mayor. Si no hay expectativas de inflación, el inversor se conforma con rendimientos menores ya que no percibe riesgo de depreciación en el valor de su inversión.

Por tanto, cuando los tipos de interés de los activos a largo plazo sin riesgo disminuyen esto significa que las expectativas de los inversores sobre el crecimiento económico empeoran o bien que se esperan niveles más bajos de inflación. Cuando llegamos, como es el caso actual, a tipos tan bajos como el 1% a diez años, significa que el nivel de confianza del mercado en la recuperación de ambos es francamente bajo.

Hay un factor adicional que refuerza este proceso y es la especulación. En una situación de empeoramiento de expectativas como la que hemos vivido en estos últimos tiempos, los inversores más especulativos esperan obtener altos rendimientos comprando estos activos a la espera que el incremento de la demanda haga subir los precios simultáneamente a la reducción de su tipo de interés, obteniendo así ganancias de capital.

Como he indicado al principio, la prima de riesgo es un factor que se añade al anterior. Es una medida del valor relativo que el mercado le asigna al riesgo de impago de un emisor por comparación con el activo sin riesgo, cuya prima obviamente es cero. Este factor por tanto sí debe interpretarse como más positivo cuanto más bajo es.

Por tanto si nos basamos en lo anterior, la interpretación que hay que hacer del nivel general de tipos de interés que tenemos en la actualidad es que:

  1. El diagnostico general de los mercados financieros sobre el futuro de la economía en la Eurozona es malo
  2. Ha disminuido la percepción de riesgo de impago entre las deudas soberanas de los diferentes países

En estas circunstancias, que puede ocurrir en el futuro. ¿Pueden los Bancos Centrales arreglar por si solos esta situación y hacer que se inicie la senda de recuperación del crecimiento?

Bajando los tipos no, ya que los tipos de intervención están ya tan próximos a cero y la curva en general está tan plana y tan baja que prácticamente no hay margen para pensar en una incidencia en la economía real significativa.

Aumentando el dinero en circulación pueden ocurrir dos cosas:

  • Que el dinero llegue a la economía productiva. En este caso sí se reactivaría el crecimiento y empezaríamos una senda de recuperación. Pero para que esto ocurra es necesario que los países acometan las reformas estructurales necesarias para que mejore la percepción de los empresarios sobre los aumentos de productividad que se puedan conseguir con las nuevas inversiones.
  • Que dinero no llegue a la economía productiva, en cuyo caso tan solo veremos mayores bajadas de los tipos de interés como consecuencia del incremento de la demanda de activos financieros producido por este aumento de la liquidez.

Y esto último también puede suceder por dos motivos:

  • Porque falle la “correa de transmisión”, es decir el sistema bancario. Que sus problemas de falta de saneamiento no les permitan retomar aún la senda de aumento del crédito a la economía productiva.
  • Porque fallen las condiciones del sistema, es decir, porque no se hayan adoptado las medidas estructurales encaminadas a la mejora de la productividad.

Veamos lo que ha ocurrido hasta ahora. Nos ayudará a entender en qué escenario estamos y que es lo que puede ocurrir a partir de ahora.

Lo lógico hubiera sido que tanto Bancos Centrales como Gobiernos hubieran ido al unísono aplicando medidas tanto de política monetaria como de política fiscal para lidiar con el problema. La realidad es que esto no ha sido del todo así. No voy a entrar en las causas que hayan podido originar esta falta de sintonía, pero el caso es que el BCE ha sido mucho más activo que muchos de los Gobiernos que deberían haberle acompañado. Para ser justos hemos de señalar que en este caso España ha sido una excepción. En nuestro caso además de medidas de ajuste para reducir el déficit, se han adoptado también medidas estructurales para liberalizar la economía que claramente han hecho que hoy estemos mejor que otros. Claro que han sido dolorosos, pero tenemos que aceptar que el tamaño del desajuste que teníamos en algunos parámetros básicos de nuestra economía como el endeudamiento, el déficit público y la concentración de la creación de riqueza en sectores como la construcción intensivos en mano de obra poco cualificada y por tanto poco recolocable eran muy profundos. También hemos sido más rigurosos en el saneamiento del sistema financiero.

Volvamos a la explicación general. En toda crisis financiera como ha sido esta, por supuesto que hacen falta muchos elementos para resolverla, pero dos son imprescindibles: tiempo para digerirla y alguien que la lleve a sus espaldas todo este tiempo hasta que llega la recuperación.

Tradicionalmente este alguien habían sido los estados que saneaban los balances dañados de las entidades financieras con cargo a las arcas públicas y, o bien los cerraban, o los devolvían al mercado de diferentes formas.

En esta ocasión, la situación general de las arcas públicas en Europa (déficits abultados y exceso de deuda) y el tamaño del problema no han hecho posible que esto fuera totalmente así. Por otra parte el tamaño del problema también era demasiado grande para que los Gobiernos se pusieran de acuerdo para aportar fondos de carácter solidario a través de instituciones supranacionales para que estos fueran los que absorbieran el problema.

En estas circunstancias solo quedaba ir haciendo las cosas poco a poco y sin alarmar a los mercados. Me explico:

  • Se aportaron fondos aunque escasos a instituciones supranacionales para las actuaciones más urgentes.
  • Se fue tranquilizando al mercado con unos test de stress a los bancos (no todos ni mucho menos) que no conducían al reconocimiento de la realidad con toda su crudeza
  • Se iban endureciendo las normas de saneamiento de los balances bancarios de forma escalonada de tal manera que pudieran caber en la cuenta de resultados de las entidades bancarias de cada año.

Mientras tanto el BCE facilitaba a la banca por una parte la liquidez que no tenía, y que el resto del mundo le retiró, y por otra una vía de generación de ingresos sin riesgo a través del redescuento del papel (Deuda Publica Soberana) que la banca compraba con la liquidez que recibía del propio BCE. Es decir, estaba contribuyendo de una forma pausada y silenciosa pero significativa a que los bancos pudieran tener beneficios suficientes para abordar su saneamiento.

El dinero del BCE efectivamente no llegaba a la economía real, pero el sistema financiero se estaba saneando y este era un pilar básico para que algún día volviera a cumplir su función crediticia. Al mismo tiempo se suponía que la economía se iría desendeudando y los países acometerían sus necesarias reformas estructurales. Así, con la concurrencia de todos los elementos pudiera empezar a llegar el crecimiento.

Por tanto, el BCE hizo lo que tenía que hacer dadas las circunstancias y, además, con sus famosas intervenciones verbales también nos salvó de lo que podía haber sido una profunda crisis del euro.

Pero como la liquidez no estaba llegando a la economía real, sino que se quedaba en la economía financiera, había una fuerte presión compradora sobre los activos sin riesgo lo que suponía una igualmente fuerte reducción de los tipos de interés. También estaban bajando las primas de riesgo de las economías periféricas que o bien obligadas por estar en un proceso de salvamento financiero o por propia convicción como ha sido el caso de España, estaban haciendo los deberes. Así llegamos a la situación en la que nos encontramos ahora, con los tipos a largo sin riesgo por debajo del 1% y las primas de riesgo en un abanico mucho más cerrado, con países importantes con las reformas estructurales pendientes y con una Alemania sin fuerza para tirar del carro en solitario. En estas circunstancias no puede aún haber crecimiento en la Eurozona, y eso es precisamente los que nos están indicando los mercados al exigir tan bajo rendimiento a las inversiones sin riesgo.

Ahora empezamos otra etapa. Las nuevas medidas adoptadas por el BCE al principio de verano ya sí están destinadas a llegar a la economía real:

  • Los bancos tienen que pagar por depositar sus fondos en el BCE por lo que tienen que considerar otras opciones. Por este motivo, por ejemplo, las letras del tesoro tienen ahora un rendimiento negativo.
  • Se ponen a disposición de los bancos que lo soliciten líneas de liquidez con la obligación de que estos fondos sean efectivamente prestados, no invertidos en activos financieros
  • Adicionalmente se está especulando con que el BCE inicie un programa de QE al estilo del que puso en práctica la FED y ahora está terminando, para aumentar aún más la liquidez del sistema.

Si el BCE se ha planteado ahora la implantación de estas medidas debe ser porque cree que la economía ya está preparada para absorber estos nuevos fondos e iniciar el proceso de recuperación, tanto del crecimiento como de una tasa algo mayor de inflación, o bien porque vea que efectivamente ya estamos demasiado cerca de otro nuevo periodo de recesión y de deflación, y no pueda estar más tiempo sin una actuación decidida.

Veremos, pero no dejen de tener la atención puesta en el termómetro de los tipos de interés de los activos sin riesgo a largo plazo. La evolución de la curva de tipos nos irá indicando si tiene éxito. Si es así, los tipos a largo subirán y la curva irá cogiendo pendiente positiva (tipos a largo más altos que los tipos a corto). Si el BCE no tiene éxito y los fondos siguen sin llegar a la economía real, porque no hay demanda o porque los bancos siguen en su proceso de ajuste de balance, los tipos se mantendrán a estos niveles o similares, y el crecimiento y el repunte de la inflación tampoco llegarán.

Armas de fuego

Jorge Dezcallar 08/09/2014

Si el otro día era una preciosa niña abandonada en una patera, hoy llama mi atención la noticia de una cría de nueve años que ha matado sin querer a su instructor de tiro cuando se entrenaba en el manejo de un subfusil ametrallador. El accidente se produjo cuando se pasó a la modalidad de disparo en ráfagas y la pequeña no fue capaz de controlar el retroceso del arma, que se giró mientras seguía disparando y una bala alcanzó a su instructor en la cabeza, matándole de forma instantánea. Supongo que siguió disparando hasta que se vació el cargador, la niña soltó el gatillo o el arma se escapó literalmente de unas manos demasiado pequeñas y débiles para dominar su potencia. Da la impresión de que las metralletas no se deben poner en manos de niños de nueve años.

Mientras, los memos de los padres de la criatura, que supongo miembros de honor de la poderosa Asociación del Rifle, filmaban la escena como si fuera una fiesta infantil con piñata incluida, igual que habrían hecho en ocasiones anteriores cuando su pequeña se iniciaba con armas más sencillas como la pistola o el revólver, y luego mostrarían con orgullo a vecinos y amigos los progresos de su hija con las armas de fuego. Sospecho que tras lo ocurrido estarán menos satisfechos de la forma con que su niña maneja las armas.

Sé muy bien que el ser una tierra de libertad en medio de la opresión religiosa de la Europa del siglo XVII y estar rodeados de indios poco amistosos (hasta que no quedó ninguno) hicieron que todo el mundo fuera allí armado y la tendencia se reforzó durante la colonización del salvaje Oeste, igual que también hoy van armados los garimpeiros brasileños que buscan oro en lo que es la nueva frontera del oeste americano. En un país sin ley había que saber defenderse, pero eso era antes de que la NSA supiera todo lo que hacemos y pensamos, o una policía particularmente brutal y autoritaria amenazara a los negros en Missouri con armas desechadas por el ejército tras regresar de Irak. Hoy el derecho a portar armas está reconocido en la Constitución (segunda enmienda) y cuidado con el político que se atreva a tratar de limitarlo pues moviliza a lobbies muy poderosos que acaban aplastándole.

Durante los años que viví como embajador en los Estados Unidos me encontré repetidamente con la realidad de que las armas de fuego forman parte del paisaje cotidiano. Cuando el director de la National Gallery of Art invitó a mi mujer y a otras señoras de la sociedad washingtoniana (ella era la única extranjera) a una "visita especial" al museo, ella pensó que les iba a enseñar las zonas de almacenaje y restauración, normalmente fuera del alcance del público, o que les iba a dar la primicia de alguna joya de reciente adquisición... Nada de eso, les dio una vuelta rápida por el museo y luego les enseñó una galería de tiro que se halla en el piso superior, bien insonorizada y al alcance de pocas personas. Como muestra de aprecio muy especial ofreció a las señoras invitadas (todas muy pijas) la posibilidad de disparar y para asombro de mi mujer todas sin excepción aceptaron y se desenvolvieron con las armas con la mayor naturalidad del mundo, se veía que estaban acostumbradas a su uso.

En una gasolinera de un pequeño pueblo de West Virginia vi un letrero que urgía a los parroquianos a no sacar sus armas del vehículo mientras repostaban pues algunos debían hacerlo. Tengo la foto. También se prohibe llevarlas a la vista en algunos parques o ciudades. En otra ocasión asistí a una imponente feria de armas de fuego en el gigantesco centro de exposiciones de Chantilly, próximo a la capital. La entrada costaba diez dólares y hube de hacer cola durante más de media hora, en medio de un frío pelón, por el gentío que se acumulaba frente a la puerta. Dentro, el inmenso espacio se dividía en pasillos flanqueados por mesas y paneles con todo lo que uno pueda imaginar, desde revólveres a rifles y metralletas de esas de enorme tambor redondo. El paraíso de Rambo. Los precios iban desde unos 200 dólares por una pistola decente a mil y pico por las armas más grandes. Pensé que como extranjero no me venderían, pero cuando fingí interesarme por un revólver que me pareció bonito el vendedor solo me pidió mi permiso de conducir pues en EE UU no hay DNI. De un certificado de buena conducta o de mínimo equilibrio mental ni se habló. No compré porque no pensaba hacerlo y porque además me humilló otro comprador que al ver mi interés por esa arma la elogió sin ambages para acabar confesándome que se la había regalado a su mujer, que la llevaba siempre en el bolso (!).

Es una sociedad armada, desde los niños como el que me ha sugerido estas líneas, hasta las ancianitas de inocente apariencia. No digamos ya los criminales o los desequilibrados, que también los hay y que no tienen problemas para adquirir verdaderos arsenales de armas no ya de defensa sino de asalto. Luego pasa lo que pasa y cada poco tiempo nos horrorizamos con una matanza en un colegio, los políticos hacen declaraciones diciendo que hay que hacer algo y luego todo sigue igual... hasta la siguiente matanza. Es un escenario absurdo ante el que habría que luchar en lugar de resignarse.

Moros y cristianos

Jorge Dezcallar 01/09/2014

Durante el verano toda España se llena de fiestas de moros y cristianos. Las más famosas son las de Alcoy, donde cientos de comparsas visten recargados ropajes propios del regusto barroco del levante peninsular. Pero no son las únicas. En Mallorca se celebran en Sóller y Pollenca, entre otros lugares (parece que ahora Valldemossa también quiere tener las suyas), y en el conjunto de España son más de 400 los pueblos que las organizan. Su origen es medieval y recuerda los ocho siglos de convivencia „a veces buena y a veces mala„ que llamamos Reconquista, ochocientos años de influencias políticas, económicas, culturales y sociales muy intensas durante los cuales la religión se constituyó en una barrera insuperable y que terminaron no ya con la conquista de Granada por los Reyes Católicos en 1492 sino con la expulsión de los moriscos en 1609 por Felipe III, ante el riesgo de que formaran una quinta columna proturca cuando la memoria de Lepanto aún estaba fresca. No es políticamente correcto decirlo, pero por injusta y dolorosa que fuera aquella decisión, que lo fue, no cabe duda de que nos evitó muchos problemas posteriores. En el caso de las costas „y Balears son todo costa„ el problema se mantuvo algún tiempo más por los ataques de los piratas berberiscos que obligaron a cubrir nuestros paisajes con numerosas torres de vigilancia. Nuestras fiestas recuerdan aquellas terribles incursiones.

Hoy se impone la corrección política y los embajadores de Israel protestan con frecuencia y con razón por la pervivencia en nuestro idioma de injustas expresiones antisemitas (hacer judiadas) y por el mantenimiento en nuestra tradición de falsas leyendas medievales de niños pretendidamente asesinados por los judíos. O para que se cambie el nombre del pueblo castellano de Matajudíos (Dios sabe la horrible tragedia que allí acontecería) por el más pacífico de Mota de Judíos. De igual manera los embajadores árabes protestan, también con razón, por ciertas prácticas relacionadas con estas fiestas de moros y cristianos que ofenden al Islam, como la extendida costumbre de quemar o lanzar desde las almenas del castillo del pueblo una imagen rellena de paja y conocida como La Mahoma. Tienen razón unos y otros porque todo lo que ofende es ofensivo y en este caso no se trata tanto de abandonar la tradición como de mantenerla de forma que no moleste a nadie, llamando Mustafá al muñeco o eliminándolo pura y simplemente de la celebración. A mi eso me parece bien porque como decía mi madre, el primer mandamiento es no molestar... siempre que no se exagere y se caiga en el ridículo porque la historia es la que es. Las tradiciones refuerzan nuestra identidad colectiva y por eso hay que procurar mantenerlas siempre que no repugnen a la sensibilidad de nuestra época como sucede con el maltrato de animales, pues con esas costumbres hay que acabar cuanto antes.

Por eso no me parece bien que se disfrace de pacífico peregrino al apóstol Santiago y se le despoje de su espada. Si Santiago se venera en España es porque en la batalla de Clavijo y a lomos de un blanco alazán condujo a la victoria a las huestes cristianas a base de mandoblazos y aquí lo de menos es que se apareciera de verdad porque probablemente la batalla de Clavijo tampoco existió. Santiago es uno de los más importantes éxitos propagandísticos de la Europa medieval y motivó la primera guía turística del continente, allá por el siglo XII, conocida como el Códice Calixtino. Su sepulcro se descubrió oportunamente en un lugar que ya era objeto de veneración por los druidas celtas y se convirtió en lugar de peregrinación que hizo más que nadie y que nada por dar unidad y sentido de pertenencia al concepto de Europa. Por el Camino de Santiago circularon personas, ideas, modas, comercio y estilos arquitectónicos. Pero una cosa son los peregrinos y otra Santiago, que es un santo guerrero y solo así tiene sentido. Distinto es que los sarracenos que pisotean los cascos de su caballo se disimulen detrás de tiestos con flores, cosa que una vez más comprendo que se haga para no herir sensibilidades y una vez que no se altera la esencia de la tradición.

Como sin historia no hay identidad, la tendencia a manipularla no es nueva. Stalin lo hacía con maestría quitando a personajes de las fotos oficiales a medida que los ejecutaba. En realidad la historia no es nunca neutra, los vencedores la reescriben y los nacionalismos la falsean (véase cómo cuentan algunos lo que sucedió en Barcelona en 1714, sin ir más lejos) pero es tozuda porque a fin de cuentas los hechos son los que son y no como nos gustaría que fuesen. A los alemanes les perseguirán siempre los terribles crímenes del nazismo y a los americanos la bomba de Hiroshima. Solo no han cometido errores los pueblos que no tienen historia y esta hay que aceptarla con sus luces y sus sombras. Por eso me conformo si no se falsea demasiado y acepto que se presente lo ocurrido de manera que no ofenda a nadie por razones tanto de educación como de convivencia. Es decir, que las fiestas de moros y cristianos sirvan para reforzar de manera festiva e integradora nuestra identidad como pueblo con una larga historia a las espaldas.

La guerra de sanciones económicas y el nerviosismo de los mercados financieros

Estamos en un momento francamente delicado. En una entrada reciente en este mismo blog, “Atención a los riesgos actuales en los mercados financieros” (15/7/2014), alertaba de los riesgos que suponían los niveles actuales de precios en todos los mercados, y el peligro que podía suponer la subida de tipos de interés derivada de la incipiente recuperación. Después de los últimos datos de crecimiento e inflación en Europa el problema parece que no es este, es peor.

La incipiente recuperación puede no ser tal. Las cifras negativas de crecimiento en Alemania en el último trimestre, tocada por la caída de exportaciones por la falta de crecimiento en la demanda del resto de países europeos principalmente, el estancamiento en Francia e Italia, sin que se visualice la implantación de las medidas estructurales necesarias para que se produzca el cambio de tendencia, el mantenimiento de las tasa de inflación sensiblemente por debajo del objetivo de política monetaria del BCE, y descendiendo, hacen que el optimismo que se generó con las cifras de final del primer trimestre se haya evaporado.

El principal indicador del sentimiento del mercado, que como no me canso de repetir son sus propias actuaciones, sigue indicándonos tozudamente la misma dirección: Muy poca confianza en el futuro. La rentabilidad del bono alemán a 10 años ya ha caído del 1% por primera vez en la historia. ¿Alguien puede imaginarse que esto pueda significar el inicio de un futuro prometedor?

Si a los problemas económicos añadimos la situación geopolítica, los elementos de preocupación son aún mayores. Por cínico que parezca, no tanto por los numerosos focos de guerra que hay en el mundo, y que según un reciente informa de JP Morgan estarían afectando al 11,7% de la población mundial, al 9% de la producción de petróleo, y al 3% del GDP mundial, pero solo al 0,8% de los beneficios empresariales y al 0,7% de la capitalización bursátil mundial. Lo que realmente ha impactado en el sentimiento y en la cotización de los mercados ha sido la escalada que está teniendo el conflicto de Ucrania y la consecuente escalada de sanciones y guerra comercial de Occidente con Rusia.

Esta es una nueva forma de guerra que no es ni guerra física ni guerra fría, es una nueva forma de guerra en la que no hay declaración formal, ni países no alineados, te alinea una de las partes con sus decisiones sancionadoras. Hemos visto como en nuestro caso español a las primeras de cambio nuestra agricultura hortofrutícola se ha visto severamente dañada y el impacto potencial sobre otros sectores exportadores, con fuertes inversiones en la zona, o destinadas a generar ventas en la zona, no es despreciable.

Si esta escalada realmente continúa y se hace duradera, no significará un incremento sustancial de la población mundial afectada por un conflicto armado pero si impactará en el porcentaje de beneficios empresariales y en el de la capitalización bursátil mundial afectada, y a esto si le teme realmente el mercado. Y le teme por dos motivos diferentes:

El primero es porque no sabe cómo valorarlo.

  • ¿Cuánto va a durar?
  • ¿A quién va a llegar a afectar a lo largo de toda la cadena de suministro de los afectados principales?
  • ¿A que otros sectores y países puede llegar un potencial incremento en la escalada?

El segundo es que, por ser una situación tan novedosa, no se sabe cómo puede acabar ni quien puede al final tener más capacidad de resistencia. Las dos partes tienen sus propias debilidades y ambas intentaran cubrirlas acudiendo a nuevas fuentes de suministro inicialmente menos vulnerables al régimen de sanciones de la parte contraria, con lo cual se producirían nuevos alineamientos involuntarios, extendiéndose el conflicto comercial. ¿Hasta dónde?, ¿Quién puede en términos empresariales caer por el camino?

Estas preocupaciones van más allá de las que estamos acostumbrados a escuchar: ¿Están los gobiernos haciendo lo que deben en materia de política fiscal? ¿Está reaccionando el BCE con la energía necesaria ante el riesgo cada vez más próximo de recesión y deflación simultanea? No digo que estas preocupaciones no sigan estando vigentes, pero los acontecimientos de este mes de agosto nos están llevando más allá. Nos están llevando al inicio de algo que si no actuamos con la inteligencia suficiente podría llegar a ser la Primera Confrontación Económica Mundial. Como no han dejado de recordarnos en estos últimos meses, hace 100 años también había muchos que, pocos meses antes de que empezara, no creían posible una confrontación bélica como la que hubo.

Por una vida mejor

Jorge Dezcallar 26/08/2014

Me ha impresionado mucho la historia que leí días pasados en la prensa sobre una niña de apenas un año que había sido rescatada en una patera cercana a nuestras costas. Hasta aquí nada extraño, pues las pateras arriban a diario durante el verano y son numerosos los menores embarcados en ellas. Lo que es diferente en este caso es que la pequeña era realmente muy pequeña, viajaba sola y no estaba a cargo de ningún adulto. Al parecer fue descubierta una vez que el resto de inmigrantes abandonaron el bote y ella se quedó sola, en el fondo de la embarcación, sin que nadie se hubiera ocupado de desembarcarla. Pudo haber muerto ahogada o pisoteada durante la travesía sin que nadie le prestase la menor atención.

Pero ella, fuerte como esos pinos que salen de grietas inverosímiles en nuestros acantilados, sobrevivió y llegó a Eldorado. Las voluntarias de la Cruz Roja que la descubrieron, imagino que tiritando, se entusiasmaron con ella y la llamaron Princesa. Sus imágenes en televisión muestran una preciosa cría de enormes ojos negros que miran con sorpresa y curiosidad cuanto la rodea. No lloraba, seguramente no le quedaban ya lágrimas o desde sus primeros días había comprendido su inutilidad en el mundo cruel en el que le había tocado nacer. Al parecer sus padres la habían lanzado dentro de la patera que ellos, por razones desconocidas, no habían abordado. El caso es que los padres de Princesa, que luego se ha sabido que en realidad se llama Fátima, como la hija del profeta, no viajaron y ella llegó sola a nuestras costas.

Un padre o una madre tienen que estar muy desesperados para separarse así de una hija incapaz de valerse por sí misma. Supongo que muchos lectores de este artículo son padres o madres y les sugiero que se detengan un momento y traten de colocarse en la situación de los padres de Fátima aquella noche en una solitaria playa marroquí. ¿Imaginan el horror de la decisión que tomaron, podrían ustedes hacerlo? Y sin embargo los padres de Fátima lo hicieron, la arrojaron sola dentro de aquella embarcación que partía hacia lo desconocido en la oscuridad de la noche. ¿Por qué lo harían? Lo más probable es que ellos también pensaban abordar la patera cuando algo se lo impidió, quizás la inesperada aparición de la policía marroquí, de forma que cuando la niña ya estaba embarcada ellos no pudieran hacerlo y se quedaron en la playa viendo impotentes „y desesperados„ cómo se alejaba la barca. Pero también es posible que los padres no pudieran pagar el alto precio que por la travesía exigen de antemano y al contado los traficantes de carne humana y decidieran meter a su pequeña de contrabando con la esperanza de que alguien en España se hiciera cargo de ella. O quizás fue un frío y arriesgado cálculo paterno sobre la posibilidad de que si la niña llegaba sana y salva a su destino, les buscaran a ellos y les permitieran reunirse con ella en España... En cualquier caso es un drama porque la emigración siempre lo es y más cuando implica la separación de una familia, pero en este caso quiero creer que es un drama motivado por el amor de unos padres deseosos de que su hija tenga una vida mejor que la que ellos han tenido y de la que podían ofrecerle.

La vida es muy dura en África, muchos de cuyos países están en la mismísima cola mundial en los índices de desarrollo humano, los más atrasados del mundo en servicios sociales como sanidad o educación, países donde las tasas de natalidad y mortalidad son altísimas, la esperanza media de vida apenas llega a los 45 años (y los que los alcanzan parecen viejos de 70) y enfermedades a veces inocuas se llevan a la gente a la tumba como sucedía entre nosotros en el siglo XVIII cuando los ocho hijos de la duquesa de Lorena murieron uno tras otro de escarlatina. Igual que sucedía entonces en Europa, hoy en África la muerte sigue formando parte del paisaje cotidiano para mucha gente y no me refiero a epidemias como la malaria, el sida o el mismo ébola, que matan gente por centenares, sino a lago más vulgar y cotidiano. En uno de mis viajes por Africa occidental conocí a una mujer que había tenido gemelos pero cuya leche solo daba para amamantar a uno y tuvo que decidir a cuál dejaba vivir. Me dijo que había escogido al que le pareció más débil de los dos, en lo que debió ser una espantosa decisión. Me lo contaba con una naturalidad y resignación que no he podido olvidar. En otra ocasión di el pésame a un ministro africano que acababa de perder a mujer y seis hijos en un accidente de aviación y me contestó con un sorprendente "no se preocupe, señor embajador, tengo otros". Luego supe que tenía otras tres mujeres y muchos más hijos. Son realidades que coexisten en el tiempo, a solo unos kilómetros de distancia, con nuestras playas y nuestro veraneo.

A veces conviene pararse un momento, dejar de lado el gin-tonic playero y pensar en la suerte que tenemos y si no deberíamos hacer algo más por personas como nosotros que se tienen que separar de un hijo echándolo dentro de una patera de suerte incierta como única esperanza de darle una vida mejor.

Libia a la deriva

Jorge Dezcallar 18/08/2014

Ante lo que esta pasando cabe preguntarse si los libios se han vuelto locos. La respuesta es negativa. No se han vuelto locos, simplemente están haciendo lo mismo que han hecho siempre que no han tenido una mano fuerte encima que se lo impidiera. En Libia las lealtades son tribales y no a un estado abstracto heredado de la descolonización. Libia paso de ser posesión del imperio otomano a una brutal colonización italiana, tras la que alcanzo la independencia con un rey borrachín y jugador al que destrono un golpe de estado en 1969.

Desde ese momento Gaddafi gobernó con mano de hierro y con ideas absurdas, hasta que la Primavera Árabe despertó las ansias de libertad y provocó una guerra civil que desencadenó una intervención militar respaldada por las Naciones Unidas y llevada a cabo por la OTAN con ingleses y franceses sacando pecho. Esta operación fue más allá de sus iniciales propósitos humanitarios y acabó derrocando al dictador, que fue asesinado por sus paisanos. Parecía que la libertad podía llegar pero el país no estaba preparado para ella y ademas una vez que Cameron y Sarkozy se hicieron fotos en Trípoli en plan heroico, se olvidaron de Libia y de sus promesas de darle un régimen democrático.

Tras más de cuarenta años de las peregrinas ideas de Gaddafi plasmadas en el Libro verde y en su "tercera vía universal", que pretendía ser un camino intermedio entre capitalismo y comunismo, el país no tenía constitución, judicial independiente, partidos políticos o sindicatos que le dieran una mínima armazón institucional. El resultado fue el caos. Las milicias que habían luchado contra la dictadura se negaron a disolverse y se adueñaron de parte de los enormes arsenales militares del régimen (la otra parte cayó en manos de bandidos y contrabandistas) y pasaron a ocupar el espacio que los políticos no eran capaces de llenar. Los disturbios alcanzaron especial gravedad en Bengasi, en la Cirenaica, y costaron la vida al embajador norteamericano Chris Stevens en septiembre de 2012. Desde entonces todo ha empeorado.

En Libia se mezclan los problemas políticos con las tensiones tribales (ya hubo una sangrienta guerra de tribus en 1936), con las cuestiones religiosas y con intereses económicos y mercantiles. El resultado es un cóctel explosivo que convierte a Libia en un estado fallido con el gran riesgo que supone que se pueda convertir en nido de terroristas tan cerca de nosotros. No hay gobierno que gobierne y no hay leyes que se respeten. Los campos petrolíferos han dejado casi de funcionar. En época de Gaddafi se producían 1,5 millones de barriles diarios y hoy apenas 150.000. El petróleo es la sangre que corre por las venas de Libia y sin él no hay vida en aquellos inacabables arenales.

En junio se eligió un Parlamento y una comisión constitucional con el voto de apenas el 20% del censo. Pero las que mandan de verdad son las tribus. Hay 140, siendo las más importantes la Zintán, que respalda a milicias laicas y liberales con apoyo de Egipto y Emiratos, y la tribu Mishrata, que apoya a los Hermanos Musulmanes y tiene el respaldo de Sudán y Catar. Ambas están enfrentadas. Una tercera fuerza la constituyen las tribus bereberes con simpatías por grupos salafistas más radicales. Y además está el general Haftar que intentó dar un golpe de Estado pero no logró suficientes apoyos y ahora combate en Bengasi contra islamistas que quieren crear allí un emirato islámico. El Gobierno pinta muy poco. Es el caos. Todos ellos se enfrentan entre sí no solo por ideología sino por hacerse con el control de puertos y aeropuertos, del petróleo, de los negocios de exportación e importación. Desde julio los combates se han extendido por todo el país con muchos muertos e inseguridad generalizada. La misión de la ONU en Libia (UNSMIL) habla de "crímenes masivos" y el éxodo ha comenzado obligando a los tunecinos a cerrar la frontera ante la llegada de un elevado número de refugiados libios. Se calcula también que unos 50.000 trabajadores egipcios y otros tantos tunecinos han regresado ya a sus países y otros tratan de hacerlo, como los 13.000 filipinos que constituyen el 60% del personal de los hospitales y que si se van pueden crear un grave problema sanitario en el país. España, Italia, Reino Unido, Egipto, EE UU... han cerrado sus embajadas y observan lo que ocurre con preocupación e impotencia porque a fin de cuentas la crisis libia la tienen que resolver los propios libios.

La Unión Europea y EE UU piden un alto el fuego inmediato y la instauración de un diálogo político que dé una oportunidad al nuevo Parlamento y a la comisión constitucional para encontrar un terreno de entendimiento, mientras la ONU ha encargado esta tarea al español Bernardino León, buen conocedor de ese mundo. Juega a su favor que a diferencia de Siria, el Consejo de Seguridad no está dividido en el caso de Libia y eso le permite tener mayor influencia. El problema es que los grupos tribales enfrentados no tienen la mínima base común del respeto democrático por una convivencia civilizada. Lo de democracia, división y equilibrio de poderes, estado de derecho, buena gobernanza etc. es algo que les suena a chino porque nunca la han conocido. La esperanza es que lleguen a la conclusión de que ninguno puede ganar y que les interesa más llegar a un acuerdo. Ojalá

Plaga y héroes

Jorge Dezcallar 12/08/2014

Esto de las plagas es muy antiguo. La Biblia describe las diez plagas que el Señor envió a Egipto para que dejara huir a Moisés, y El Apocalipsis nos informa con todo detalle de las que asolarán la Tierra cuando la venida del Anticristo anuncie el fin de los tiempos. Sus cuatro jinetes, Hambre, Peste, Guerra y Muerte acabarán con todos nosotros en una curiosa manera de preparar el advenimiento del Mesías.

Michael Crichton escribió "The Andromeda strain" sobre un virus de origen extraterrestre que provoca una pandemia, Elia Kazan dirigió sobre un tema similar "Pánico en las calles" (que obtuvo un Óscar) y otra película, "La Ceguera", se basa en una novela de Saramago (Sara Mago, que decía Esperanza Aguirre) sobre una epidemia que dejaba un rastro de ciegos. De hecho muchas películas como "Contagio" (Matt Damon), "Doce monos" (BruceWillis), "Soy Leyenda" (Will Smith) o "Epidemia" (Dustin Hoffman) tratan el tema de formas muy diversas, nutriéndose del temor que ha dejado en nuestros genes la memoria de la peste bubónica ("la plaga") que arrasaba poblaciones enteras transmitida por las pulgas de las ratas. Se calcula que en el siglo XIV la peste mató de un 30% a un 50% de la población europea y el papa ClementeVI, que estaba en Aviñón, consagró las aguas del Ródano para poder echar al río los cadáveres que era imposible enterrar. Bocaccio, cuyo padre murió de la peste, entretiene con su Decameron a quienes se habían refugiado en el campo para escapar de la plaga y en algún lugar he visto una calle llamada "Por aquí no paso" en recuerdo de una procesión milagrosa que "impidió" a la peste cruzar al otro lado de la ciudad cuando más arreciaba la mortandad. Hay otras plagas terribles como la viruela (500 millones de víctimas en el siglo XX) o la gripe española que mató a más de 50 millones en 1918, y hoy la malaria (2millones al año) y el sida (30 millones) siguen matando a mucha gente. Ninguna bomba puede hacer tanto daño como una pandemia y por eso el Premio Nobel de biología Joshua Lederberg decía que los virus son la mayor amenaza a la dominación humana del planeta.

En 1990 las tropas rebeldes de Charles Taylor entraron a sangre y fuego en Monrovia, capital de Liberia y le cortaron las orejas y la nariz al presidente Samuel Doe antes de ejecutarle. Yo era entonces Director General para África en el ministerio de Exteriores y tuve que organizar la evacuación de los españoles residentes en aquel país con el intrépido embajador Manuel Luna al frente. Nos ayudó una escuadra norteamericana. En la embajada abandonada se refugiaron entonces multitud de indígenas que fueron masacrados sin piedad por los guerrilleros. Nosotros logramos evacuar a todos los españoles y a otros europeos y sudamericanos con dos excepciones: un funcionario de la embajada que se negó a escapar y del que nunca se ha vuelto a saber y los hermanos de San Juan de Dios que regentaban el hospital católico de San José de Monrovia. Recuerdo mis discusiones con el Superior de su orden en España, cuando le decía que entendía que aceptasen gustosos el martirio pero que comprendiera él también que mi obligación era evitar que murieran compatriotas. No le convencí y se quedaron para tratar de proteger a la población. Sigo admirando aquella decisión.

Hoy los hermanos de San Juan de Dios continúan en Monrovia ocupándose de los más desfavorecidos, pero su hospital ha tenido cerrar porque su director, el hermano Patrick N'Shamdze ha muerto por el virus de ébola mientras atendía a pacientes infectados que a su vez han contagiado al Superior del hospital, el sacerdote toledano Miguel Pajares, y a dos misioneras de la Inmaculada Concepción que allí trabajaban. El ébola se dio a conocer en el Congo en 1976 (causó 280 víctimas) y en este nuevo brote, iniciado en una zona rural de Sierra Leona, ya ha matado a casi 1000 personas y hay otras 2000 infectadas. Provoca hemorragias frente a las que no hay vacuna, su tasa de mortalidad es muy alta y su origen parece encontrarse en ciertos murciélagos. Se transmite por contacto con la sangre o secreciones de personas infectadas, su expansión se ve favorecida por la globalización, por la ignorancia, por las prácticas de besar y lavar los cuerpos de los fallecidos antes de enterrarlos y por el ocultamiento decasos por familiares temerosos del aislamiento social. Como consecuencia el ébola se extiende hacia Liberia y Guinea Conakry con mayor rapidez de la quela OMS es capaz de combatirlo y ya ha llegado hasta la lejana Nigeria.

Casi un 10% de los fallecidos son personal sanitario y hoy quiero rendir homenaje a esta gente que lucha denodadamente contra esta mortífera epidemia con muy pocos medios, mientras nosotros estamos de vacaciones. Los doctores Brisbane y N'Shamdze de Liberia, o Umar Khan, de Sierra Leona, fallecidos como muchos otros médicos, enfermeros o misioneros anónimos que tratan de evitar que esta pandemia se extienda y siga matando. Mientras los extranjeros huyen de Liberia como de la peste (y nunca mejor dicho), un equipo de la Cruz Roja Internacional liderado por españoles está montando un hospital en el centro de la zona más infectada de Sierra Leona. Vaya hacia ellos y a otros como ellos mi admiración y mi respeto porque no cabe duda que algunos seres humanos son mejores que otros. Mucho mejores.

Ocupación y envilecimiento

Jorge Dezcallar 05/08/2014

Me entra una tristeza enorme cuando veo esas desgarradoras escenas de muerte y destrucción en Gaza, barrios enteros en ruinas, más de 1.500 muertos enterrados entre los escombros „donde puede haber supervivientes que agonizan entre el polvo„ el aterrador porcentaje de niños entre las víctimas (20%) y los 200.000 desplazados en busca de seguridad sin saber dónde encontrarla pues hasta los hospitales, las mezquitas y las escuelas de la ONU han sufrido bombardeos. Me imagino la Franja de Gaza, de extensión similar a media Menorca, como un gigantesco escenario de una de esas películas apocalípticas que pretenden representar el mundo tras una conflagración nuclear con famélicos y aterrorizados supervivientes vagando sin rumbo fijo entre sombras y humo. Pero esto no es ficción, es la trágica realidad diaria para millón y medio de seres humanos que han nacido o viven en el lugar equivocado de donde no pueden escapar y donde ahora tampoco tienen agua ni luz. Ante tanta tragedia me parece obscena la afirmación del embajador israelí en Washington de que Israel merece el Premio Nobel de la Paz por la contención de que hace gala en Gaza. Si yo fuera ministro de Asuntos Exteriores le destituiría hoy mismo... pero su ministro es Avidor Lieberman que piensa como él y eso es parte del problema.

Naturalmente que Israel no hace esto por maldad, lo hace en legítima defensa porque desde Gaza le disparan cohetes y la protección de sus ciudadanos es el primer deber de un estado que se precie, sin que sirva de excusa el carácter artesanal de los misiles, su nula puntería, el que apenas causen víctimas (pero sí alarma social), o el que el eficaz escudo protector israelí antimisiles los destruya casi todos antes de que impacten contra el suelo. Israel tiene derecho a defenderse de estos ataques y hay que comprender que ante su repetición día tras día llega un momento en que uno se cansa y responde con contundencia. Pero hay límites y se han sobrepasado. La diferencia en potencial bélico entre Israel y Hamas es la que puede haber en musculatura entre un adulto y un crío, con la diferencia de que un crío no sabe lo que hace y Hamas lo sabe muy bien. Por eso puede merecer un buen bofetón y si el chiquillo se esconde entre otros, cabe que el tortazo golpee también a quien tenga cerca, lo que no es de recibo es enviar al cementerio a toda la guardería. Por eso Israel ganará la guerra militar mientras su imagen y su legitimidad internacional se erosionan cada vez más.

Israel tiene derecho a defenderse pero debe hacerlo guardando las proporciones. Este es un primer problema. Pero hay otro que es previo. ¿Por qué tiran los gazatíes misiles a los israelíes? ¿Están locos, son unos vecinos indeseables o hay alguna razón que lo explica? No exculpo que se lancen cohetes contra civiles indefensos porque no es aceptable pero hay una razón que lo explica y se llama ocupación. Los gazatíes no tirarían misiles si no vivieran confinados en un gueto sin esperanza, donde no pueden viajar, importar o exportar y donde cada día se radicalizan más.

Desde que en 1967 Israel ocupó Cisjordania y Gaza se ha quedado con sus mejores tierras (política de asentamientos) y ha convertido a los palestinos en ciudadanos de segunda clase sin derechos políticos, prisioneros en su propia tierra. No es extraño que se radicalicen. Pero también los israelíes se radicalizan porque tienen miedo. Algo muy malo pasa en Israel cuando el 90% de los israelíes apoyan lo que su ejército hace en Gaza. Ambos violan las leyes internacionales mientras la ocupación les destruye y envilece moralmente y es una bomba de relojería que compromete el propio futuro de Israel como estado judío y democrático. La única solución es negociar una salida aceptable para todos. Los israelíes más lúcidos lo saben aunque algunos desean resolver el problema expulsando a los palestinos hacia Jordania, de manera similar a como Hamas, que no reconoce la misma existencia de Israel, pretende echar a los judíos al mar. Se imponen los extremistas de ambos lados (la actual ofensiva israelí impide toda posibilidad de negociación al acabar con el Gobierno palestino de Unidad Nacional entre Fatah y Hamas), la violencia aumenta su número y así es imposible entenderse porque matar o deportar como hacía Gengis Khan en sus buenos tiempos ya no es una opción válida. Hoy hay que ofrecer una alternativa al miedo de unos y a la desesperación de otros y esa alternativa es el estado palestino acompañado de sólidas garantías de seguridad para Israel (que solo los Estados Unidos pueden dar).

Hasta que eso ocurra cualquier arreglo será puramente temporal en espera del siguiente estallido de odio. Desde hace 5.000 años en Israel-Palestina han dominado unos u otros sin convivir nunca. Pero ¿hasta cuándo? Napoleón solía decir que con las bayonetas se puede hacer todo... salvo sentarse encima. De los palestinos se dice que no desperdician ocasión de equivocarse y de Israel se podría concluir que tiene buenos tácticos pero malos estrategas porque no tiene un plan para salir del actual ciclo de violencia. Tras la actual operación militar hay otros 1.500 gazatíes muertos pero el odio hacia Israel se ha multiplicado en millares de jóvenes que un día también tirarán cohetes.

Nos cayó la rusa

Jorge Dezcallar 31/07/2014

El idioma castellano es rico en expresiones como tocarte la china (que no es racista) o tener la negra (que sí lo es). Ahora tendremos que añadir lo de caerte la rusa porque eso es exactamente lo que les ha pasado a los infortunados pasajeros del vuelo MH17 de Malaysian Airways, asesinados en los cielos de Ucrania probablemente más por la incompetencia que por la vesania de unos separatistas prorrusos armados por Moscú con una tecnología que sobrepasaba sus capacidades. A Putin le ha pasado como al aprendiz de brujo, ha creado un monstruo y luego ha perdido el control. Como Frankenstein. Pero aquí hay muchas víctimas inocentes y se arriesga la estabilidad europea. No lo podemos tolerar.

De esta forma, la incompetencia de los separatistas va a dar un giro al conflicto de Ucrania porque por fin Putin se va a encontrar con una firmeza que hasta ahora ha brillado por su ausencia y que en parte es culpable de lo ocurrido pues Rusia ha creído que se podía quedar con Crimea y desestabilizar Ucrania, modificando de paso las fronteras en Europa Central sin pagar apenas ningún precio. Los culpables de la política de apaciguamiento tienen nombres: Alemania, que depende del gas ruso, y Francia, que no quiere perder jugosos contratos de armas. Por eso las sanciones han sido simbólicas para desesperación de Obama, que quería más firmeza, mientras a Putin le entraba la risa. Si había hecho lo que quería en Chechenia, en Georgia y en Crimea ¿por qué no en Ucrania? Desde luego no le frenaba ser uno de los tres firmantes del memorándum de Budapest (1994) garante de la soberanía e integridad de Ucrania a cambio de entregar su arsenal nuclear. Ningún nacionalista que se precie se detiene ante cuestiones de legalidad y hay ejemplos trágicos en la historia europea y en nuestra actualidad periférica. La debilidad de Occidente ante la violación de la ley ha hecho más osado a Putin y lo han pagado los casi 300 pasajeros del vuelo derribado. De aquellas lluvias, estos lodos porque la ley nos protege a todos.

Ucrania es un estado tapón entre una Europa en crisis (institucional, social, económica) y una Rusia que no se resiste a aceptar su evidente decadencia tras la desaparición de la URSS y desempolva con Putin peligrosas ambiciones nacionalistas (Novarossía) que están haciendo saltar en pedazos los acuerdos sobre los que se asienta el orden europeo desde hace 70 años y uno de cuyos principios básicos es la inviolabilidad de las fronteras. Putin dice defender los derechos de minorías étnicas o lingüísticas rusas y no es el único pues también los húngaros han dado derecho de voto a minorías de parla magiar en otros países. Es jugar con fuego, ¡líbrenos Dios de estos iluminados que convierten la lengua en un arma cuando es un instrumento de entendimiento! La misión de un estado tapón es hacer de amortiguador entre dos regiones que desconfían una de otra. Austria y Finlandia se convirtieron en estados tapón tras la última guerra y a Ucrania le ha sucedido algo parecido al desaparecer la URSS, con la complicación añadida de ser un país con alma doble pues tiene un Este ortodoxo prorruso y un Oeste católico proeuropeo. A Moscú le costó mucho aceptar la independencia de Ucrania pues en Kiev estuvo el principado de Rus, cuna del imperio ruso. Para lograrla Ucrania tuvo que de desmantelar su arsenal nuclear (trasladado a Rusia), y las cosas funcionaron bastante bien ("revolución naranja" de por medio) hasta que la Unión Europea ofreció un acuerdo de Asociación a Kiev que Moscú interpretó como algo hostil porque alteraba el statu quo en contra de sus intereses, sospechas que aumentaron cuando el presidente electo (y corrupto) de Ucrania fue derribado por las masas vociferantes de la plaza Maidán en lo que Rusia consideró correctamente como un golpe de Estado. Entonces el Kremlin decidió asegurar sus intereses vitales apropiándose ilegalmente de Crimea, base de su flota, mientras desestabilizaba la cuenca de Donbas, cercana a su frontera, en una maniobra de distracción (?) que ahora le ha estallado en la cara.

Yo creo que lo de Crimea no tiene vuelta atrás, lo cual no quiere decir que Putin tenga razón porque no la tiene, la anexión es ilegal y pone en peligro un principio básico de la seguridad europea como es la inviolabilidad de las fronteras por medios violentos. Es un precedente muy peligroso que los rusos afirman basar en el previo de Kosovo, que tampoco es correcto aunque sea diferente porque en Crimea no había ningún genocidio. La paradoja es que Ucrania consumará su giro hacia Europa y Rusia la acabará perdiendo como estado tapón a cambio de Crimea. Es lo que se llama hacer un pan con unas tortas porque Putin podía haber preservado sus intereses en Crimea de una forma más hábil, sin perder influencia en Ucrania y sin arriesgarse a sanciones muy dañinas para su economía. Pero ya se sabe que los nacionalismos no son racionales sino viscerales y además la crisis no ha terminado aún, pues Moscú tiene siempre el arma del gas que puede augurar un otoño paradójicamente caliente cuando lleguen los fríos

Lo que queda claro con el derribo del MH17 es que la política de apaciguamiento no ha funcionado y hace falta otra estrategia más enérgica con Rusia. No se tuvo con Hitler y lo pagamos muy caro. Con los nacionalismos no se juega.

Un volcán con tres bocas

Jorge Dezcallar 22/07/2014

Meteorológicamente el verano ha comenzado con ríos desbordados y fuertes granizadas en pleno mes de julio. Parece que el tiempo se ha vuelto loco. Para entenderlo hay que mirar más allá de los Pirineos para ver lo que sucede en el Polo Norte o los efectos del huracán Arthur mientras resbalaba por la costa american. Sus consecuencias nos afectan más de lo que pensamos y por eso un humorista ha sugerido dar a estos huracanes los nombres de los políticos que niegan el cambio climático y a mi me parece una idea estupenda. Con la política exterior ocurre lo mismo y hace falta tener una imagen global para comprender ciertos conflictos que aisladamente considerados son más difíciles de entender.

La actualidad exige referirse a Oriente Medio donde a falta de uno se superponen tres conflictos: el israelo-palestino, los derivados de la llamada Primavera Árabe que se ha marchitado y convertido en un invierno desapacible y la lucha despiadada entre chiítas y sunnitas en las tierras regadas por el Tigris y el Éufrates, donde en despiadada ironía la Biblia sitúa el paraíso terrenal. El primero enfrenta a hebreos y árabes y constituye una fuente de permanente humillación para los segundos. Los otros dos enfrentan a musulmanes entre sí. Todos se entrelazan como muestra el magnífico libro de Tomas Friedman From Beirut to Jerusalem. Todos nos afectan en forma de terrorismo y de inestabilidad en una región de cuyo petróleo dependemos. Todos dañan nuestra sensibilidad con terribles imágenes del sufrimiento de inocentes. Todos nos empobrecen moralmente.

El más antiguo opone a israelíes y palestinos desde que en 1948 las Naciones Unidas decidieron crear dos estados en el mandato británico de Palestina. Los israelíes aceptaron y los palestinos no, y ahí empezaron los problemas con guerras en 1949, 1956, 1967 y 1973; la invasión del Líbano en 1982 (Sabra y Chatila); las intifadas de 1987 y 2000 que cambiaron la percepción que el mundo tenía del conflicto al teñir de simpatía la causa de los oprimidos; y operaciones de castigo en Gaza en 2008 y 2012. Ahora la tensión regresa tras el asesinato de tres jóvenes israelíes que hacían autostop en la Cisjordania ocupada y la cruel venganza sobre un muchacho palestino. Para complicar más las cosas, los palestinos están divididos en dos grandes facciones, Fatah y Hamas, que dominan en Cisjordania y en Gaza respectivamente y que con mucho esfuerzo acababan de formar en junio un gobierno de unidad nacional que debía convocar elecciones dentro de cinco meses. Todo esto ahora puede saltar por unos aires que surcan cohetes palestinos cada vez más potentes dirigidos sobre ciudades israelíes cada vez más alejadas, mientras el ejército hebreo toma represalias contra quienes los disparan y provoca al hacerlo las muertes de muchos niños y mujeres inocentes. Será mucho peor si acaba habiendo otra invasión de la Franja.

Ha habido muchas tentativas de alcanzar la paz y Madrid lo sabe pues auspició una conferencia en 1991 donde por vez primera palestinos, árabes e israelíes se sentaron frente a frente. Rabin, Peres y Arafat consiguieron el premio Nobel por sus esfuerzos en 1994 y estuvieron a punto de lograrla en Camp David en 2000. A última hora, cuando estaban de acuerdo en un 98%, saltó el diablo que se esconde en los detalles, Arafat pensó que Clinton le engañaba y estaba conchabado con los israelíes y los demás contestan que tuvo miedo de firmar. El resultado fue que se siguieron matando, algo difícil de entender después de casi 70 años en los que todos han sufrido y de que los parámetros para el acuerdo sean conocidos y respaldados por americanos, europeos y la propia Liga Árabe: Israel tiene derecho a la seguridad y los palestinos a un estado con fronteras reconocidas sobre la base de las que tenían en 1967, con ajustes mutuamente aceptados. Además, ambas partes aceptan la solución de dos estados y por eso es lícito preguntarse por qué no la ponen de una vez en práctica y la respuesta es complicada porque hay israelíes que no quieren abandonar Cisjordania al creer que las bíblicas Judea y Samaria son "las tierras que Dios dio a nuestros padres"; porque hay palestinos (Hamas) que no reconocen la existencia del Estado de Israel y desearían echar a los judíos al mar (y por eso europeos y americanos los consideran una organización terrorista), igual que hay israelíes (como el ministro de Exteriores Lieberman) que quieren hacer una limpieza étnica y expulsar a todos los palestinos a Jordania; porque muchos israelíes temen razonablemente por su seguridad al estar rodeados de árabes poco amistosos; porque no se encuentra solución para el drama de los palestinos expulsados de sus tierras (he visitado sus campos de refugiados y he visto la miseria sin esperanza en la que vegetan); porque las dos partes quieren soberanía sobre Jerusalén, que no es un problema racional sino pasional para ambos porque los monoteísmos son intransigentes; y porque cualquier dirigente palestino teme que le corten la cabeza si cede en una negociación y cualquier gobernante israelí sabe que la coalición variopinta que le sustenta desaparecerá en el momento en que renuncie a los territorios que ilegalmente ocupa. Lo explica muy bien el israelí Avi Shlaim en su libro El muro de hierro. Y sin territorios no hay paz. Otro tema diferente es si Israel puede seguir siendo judío y democrático sin resolver el problema de la ocupación de territorios y la consiguiente absorción de poblaciones palestinas con más altas tasas de natalidad...

Es terrible pero acaba siendo más fácil matar que negociar, algo que estoy convencido de que solo podrían lograr con el empuje y las garantías americanas si no fuera porque los EE UU están muy escarmentados (el último fracaso de Kerry tiene apenas dos meses), tienen otros problemas y los poderosos lobbies judíos limitan mucho su margen de maniobra. Mucho me temo que seguirán matándose muchos años más por irracional que parezca en una especie que se dice inteligente y que comenzó a civilizarse precisamente en aquellas tierras.

***

Esta semana el Congreso americano parece dispuesto a dar a Israel 175 millones de dólares para reforzar la "Cúpula de Hierro" que le defiende de los misiles que dispara Hamas. Es bueno proteger a los civiles y por eso sería deseable otro crédito para los hospitales de Gaza, sin medicinas y también repletos de civiles. Pero hoy toca escribir sobre los otros conflictos que asuelan la región.

Durante la Guerra Fría, Oriente Medio estaba férreamente controlado por rusos y americanos y nadie movía un dedo sin su permiso. Al desaparecer la URSS y ensimismarse los americanos en su política interna, se han liberado otras fuerzas que hasta ahora estaban reprimidas por las dictaduras que sustentaban uno u otro, según los casos, y por eso al eterno conflicto israelo-palestino se añaden ahora otros dos con orígenes diferentes pero que se acaban encontrando: la llamada Primavera Árabe y el enfrentamiento entre sunnitas y chiítas. Si el primero opone a árabes y hebreos, los dos segundos enfrentan a musulmanes entre sí. Entre todos amenazan con incendiar una región muy sensible por sus reservas de petróleo y eso, junto con la latente amenaza terrorista, nos impide mirar hacia otro lado aún en medio del desconcierto que provoca la variedad de actores en presencia y sus cambiantes alianzas

La Primavera Árabe ha pasado de la ilusión inicial por librarse de las dictaduras (Ben Ali, Mubarak, Gaddafi..) al desencanto de caer en manos de islamistas por la debilidad de los sectores laicos modernizadores en esos países. Egipto ha regresado al gobierno de los generales (con aplauso americano) después de que los iniciales entusiasmos revolucionarios desembocaran en unas elecciones ganadas por los Hermanos Musulmanes que dieron el gobierno a Morsi, un presidente que quiso islamizar al país a golpe de decreto y provocó una reacción popular capitalizada por el Ejército. Túnez, el lugar que alumbró las revueltas, es el único país que parece ir relativamente bien pues en Libia milicias armadas y conatos de golpe de estado impiden funcionar a la industria petrolera y sus arsenales saqueados alimentan a grupos terroristas desde el Sahel hasta la lejana Nigeria, donde los salvajes de Boko Haram los utilizan para secuestrar a colegialas y poner en jaque al gobierno. Yemen echó al presidente Saleh pero no levanta cabeza, desgajada por luchas intestinas de todo tipo y Siria lleva tres años de una guerra civil que nos tiene desconcertados pues el régimen de Bachar tiene el apoyo de Irán y de la milicia libanesa Hizbollá, considerada terrorista por Occidente, pero también de cristianos, judíos, drusos y chiítas que le ven como un mal menor frente a los rebeldes islamistas sunnitas apoyados por Arabia Saudi y Qatar.

Y es aquí donde las cosas se complican aún más porque entra en escena Irak. Los americanos desvertebraron el país al desmantelar al Ejército y al partido Baath tras una brillante invasión militar seguida de una supuesta reconstrucción nacional que no supieron hacer. El resultado es el actual desastre, agravado por un primer ministro sectario y una retirada americana hecha por razones de política interna sin tomar en consideración la situación del país. De esta forma un escenario caótico en Siria e Irak, países vecinos, ha permitido la eclosión de un fuerte movimiento islamista radical, vinculado en su origen a Al Qaeda, que se apoya en las tribus sunnitas marginadas del poder por los alawitas en Siria y por los chiitas en Irak. Así, las ansias de libertad que están en la raíz de la Primavera Árabe se mezclan con la ancestral lucha entre chiítas y sunnitas por el dominio regional. El resultado es explosivo pues en las "zonas liberadas" de ambos países se ha creado un "califato" reforzado con el dinero y las armas obtenidas al tomar Mosul, la segunda ciudad de Irak. El autoproclamado califa Aubaker al-Bagdadi pone muy nerviosos a todos los gobernantes árabes porque su ambición es el dominio político y espiritual sobre todos los musulmanes y recuperar para el Islam todas las tierras que un día estuvieron bajo sus banderas, como Al Andalus, sin ir más lejos. Preocupante.

Todo esto nos desconcierta porque las alianzas que existían en Siria se invierten en Irak, donde americanos e iraníes van de la mano y apoyan al gobierno chiíta de Bagdad, cosa que irrita profundamente a saudíes, egipcios y cataríes que juegan con fuego al financiar a hermanos sunnitas aliados con jihadistas fanáticos, pero que aún temen más al resurgir de Teherán, el viejo enemigo persa y chiíta, como potencia regional. ¿Alguien da más?

Este contexto de locura colectiva lo aprovechan los kurdos iraquíes para exigir su propio Estado que pretenden financiar con petróleo que Bagdad considera suyo. Es jugar con fuego porque un eventual estado kurdo actuará como un foco de irredentismo sobre otras minorías kurdas (30 millones) y puede acabar desestabilizando a Irán, Armenia y Turquía, igual que las oleadas de refugiados provocadas por estos conflictos pueden desestabilizar a Jordania o Líbano y poner las cosas bastante peor de lo que ya están. En Europa aumentarían quienes vendrían en busca de asilo (ya llegan por millares a las costas italianas) y el riesgo de sufrir ataques terroristas con jihadistas duchos en la lucha armada que regresarán mezclados con esos refugiados. Pintan bastos. Y eso que hemos dejado fuera a la República Islámica de Irán y a su programa nuclear...

Atención a los riesgos actuales en los mercados financieros

Es difícil ver una salida tranquila a la situación de mercados en que nos encontramos. Prácticamente todos los tipos de activos están en zona de máximos y muchos de ellos muy caros en términos de estándares históricos. En estas condiciones, desde un punto de vista de su comportamiento de mercado, es difícil encontrar inversiones adecuadas al riesgo que suponen. Esta es la típica situación en la que los inversores, tanto profesionales como particulares, traspasan fácilmente la raya roja de la prudencia.

En estos momentos están trastocados los papeles:

Los activos denominados sin riesgo, bonos soberanos con rating AAA, están a unos precios absurdos, su rentabilidad está claramente por debajo de las expectativas de crecimiento, por tanto, son en estos momentos de los que más riesgo de mercado tienen. Lejos de representar una opción tranquila para el inversor son claramente una opción de alto riesgo.

Las primas de riesgo han disminuido de una forma muy difícil de explicar por fundamentales de la economía. Países que hace unos meses no podían financiarse en los mercados han visto reducida su prima de riesgo de una forma espectacular sin que se hayan corregido los desequilibrios en términos de déficit o deuda en la misma medida. Es decir, el riesgo objetivo de estos activos no se ha visto reducido en la misma manera que su rendimiento. Estamos también por tanto en una situación de mayor riesgo global de mercado.

Esta bajada espectacular de tipos de interés ha empujado también a la renta variable a zona de máximos, más por valor relativo que por fundamentales de la evolución de resultados de las empresas. Por tanto, también hay más riesgo en estos momentos en estos mercados.

Por otra parte en una intervención reciente la Sra. Yellen, Presidenta de la Reserva Federal de USA, indicó que la institución que preside está más interesada en mantener un sistema financiero fuerte, que pueda, en su caso, soportar los efectos del estallido de una nueva burbuja en los mercados financieros, que en intentar prevenirla o abortarla a través de una subida de los tipos de interés.

De esta forma lo que nos está indicando es que es responsabilidad de los inversores y banqueros inflar o desinflar los precios de los activos a través de sus actuaciones. Las actuaciones de los bancos centrales deben estar orientadas por otros objetivos como son la estabilidad de precios y la solvencia del sistema financiero para soportar situaciones de stress. Por esto estamos en una situación de fuerte riesgo en los mercados.

Hay que tener en cuenta que la consecuencia de la extremadamente laxa política monetaria que han mantenido los bancos centrales para lidiar con la crisis financiera desde 2008 y sobre todo desde 2012, no ha tenido como consecuencia un incremento de la inflación porque la gran masa monetaria que se ha puesto en circulación para que no hubiera problemas de liquidez en los mercados no ha llegado a la economía real, sino que se ha quedado en la economía financiera y, por tanto, no ha producido inflación provocada por la demanda de bienes y servicios, pero si una gran sobrevaloración de activos financieros provocados por la sobredemanda de estos .

Por tanto, como decía al principio, cuidado con los precios en los mercados financieros porque puede producirse un estallido de la burbuja de deuda pública que sin duda arrastraría a las demás clases de activos, incluida la renta variable y no parece que esté en el interés de los bancos centrales, al menos en el de la Reserva Federal de USA el prevenirla.

Hay un abismo a sus pies

Jorge Dezcallar 07/07/2014

Cuando era pequeño se reparaba todo lo que se rompía porque no se encontraban repuestos, la mano de obra era muy barata y había artesanos extraordinarios que construían las piezas dañadas y lograban que el aparato siguiera funcionando por viejo que fuera. Luego con el desarrollismo de los sesenta ya no se arreglaba nada, la mano de obra se puso por las nubes y todo lo roto o viejo se tiraba porque era más barato comprar que reparar. Se producían entonces objetos cuya duración venía con frecuencia predeterminada desde la misma fábrica pero no importaba porque su sustitución era fácil y barata. Hoy estamos en una tercera fase en la que con la crisis ni podemos comprar porque no hay dinero ni hay quien deje como nuevo lo que se ha estropeado, por lo que nos tenemos que limitar a darle un retoque para que funcione lo mejor posible mientras llegan tiempos mejores. Todo un símbolo.

Es como la cirugía estética que corrige naturalezas envejecidas o poco agraciadas. Retocarse el rostro cambia la expresión y algunas están tan estiradas que no se las reconoce y si guiñan un ojo se les encogen los dedos de los pies. Por eso acuñar monedas con efigies femeninas puede exigir cambiarlas cada pocos años para mantener un cierto parecido con el modelo original y esto puede pronto ocurrir también con los hombres pues la línea de mayor crecimiento en una famosa marca de cosmética es la destinada a la clientela masculina que afortunadamente ya no quiere oler a pólvora, sudor y mierda como se decía antiguamente con un machismo mal entendido y un mal gusto innegable. De igual forma, antes uno no solía comprar vinos de ciertas regiones salvo que quisiera regar una comida con un caldo local por curiosidad o por caer simpático a los del pueblo. Pero no se los llevaba a casa porque esos vinos solían ser muy malos. Hoy todas las bodegas, incluso las más pequeñas, pagan a buenos enólogos y si a la uva le falta azúcar o le sobra acidez porque ha tenido mucho o poco sol, o mucha o poca lluvia, se corrige con la química hasta lograr el resultado apetecido. Por eso hoy hay pocos vinos malos. Igual que los cirujanos plásticos corrigen naturalezas poco agraciadas con el bisturí, los enólogos les imitan alterando con química los defectos del mosto original.

Hoy no sabemos si la política precisa un cirujano o un enólogo pero todos sabemos que esto no puede seguir así y que hay que hacer algo aunque no sepamos muy bien qué hacer, unos prefieren no tocar nada, otros lo quieren cambiar todo tirando al niño con el agua de la bañera y otros estamos por las reformas. No cabe duda de que el sistema político surgido de la Transición está en crisis. Se inventó al salir de la dictadura para organizar nuestra convivencia en libertad y para satisfacer a vascos y a catalanes, extendiendo a todo el país un sistema de autonomías que casi ningún otro entonces pedía pero que ha demostrado ser positivo aunque haya conducido a una competencia entre territorios antes que a una cooperación entre ellos. Cuando era embajador en Washington recibí al presidente de la poderosa industria farmacéutica americana que no entendía que le hiciéramos desde España 17 pedidos diferentes cuando haciendo solo uno podríamos beneficiarnos de grandes descuentos en el precio. El caso es que 40 años más tarde vascos y catalanes vuelven a no estar cómodos con el invento y eso demuestra que el sistema está agotado porque en mi opinión estamos ante un fin de ciclo que exige reformas serias para que no salte por los aires. No sería la primera vez, recuérdese lo mal que acabó el fin de ciclo iniciado por Prim con la Restauración de 1876. Partidos esclerotizados y convertidos en estructuras de poder más atentas a sus propios intereses que a los de la ciudadanía a la que dicen servir; una corrupción que es a la vez personal y estructural; sistemas de financiación obsoletos; una Justicia y una Educación que no responden a lo que la sociedad demanda; una estructura territorial del Estado que se nos abre por las costuras... y, en definitiva, una Constitución que requiere una puesta al día.

El problema es cómo hacer los cambios. Como señalaba al principio, podemos apuntalar las viejas estructuras, podemos cambiarlas por otras diferentes o podemos mejorarlas. Esto último me parece lo más razonable, utilizando los mecanismos legales existentes para abrir un gran debate nacional,

acordando previamente a dónde queremos llegar y negociando luego con la generosidad necesaria para hacer posible un entendimiento que nos permita por lo menos otros 40 años de convivencia ordenada. Probablemente será necesario un nuevo reparto de poder hacia arriba y hacia abajo sobre la base no de obsoletos conceptos de soberanía cada vez más carentes de contenido dentro de la Unión Europea o de pretendidos derechos históricos (?) sino de eficacia y de servicio al ciudadano. Si una vez asombramos al mundo con nuestra Transición, que fue ejemplo de democracia y de tolerancia, no hay ninguna razón para no poder volver a hacerlo. No es fácil pues ya decía Paul Valery que el primer verso lo inspira Dios y lo difícil es construir el resto del poema al mismo nivel. Pero tampoco es imposible. Como seguro que no se arregla es pretendiendo ignorarlo.

Iberian Hub Gas*

A la hora de hablar del Iberian Hub Gas, con motivo del cierre del Seminario Institutional and Organizational Designs of Natural Gas Hub in Europe: An Introduction to The Iberian Gas Hub organizado por la Cátedra de Energía del Instituto Vasco de Competitividad, quiero traer a colación algunos recuerdos y sobre todo el agradecimiento a aquellas personas que al elaborar en 1982, el Plan Energético 1982-1990, pusieron los cimientos de lo que hoy es el País Vasco como un Hub gasista que quiere "jugar" en el mercado del gas europeo y en la cuenca atlántica en particular.

Es bueno reconocer de donde venimos porque sin la perspectiva del pasado es difícil construir el futuro. Una mirada al presente genera envidia sana del ímpetu de aquellos pioneros como Pere Durán Farrel, que supieron ver el futuro del gas y apostaron por las relaciones estrechas entre el Norte y el Sur del Mediterráneo. Supieron ver la fuerza integradora del gas para ambas orillas y también vieron la oportunidad de integrar la Península en el sistema gasista europeo. Aunque esta fuerza iniciada hace más de tres décadas tiene el riesgo de debilitarse por riesgos geopolíticos y también porque no se esta sabiendo trabajar adecuadamente nuestro interés estratégico tanto con Argelia comola la interconexión con Francia. Ahora, con más fuerza que nunca, hay que poner, nuevamente, en primer plano la visión y la profesionalidad en un mercado energético especialmente convulso.

Jornadas como las de hoy, también me trae recuerdos del padre Obieta S.J. compañero en Harvard de Henri Kissinger y más concretamente una comida entre Javier García Egocheaga, Pedro Durán Farrel y él mismo,donde debatieron con profundidad la importancia del conocimiento de la política internacional para ser un actor en la geoeconomia energética. Y como la posición atlántica y transfronteriza del País Vasco era una oportunidad por ser una plataforma de interés energético si se sabía combinar la inteligencia internacional y la política energética e industrial en una dirección estratégica compartida.

Obvio cualquier comentario sobre lo acontecido estos últimos años pero si me permito indicar que la inteligencia Internacional ha brillado por su ausencia y me atrevo a decir, que su déficit, ha sido sustituido por un desprecio ignorante por la geopolítica energética. Y en consecuencia cualquier mínimo avance para poner en valor el conocimiento Internacional e integrarlo en la estrategia de los proyectos energéticos es un paso de gigante en este desierto.

Cualquier mirada a las infraestructuras de aprovisionamientos de Gas de la Unión Europea (Véase los datos entre otros del Eurostat, "Energie"; la obra de S. Nies, Oil and Gas Delivery to Europe, Ifri, 2008; Laura Parmigiani, The European Gas Market. A Reality Check. Ifri. 2013) en lo que se refiere a reconocer los principales abastecedores de Gas hacia Europa, la malla de las infraestructuras de importaciones Gas, los puntos de interconexión,.....nos da una idea de la posición periférica de la Península Ibérica en lo que respecta a los flujos de gas de la geografía euroasiatica y en consecuencia las características particulares de sus infraestructuras de importación.

Este breve repaso nos obliga a reconocer en profundidad los escenarios internacionales del gas, sus riesgos,....y en consecuencia a poner el acento en la búsqueda de la solidez del posicionamiento estratégico del Iberian Hub Gas, porque de lo contrario la volatilidad del Proyecto es equivalente al producto que maneja.

Si uno contempla los flujos principales del gas hacia Europa, encuentra pleno sentido y fortaleza a los diferentes Hubs que han proliferado en Europa (Reino Unido, Bélgica, Francia, Holanda, Italia, Alemania,..Austria). En este contexto, el Iberian Hub Gas también tiene que lograr el sentido en los flujos de la cuenca atlántica y el norte de África.

Si seguimos aproximándonos al mapa sobre las reservas del Gas en el mundo (véase The Statistical Review of World Energy, 2013) vemos que la periferidad de la Unión Europea sigue profundizándose y el riesgo de su abastecimiento acrecentándose. Y en el caso de la Península Ibérica también.

Si continuamos con un análisis de riesgos sobre el Norte de África y más concretamente del abastecimiento de Argelia, el temblor se acrecienta y la preocupación se instala. Y en consecuencia nos obliga a poner un foco de interés estratégico en la evolución de Sonatrach, porque es un punto de interés para el Iberian Hub Gas.

Si proseguimos con un análisis sobre la cuenca africana occidental (Angola, Namibia, Guinea, Nigeria...) vemos ya un punto de luz para el Iberian Hub Gas y más concretamente un jardín a cuidar cuidadosamente.

Así podría continuar con las reservas de gas que suponen Venezuela... Y así mismo el impacto del Schale gas en la cuenca atlántica.

Todo estos apuntes telegráficos a donde me conducen. A recomendar la inteligencia internacional en el desarrollo del proyecto porque sin este la columna vertebral de su negocio difícilmente podrá dar resultados positivos. La presencia de los actores empresariales en el Proyecto es un dato positivo, pero no es el dato relevante. Los gestores del Iberian Hub Gas son lo suficientemente inteligentes y sabrán poner en valor los conocimientos de los ponentes de esta Jornada y afinar el justo interés del Iberian Hub Gas con el delicado equilibrio de los diversos intereses de las compañías que lo configuran.

Sólo una última cuestión, los proyectos tienen su punto de oportunidad y este esta ligado al mercado. Una vez más hay que evaluar con visión estratégica los datos relevantes que suministra la inteligencia internacional. Algo serio se esta moviendo en la región euroasiatica vecina de la Unión Europea y así mismo en Oriente Medio y Norte de África. La Unión, ya desde 2009, esta en un nuevo escenario gasista y ha iniciado un proyecto de transición energética. Evaluemos sin banalidades, el nuevo escenario en el que estamos entrando. Será bueno para el Iberian Hub Gas. O bien para acelerar su consolidación y estrategia de mercado. O cambiar el rumbo. Importante desafío.

* Discurso del cierre del Seminario Institutional and Organizational Designs of Natural Gas Hub in Europe: An Introduction to The Iberian Gas Hub  organizado por la Cátedra de Energía del Instituto Vasco de Competitividad.

Política industrial o Disneylandia

La toma de control de la división de Energía de Alstom es uno de los sucesos con calado estratégico en el panorama industrial europeo. Ha puesto en un primer plano el debate sobre la soberanía industrial en los sectores estratégicos industriales europeos. La crisis que comenzó en Agosto del 2007 esta dejando al descubierto las cuestiones de fondo de una sociedad internacional compleja y turbulenta como es la de este siglo XXI y más concretamente nos trae el interrogante de las nuevas formas de poder industrial y tecnológico. En este contexto, una visión rígida del principio de la libre concurrencia en el seno de las Instituciones Comunitarias es un paradigma que no ha tenido el suficiente contrapeso y complemento en la búsqueda de un poder tecnológico e industrial fuerte de Europa. Y esta manera desequilibrada de abordar una política económica común que refuerze la histórica fortaleza tecnológica e industrial de Europa ha debilitado hasta límites preocupantes la solidez de sus cimientos. Algunas formas de interpretar los criterios para velar por un mercado competitivo no han tenido el necesario equilibrio entre política de la competencia y política industrial. El libre mercado en un entorno global poco tiene que ver con la visión de un mercado global en formato Disneylandia.

En Europa vamos demasiado lentos en nuestra aclimatación tecnológica e industrial a los desafíos de una economía que ya esta dentro del siglo XXI. En contraposición vemos como otros bloques regionales llevan tiempo estructurando su fortaleza tecnológica y las bases de su soberanía industrial con la musculatura necesaria a las demandas de la nueva economía mundo. Traigo a colación el asunto Alstom porque esta ofreciendo datos muy relevantes sobre la estrategia industrial europea y las debilidades estructurales de su política industrial. Además, nos pone ante el espejo de una realidad industrial en fuerte proceso de mutación tanto en el plano doméstico europeo como internacional. Y nos informa, aunque sea reiterativo, sobre la importancia de equilibrar la perspectiva de la política de la competencia con un foco mucho más intenso orientado a reforzar la política tecnológica e industrial europea.

Al hilo de este asunto recomiendo vivamente escuchar las comparecencias de Arnaud Montebourg en la Comisión de Asuntos económicos de la Asamblea Nacional de Francia, del 30 de Abril y del martes 24 de Junio respectivamente. Así mismo la del PDG de Siemens (Joe Kaeser) y de Mitsubishi Heavy Industries, MHI (Sumichi Miyanaga), el 17 de Junio. Y para concluir las comparecencias la del 27 de Mayo del PDG de General Electric GE (Jeffrey R. Immelt) y del PDT de Siemens France (Christophe de Maistre). Sus contenidos no tienen desperdicio y máxime ahora que nos lanzamos en España a nuestro propio programa de renacimiento industrial. Algo muy serio flota en el hábitat de todo este espectáculo y más concretamente en el ámbito energético, más allá de la dificultad de traducir en un proyecto industrial solido el proyecto de transición energética lanzado por el eje franco alemán en Febrero de este año, por ejemplo. De un lado, las necesidades energéticas del mundo exigen disponer de una base tecnológica sólida en todas las fuentes de energía tanto en las convencionales como las nuevas. El sector energético esta evolucionando de tal modo que es difícil abstraerse de la sensación sobre la naturaleza de los cambios históricos que están ante nosotros, tanto en términos de producción como de organización del sistema. Esto tendrá, más pronto que tarde, un impacto significativo en la organización del mercado, en la prestación del servicio y como no, en la visión y organización del negocio de las empresas energéticas históricas. Un renacimiento de la columna vertebral que estructura la eficiencia del mercado energético. Y en consecuencia una apuesta por la fortaleza tecnológica y su desarrollo industrial.

De otro, la dimensión de la nueva economía mundo y sus necesidades de demanda energética exigen músculo tecnológico y sobre todo músculo financiero y corporativo. De ahí, que la apuesta de GE y MHI, por la división de Energía de Alstom, es una decisión lógica por parte de estas compañías y sus países respectivos, porque, a diferencia de nosotros, los europeos, tienen estrategia, visión industrial, una comprensión de la sociedad Internacional y en consecuencia la decisión de seguir siendo líderes tecnológicos e industriales.

En contraposición, comprobamos en nuestras carnes, como Europa, carece de estrategia y sus carencias en la gobernanza económica y la política exterior y de seguridad común, nos esta situando en un aislacionismo que debilita estructuralmente nuestra fortaleza tecnológico industrial. Sin embargo, lejos de empezar a construir, estos dos últimos meses hemos presenciado dos visiones y dos modos de afrontar el dossier Alstom.

Siemens (Alemania), que lejos de tener una posición alineada con el objetivo político plasmado en la cumbre franco alemana de Febrero, la construcción del Airbus energético, tiene una posición de europeismo forzado y pone en valor una alianza con MHI (Japón) previa a la alianza/compra de Alstom. Su esquema, según lo presentado el 16 de Junio, se estructuraba del siguiente modo: Siemens se hacía con la división de las turbinas de Gas; MHI crearía tres empresas con Alstom, filializandolas, centradas en las turbinas de vapor, redes eléctricas e hidráulica y donde MHI tendría un 40%, 20% y 20% respectivamente. Y la invitación al Estado de entrar en el capital (alrededor del 10%).

Huelga cualquier comentario sobre este reparto porque tiene la virtud de ser muy clara y la perspectiva/contenido de la alianza nos confirman algunas pistas sobre los intereses estratégicos industriales de Alemania y estos no pasan, por ahora, por un proyecto común europeo y euroatlantico. Sin haber organizado lo de "casa", sin tener estructurado y consolidado su interés nacional en Centroeuropa... En definitiva sin tener consolidado la confluencia de sus intereses con los de la Unión, cualquier proyecto sobrevenido como el de GE y Alstom no entra en la agenda de prioridades, pero me imagino que tampoco olvidan, en este caso, la figura del PDG de Alstom, Patrick Kron.

En este escenario, es pertinente no olvidar la perspectiva de la estructura de su entramado industrial y sus raíces en los lander, la sólida estrategia de preservación de la industria nacional del complejo financiero industrial de Alemania, el valor cualitativo de la alianza con MHI en el entorno de la estrategia de las conversaciones para el acuerdo comercial entre la UE y Japón ,el interés de las empresas japonesas por alianzas europeas,..porque todas ellas nos indican que la política industrial europea está ante Política industrial o Disneylandia.un "desafío apasionante", parecido al de una montaña rusa, y sin dirección en la sala de máquinas o más peligroso, con una dirección parecida al del camarote de los hermanos Marx. GE, comprobamos como el movimientobrevenido como el de GE y Alstom no entra en la agenda de prioridades, pero me imagino que tampoco olvidan, en este caso, la figura del PDG de Alstom, Patrick Kron.

En este escenario, es pertinente no olvidar la perspectiva de la estructura de su entramado industrial y sus raíces en los lander, la sólida estrategia de preservación de la industria nacional del complejo financiero industrial de Alemania, el valor cualitativo de la alianza con MHI en el entorno de la estrategia de las conversaciones para el acuerdo comercial entre la UE y Japón ,el interés de las empresas japonesas por alianzas europeas,..porque todas ellas nos indican que la política industrial europea está ante un "desafío apasionante", parecido al de una montaña rusa, y sin dirección en la sala de máquinas o más peligroso, con una dirección parecida al del camarote de los hermanos Marx.

GE, comprobamos como el movimiento de ficha de Patrick Kron, ha ejercido de catalizador de la visión GLOCAL de GE, le ha permitido optar por el liderazgo energético en el partenariado Atlántico y en consecuencia apostar por la división de energía de Alstom tanto en términos de precio (12.350M€) como estructura corporativa y de negocio. Su disposición a dar entrada al Estado como un accionista relevante, no es una cuestión estridente, no violenta de ningún modo. Los términos del acuerdo, más allá de la entrada del Estado en el capital, tras una negociación a tres bandas (Estado/GE /Bouygues), son también interesantes. El Estado tiene derecho de veto sobre las turbinas que equipan las centrales nucleares. GE cede a Alstom su actividad de señalización ferroviaria. Se compromete a consolidar la sede social en Francia de las divisiones mundiales de GE, de redes, eólica marina, hidroeléctrica y turbinas de vapor. En definitiva la opción de compra inicial de la división de energía de Alstom se ha convertido en una operación de política industrial con recorrido en el partenariado Atlántico energético.

En este panorama de recomposición del mapa industrial europeo, con el foco puesto en la evolución del sector energético; en España, una vez más, estamos con el foco puesto en el mundo de ayer y en consecuencia un cuerpo industrial demasiado pequeño y débil para jugar en la liga europea. Si uno contempla la estructura empresarial del sector industrial español centrado en el sector eléctrico, la falla creciente entre las políticas de innovación y la política industrial, la escasa dirección política para que la industria energética y la industria de bienes de equipo y componentes converjan en proyectos estratégicos de interés mutuo, la incapacidad en "invitar" a procesos de consolidación industrial,.... es lógico, que a uno le entre el desasosiego, porque ve el riesgo real de dilapidar lo construido con esfuerzo por ausencia de gestión estratégica de nuestras fortalezas.

Estamos llegando a un punto crítico y cualquier plan de renacimiento industrial que no este centrado en medidas cualitativas es un ejercicio político de consultoría que poco servirá para centrar y mover los auténticos desafíos de la industria energética española. El dossier Alstom es un dato más de la cadena de avisos sucesivos que nos esta dando el mercado. Y no queremos darnos por enterado. La política, porque esta lejos del terreno industrial, tiene poco sentido de Estado y todavía tiene dificultades en comprender el mundo europeo e internacional. Y la industria, porque se esta apagando el espíritu empresarial de las terceras generaciones y/ o los gestores prefieren antes vender que colaborar en un proyecto común.

El sector energético y la política industrial son dos caras de la misma moneda. Y los movimientos que estamos presenciando con Alstom, pero también con otras compañías, están al hilo de la transición energética que se avecina. Y nosotros escasamente preparados para el examen que se avecina.

El marco normativo en el que se esta desenvolviendo la programación para la transición energética tanto en Francia como en Alemania, está en marcha. Véase por ejemplo el contenido de la propuesta presentada más recientemente por Segolene Royal en el consejo de ministros del 18 de Junio, comprobaremos una serie de pistas y todas nos conduce a un nuevo modelo energético. Y en este, las empresas industriales y el desarrollo de nuevas tecnologías adquieren un protagonismo relevante. No es un tema menor lo que esta sucediendo en el conglomerado tecnológico e industrial europeo. Y quiero creer que en esta legislatura europea la política tecnológica e industrial va a tener un foco preferente.

Una recomendación para el sector energético español. Difícilmente se puede hacer una estrategia de futuro sin entender y evaluar los cambios tanto en los términos geopolíticos como tecnológicos y de mercado energético. El bonsai es bonsai, nunca un roble.

No todo vale

Jorge Dezcallar 20/06/2014

Se ha puesto de moda exigir sin caer en la cuenta de que para exigir hay que tener derecho a lo que se exige. Por ejemplo los catalanes exigen que se les reconozca su derecho a decidir y dicen que eso es democrático cuando se trata de algo que prohíbe la Constitución, como ha recordado oportunamente el Tribunal Supremo. Es decir, que es ilegal. Otra cosa sería que pidieran que se cambie la Constitución para poder luego exigir que a su amparo se les reconozca ese pretendido derecho a decidir. Pero ese es un camino largo que requiere negociar y convencer y no hacer como si en este país no hubiera otros vecinos afectados por tan insolidaria actitud. Cataluña no es un chalet exento porque no lo ha sido nunca sino el piso principal, si se quiere, de un inmueble de pisos y no puede dejar de pagar de un día para otro los gastos comunes sin afectar a los derechos de los demás vecinos. Y por las malas pueden acabar quedándose sin agua corriente y calefacción centrales. ¿Dónde está el famoso seny? Por eso debe quedar muy claro que exigir el derecho a decidir no es democracia sino que es antidemocrático porque no respeta las reglas de juego democrático.

Otros que exigen sin parar son los de Izquierda Unida que se han subido en el carro de la república y están dando la lata (raca-raca que diría Peridis) con el tema, exigiendo un referéndum sobre la forma política del Estado. Cayo Lara dijo además algo así como que los españoles tenían derecho (aquí parece haber más gente con derechos que con deberes) a elegir entre monarquía y república, que es lo mismo que democracia. Eso es una estupidez, se mire como se mire. Al parecer no se ha dado cuenta de que en España llevamos 40 años viviendo en una democracia que tendrá defectos y será perfectible, no lo niego, pero que nos hemos ganado todos con nuestro esfuerzo y que le permite decir memeces como la que ha dicho. A no ser que el señor Lara no sepa muy bien lo que es una democracia porque donde mandan los suyos, como en Cuba, no la hay para desgracia de los cubanos.

A mí me parece perfectamente legítimo defender la opción republicana para España y comprendo que haya mucha gente que prefiera elegir al jefe del Estado en lugar de que te venga dado por herencia. Al fin y al cabo estamos en el siglo XXI y ya quedan en el mundo pocas monarquías, aunque la europeas estén en los países socialmente más avanzados del planeta: Dinamarca, Suecia, Noruega, Países Bajos, Bélgica, Reino Unido, España... Pero los que así piensan deberían ponerlo en un programa electoral, entusiasmar a los votantes y luego, con ese respaldo popular, cambiar la Constitución. Volvemos a lo de antes, todo es posible si se hace respetando las leyes y los procedimientos establecidos. Eso es lo que se llama un Estado de Derecho, que es el que en definitiva asegura que si alguien llama a tu puerta de madrugada es el lechero y no el de la checa de turno. Porque la democracia no está en la calle sino en el Parlamento y no se puede intentar oponer una pretendida legitimidad callejera, fácilmente manipulable, a la legitimidad que dan los votos de los ciudadanos que se residencia en el Congreso de los Diputados. Es lo que se llama democracia, cuyos requisitos Esquerra, CIU e Izquierda Unida se quieren saltar ahora a la torera, con perdón de los catalanes, después de escenificar la ruptura del consenso constitucional en la votación de la ley de abdicación de don Juan Carlos. Es grave porque todos ellos votaron la Constitución en 1978 y muestra la existencia de un problema que no se resolverá pretendiendo ignorarlo.

Dicho esto yo tengo algunas razones para defender a la monarquía en España y reconozco de antemano que algunas son de más peso que otras. A bote pronto se me ocurren varias: La primera es que los últimos 40 años con el rey Juan Carlos han sido los mejores de la historia de España en varios siglos. La segunda es que si algo funciona es mejor no arreglarlo. La tercera es que España es un país particularmente centrífugo y la Corona, por encima del juego partidario, ofrece un anclaje que nunca podrá dar un presidente de Gobierno metido en la lucha partidista. La cuarta es que en el caso vasco la Corona y los fueros son dos caras de la misma moneda. La quinta es que ya tenemos en España bastantes problemas de desempleo, crisis económica, social y política como para ir a buscar problemas donde no los hay aunque aquí seamos especialistas en pegarnos tiros en nuestros propios pies, como hacían los cowboys bisoños a quienes se les disparaba el arma cuando trataban de desenfundar rápido. La sexta es que este asunto no preocupa a los españoles, que se sienten bien con un rey como muestran las encuestas. La séptima es que lo importante no es la forma de la jefatura del Estado sino que el poder resida en el pueblo, como ocurre en una monarquía parlamentaria que en esto no se diferencia de una república. La octava es que no entiendo a los que hablan con arrobo de la república cuando las dos que hemos tenido han acabado como el rosario de la aurora. Y la novena, esta es muy personal, no se lo digan a nadie pero es que la bandera republicana me parece feísima, me recuerda mucho a la rumana, sin ánimo de ofender. Si sigo pensando se me ocurrirán más argumentos. De modo que cambiemos lo que sea necesario pero hagámoslo democráticamente.


Estrategia industrial/reforma energética/Pacto fiscal. El futuro de México

La visita del Presidente de México ha concitado un interés extremo en España. Las reformas emprendidas para la modernización e impulso de la economía de México han creado la consecuente expectativa. Es lógico, porque la reforma energética, al igual que el Pacto fiscal, englobados en el Pacto por México, son piezas importantes del proceso reformador de un País que, desde la crisis de los 80, esta implorando el oxígeno de una economía transparente, competitiva,... capaz de movilizar la riqueza de su capital humano y la potencia de sus recursos naturales. Un país de futuro, en muchos aspectos, pero que tiene ante si las hipotecas de un sistema que fue crudamente descrito por el Secretario de Hacienda Luis Videgaray en la presentación de la reforma hacendaria, en Los Pinos, Septiembre del año pasado, y que podemos resumir en

  • La dificultad por satisfacer las necesidades básicas a un 45'5% de la población en situación de pobreza como consecuencia del bajo crecimiento.
  • La debilidad fiscal del Estado mexicano y en consecuencia la insuficiente inversión en bienestar social.
  • Un excesivo peso (60%) del trabajo en el sector informal.


Y sus consecuencias como el porcentaje de personas que no tienen acceso a la Seguridad Social (61,2%), el consumo desorbitado de combustible... Y en definitiva la preocupación por un crecimiento plano considerando las necesidades del País.

La modernización es la clave del mensaje y la transparencia es la esencia de su éxito. El pacto fiscal y la reforma energética son los vectores estratégicos para el cambio y las palancas para movilizar los activos que fundamentan una gran potencia. Densidad demográfica, recursos naturales, capital humano.

Si uno lee atentamente los diferentes informes de Stratfor y más concretamente el análisis prospectivo de su Director, George Friedman (Véase la edición española, Los próximos 100 años, Ed.Destino), comprobaremos la importancia de México en este siglo y nos permitirá entender el desafío de modernización ante el que se encuentra. Sin embargo, y aquí esta el desafío del sexenio del Presidente Peña Nieto, abordar el futuro, con un presente tan complejo, exige recetas nuevas y superar hipotecas del pasado.

La reforma energética y el Pacto fiscal son instrumentos para un objetivo diáfano y claro. La modernización de las estructuras económicas y sociales del País. Y esto solo es posible con transparencia e integrando en el Proyecto de modernización a un capital humano altamente cualificado, que proviene ya,de manera significativa, de las clases medias y que quiere ser parte activa de la modernización, incluida la política.

En este contexto de necesidades y cambios, perfiles como los de Videgaray, Meade,... son una esperanza porque representan, junto a muchos profesionales formados generacionalmente y de manera preeminente en el ITAM, la modernización, entendiendo esta en clave más europea que norteamericana, aunque parezca extraño.

Desde esta perspectiva la reforma energética, no es un canto a poner en valor una economía extractiva y un "nuevo eldorado" para corporaciones no implicadas en el desarrollo socio económico de México. Al contrario, debe de cumplir, como así lo señalan sectores profesionales, sociales y políticos cualificados, el papel de motor de la economía productiva y la modernización de sus estructuras económicas. La industria, la tecnología, servicios públicos eficientes, infraestructuras y equipamientos adecuados a las necesidades del País, la formación profesional,... y la transparencia son los nervios sanguíneos que riegan o matan el cerebro de las reformas emprendidas y en consecuencia el futuro vivo de México.

De otro lado y no es un tema menor, al contemplar el mapa de la minoría hispana en EEUU, la cualificada minoría mexicana en estados claves como Tejas y California,.... nos permite disponer de unos datos cualificados que otorgan un plus de valor a las reformas emprendidas, porque, si estas evolucionan de manera positiva, el escenario geopolítico y geoeconómico del espacio NAFTA adquiere una dimensión de especial significado.

Europa tiene que entender el nuevo escenario previsible y debe ejercer un papel de referencia de modelo. Y para ello España tiene un papel a jugar y convertirse de una vez, actor relevante en la estrategia de puesta en valor del modelo europeo cara a America Latina. Como dice mi amigo el embajador Jorge Dezcallar, en la escena internacional, cuando el servicio exterior español habla de los grandes temas internacionales el interlocutor escucha con mayor o menor atención. Cuando habla de América Latina saca el bloc de notas para tomar nota de las opiniones. En esta legislatura europea que comienza, hay que tener el objetivo de las relaciones Europa/América Latina claro y en especial las relaciones con la Alianza del Pacífico/México, sin olvidarnos del proceso de Cuba y de Venezuela. Nadie regala nada en el concierto internacional y tampoco en el europeo. Es momento de traducir deseos/ Ideas o proclamas en políticas y objetivos concretos. Y en este sentido hay que conseguir músculo político, músculo tecnológico/industrial y músculo financiero.

Francia parece que lo esta entendiendo y ha comenzado estructurando bajo el paraguas del Eliseo, un Consejo Estratégico Francia / México al servicio de los conglomerados industriales y la puesta en valor de la fortaleza de Francia para las relaciones entre Mexico y Europa.

España tiene un papel en este escenario, la humildad es la guía para jugar en la interesante perspectiva que se abre y la vocación industrial una oportunidad. Y nuestros aliados, el importante capital humano que esta trabajando por la modernización de México desde diferentes posiciones tanto en sectores productivos dinámicos como en el mundo financiero y educativo.

La experiencia reciente nos enseña que la relación debe ser civilizada y no puede, ni debe, haber espacio a relaciones que no estén basadas en relaciones de cooperación industrial y tecnológica. Las reglas de juego que subyacen en el Pacto por México tienen un horizonte vital. La Sostenibilidad del desarrollo socio económico y la creación de un clima regulatorio transparente que permita las oportunidades vitales para cualquier ciudadano. La tarea no es fácil y por ello el Estado de Derecho debe ser la columna vertebral. Los resultados de la visita se han concentrado en diferentes y diversos Memorándums de Entendimiento, lo que denota que ahora viene el trabajo serio de verdad. Pero hay uno que llama la atención, y que es de especial relevancia, tal y como me explico en Julio pasado mi amigo Rogelio Gasca, la movilidad de talentos.

Este es el corazón a medio plazo de las relaciones España/México. Trabajemoslo seriamente y ahí se contará con la colaboración activa de la sociedad civil, como dice mi buen amigo el Presidente de la Fundación Novia Salcedo.

No quisiera terminar esta nota sin hacer mención al excelente discurso pronunciado por Luis Donaldo Colosio, el 6 de Marzo de 1994, y que dio cuerpo político al México del futuro y que se truncó con su asesinato. "Yo veo un México con hambre y sed de justicia,... Soy una persona que viene de la cultura del esfuerzo y no del privilegio,.....que las cosas se tienen que ganar a pulso... Es la hora del combate a la desigualdad,... Es la hora de cerrar el paso al influyentismo, a la corrupción y a la impunidad..."

Si nos atenemos a las declaraciones de Videgaray, en el Pacto por México, subyace el espíritu de Colosio. Espero éxito y que tomen la lección más de uno, a ambos lados, que piensan que al igual que Colosio y su espíritu fue asesinado, creen que el espíritu que da sentido al Pacto de México entrara en el limbo de las buenas ideas.

Tierra no santa

Jorge Dezcallar 10/06/2014

El pasado día 2 se ha formado en Palestina un gobierno entre Al Fatah y Hamas, dos facciones de la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) después de siete años de una lucha fratricida que debilitaba seriamente su causa. No se trata de amor a primera vista sino de que la debilidad de ambos les ha forzado a una aproximación. Al Fatah, en Cisjordania, está debilitada porque el proceso de paz con Israel no solo no progresa sino que Tel Aviv sigue con una política de construcción de asentamientos en los territorios que ilegalmente ocupa desde 1967 y eso hace que cada día queda menos tierra sobre la que discutir. La política de asentamientos forma parte de un propósito deliberado de quienes todavía piensan que Judea y Samaria son las tierras que Dios dio al pueblo judío. Como consecuencia, Mahmud Abbas tiene problemas para explicar a su gente una política de moderación que no produce frutos visibles y eso le debilita. Por su parte Hamas, que domina en Gaza, está cada día más aislada internacionalmente por pretender la destrucción de Israel y eso hace que europeos y americanos la consideren una organización terrorista. Además, el golpe de estado de los militares en Egipto y la consiguiente ilegalización de los Hermanos Musulmanes la han dejado sin su principal valedor internacional y sin los túneles clandestinos que permitían el contrabando de los productos más esenciales que el bloqueo israelí impide que les lleguen por medios normales. Gaza está asfixiada.

De manera que debilidad mutua y realismo político han forzado el acercamiento entre facciones palestinas que ven el mundo de maneras muy diferentes, laica una y fanáticamente religiosa la otra. Como era de esperar los israelíes ya han anunciado que suspenden el proceso (?) de paz, la construcción de otras 3.300 viviendas en los territorios ocupados y que no hablarán con un gobierno que integre a Hamas. Un regalo para los inmovilistas israelíes. Los americanos han sido más cautos y esperan a ver cómo se comporta el nuevo gobierno cuyas funciones más sensibles (presidencia, primer ministro, Exteriores e Interior) siguen en mano de los moderados de Al Fatah, la vieja organización de Yasser Arafat.

Después de 67 años desde la creación del estado de Israel y después de 47 años de la derrota árabe en la Guerra de los Seis Días, Israel sigue ocupando tierra palestina y los árabes (con excepciones tan notables como Jordania o Egipto) siguen negándose a reconocerle. Otros como los iraníes, la milicia libanesa de Hezbolá o la misma Hamas no reconocen a Israel, le llaman la "entidad sionista" y quieren echar a los judíos al mar. Así no hay forma de que avance ningún proceso de paz por grandes que sean los esfuerzos de la comunidad internacional, que lleva años intentándolo en vano. El propio Obama salió escaldado durante su primer mandato y John Kerry, secretario de Estado norteamericano lo ha intentado también durante estos últimos meses. El último esfuerzo lo está haciendo el papa Francisco, que acaba de estar en Israel y en Palestina, ha puesto flores en la tumba del ideólogo sionista Theodor Herlz, ha orado en el muro de las lamentaciones y en la iglesia del Santo Sepulcro y se ha abochornado ante el muro de la vergüenza construido por Israel con la excusa de evitar ataques terroristas. Al final ha arrancado a los presidentes de Israel, Shimon Peres, y de Palestina, Mahmoud Abbas, el compromiso de ir al Vaticano para hablar de paz.

Que las partes enfrentadas desde hace décadas necesitan empuje, apoyos y garantías internacionales para avanzar no ofrece dudas pues ellos solos nunca lo lograrían al ser enormes las heridas, los odios y las desconfianzas que entre ellos existen. Además de que los negociadores de ambos bandos se ven coartados por sectores muy nacionalistas de sus respectivas opiniones públicas que les acusan de traidores y vendepatrias a la menor concesión que hacen y ya se sabe que sin cesiones no hay negociación posible. Lo que sobra es miedo en ambas partes, lo que les falta es generosidad y voluntad política para avanzar en un camino que todos conocemos:

  • reconocimiento de dos estados, israelí y palestino, dentro de fronteras conocidas y seguras;
  • respeto de las fronteras de 1967 con ligeros ajustes hechos de común acuerdo;
  • división de la capital Jerusalén con acceso recíproco a los respectivos lugares sagrados, solo separados por metros de distancia cuando no están superpuestos;
  • garantías de seguridad para ambos y en especial para un Israel rodeado de un mar árabe;
  • tratamiento justo de la enconada cuestión de los refugiados palestinos...

Nada que no se sepa y que no se haya ya discutido hasta la saciedad. El tramo final de la presidencia Obama puede darle mayor libertad de acción y mayor capacidad de presión aunque no le ayude en su tarea la percepción de un liderazgo americano débil cuando se trata de dar garantías de seguridad. Aquí puede ayudarle el prestigio del papa Francisco.

Pero ambos, palestinos e israelíes, están condenados a entenderse. No solo está en juego la viabilidad a plazo de un estado israelí judío y democrático sino que dentro de mil años habrán pasado muchas cosas en el mundo pero israelíes y palestinos seguirán teniendo que vivir juntos en el pedacito de tierra que les ha tocado compartir. No es inteligente insultar durante tanto tiempo a la geografía y a la historia.

Gratitud

Jorge Dezcallar 05/06/2014

Para que no haya dudas, vaya por delante mi respeto y mi afecto por el rey Juan Carlos y que no oculto mi aprecio por la monarquía, que creo que cumple una importantísima función integradora en un país como el nuestro con tendencias centrífugas tan fuertes y donde nunca faltan especialistas en pegarnos tiros en los pies.

Como tantos otros españoles me ha sorprendido la noticia de su abdicación y es que parece que se está extendiendo la costumbre de hacerlo tras los precedentes del rey Alberto de los belgas, de la reina Beatriz de Holanda y del mismo papa Benedicto XVI, lo que imagino que pone mucha presión sobre el resto de monarcas que aún quedan de la vieja generación. Como ha dicho don Juan Carlos esta mañana, es hora de dejar paso a los jóvenes, que en nuestro caso es el príncipe de Asturias que ya lleva preparándose a conciencia para este momento. En mi opinión está más que suficientemente preparado para la complicada tarea a la que va a dedicar el resto de su vida, ya como Felipe VI.


El rey Juan Carlos llegó al trono en circunstancias muy difíciles, tras la abdicación de su abuelo, el rey Alfonso XIII, una república que algunos hoy alaban pero que en mi opinión fue un trágico fracaso colectivo, una guerra civil que dividió a los españoles como nada nos había dividido en el pasado y una dictadura de 40 interminables años. No lo tenía fácil y los chistes de la época hablaban de Juan Carlos el breve. No acertaron y ha presidido la época mejor que ha conocido España en más de tres siglos, por lo menos, una etapa de reconciliación, de libertad, de progreso y de recuperación del orgullo de ser españoles con él al frente como nuestro mejor embajador. Su decidido apoyo a Adolfo Suárez puso en marcha la Transición con sus pactos y la Constitución que fue de todos por no ser de ninguno, una verdadera transición de la dictadura a la democracia que causó admiración en el mundo. Luego defendió con decisión nuestras libertades frente a los golpistas que querían hacer girar hacia atrás las manillas del reloj de la Historia.

Durante su reinado España ha pasado de ser una dictadura a una democracia; de ser un estado centralizado a uno cuasi federal; de ser un país atrasado a uno dinámico; de ser un país muy tradicional y conservador a otro de libertades y socialmente muy progresista; de ser un país que recibía ayuda internacional a ser un donante importante... la lista podría continuar porque creo que habrá pocos países en el mundo que hayan cambiado tanto en los últimos cuarenta años y que lo hayan hecho de forma tan tranquila y buscando más los acuerdos que las imposiciones, más convencer que vencer. A lo largo de estos años ha tenido a su lado a la reina Sofía, que Enrique Tierno Galván me describió en cierta ocasión como "una gran profesional", cosa que personalmente he podido también constatar en múltiples ocasiones. Además de una gran señora. Los errores que durante estos años ha cometido, que también han existido, son pura anécdota al lado de los enormes servicios que nos ha prestado tanto a España como a los españoles.

Tengo la suerte de tener muchas anécdotas con el Rey pero solo citaré una. En cierta ocasión, allá por 2005, cuando yo era embajador ante la Santa Sede, tenía viviendo en mi residencia del palacio de España a los reyes y al presidente del Gobierno. Rajoy era jefe de la oposición y se alojaba en un hotel romano cercano. Una noche el Rey me pidió que le organizara una cena con los dos, con Rodríguez Zapatero y con Rajoy. Invité en su nombre a una docena de personas y resultó una cena muy agradable y a los postres el Rey les pidió a Zapatero y a Rajoy que le acompañaran a un salón vecino porque quería hablar con ellos a solas. Cuando los tres se dirigían hacia él, se volvió y dijo: "Ven tú también, Jorge". Cuando se sentaron les dijo: "Mirad, yo entiendo que os peleéis todo lo que haga falta pues ese es también vuestro papel en el juego democrático normal. Solo os quiero pedir que no hagáis política partidista con tres asuntos que exigen una política de Estado: la estructura constitucional y territorial del Estado, el terrorismo de ETA y la Educación, porque creo que nuestros niños no merecen que se cambie la ley que la rige cada vez que cambia el signo político del Gobierno. En lo demás os podéis tirar los trastos a la cabeza cuanto queráis". Rodríguez Zapatero y Rajoy no respondieron, creo que nunca he visto a dos personas estudiar con mayor interés la punta de sus zapatos. Años más tarde visité al Rey en Marivent, como suelo hacer cada verano, y en la conversación salió el tema de la educación y yo le recordé esta anécdota añadiendo que por discreción nunca se la había contado a nadie. Entonces el Rey, con una carcajada de las suyas me dijo: "Coño, Jorge, ¿para qué te crees que quise que estuvieras presente? Cuéntalo, hombre, cuéntalo".

Esa labor de influencia fuera de los focos mediáticos ha contribuido de forma muy importante durante estos años a limar asperezas y a no perder el norte, con una visión que por encima de los legítimos intereses de partido ha puesto siempre lo que entendía como intereses de España.


Por todo esto le respeto y por eso le agradezco los últimos 40 años que ha presidido con su buen hacer y que han sido, sin ninguna duda, los mejores de nuestra historia colectiva.

Un Rey para nuevos tiempos

La abdicación del Rey Juan Carlos I es una noticia de primer orden y entra dentro de la lógica institucional de una monarquía constitucional europea. Independientemente de los claroscuros personales, como las de cualquier persona, la realidad es que la Institución ha sido un factor estabilizador de primer orden y representa el punto de encuentro de las Españas. El papel y la función de la monarquía, tras la desaparición del Dictador, no es un tema menor a la hora de valorar el desarrollo y transformación como el que ha tenido España desde 1977. Con perspectiva histórica el resultado ha sido satisfactorio, aunque, como todas las cosas en esta vida, mejorable.

La abdicación viene en un momento histórico e institucional delicado, en un contexto político y socio económico que está demandando medidas estructurales de modernización, donde el cuestionamiento de las instituciones políticas y sociales es una constante creciente, donde la solidaridad intergeneracional y el reforzamiento de la sociedad civil afloran como ejes de la regeneración democrática, donde el entorno europeo e internacional nos obliga a recuperar los valores del esfuerzo, la formación y la iniciativa empresarial,...En definitiva tiempos donde es urgente recuperar los valores de una sociedad abierta que de confianza y soporte para que las generaciones jóvenes desarrollen sus oportunidades vitales. Los jóvenes son el corazón y el futuro de nuestra sociedad y hay que cuidarlos como si fuera un jardín delicado. Parafraseando a Schuman, no son palabras vacías son exigencias que deben fundamentar actos constructivos. Y así lo he constatado en diferentes ocasiones y más concretamente en el discurso que pronuncio, el Príncipe y futuro Rey, recientemente en los premios de la Fundación Novia Salcedo.

Se abre una nueva era, al igual que en 1977, y para ello no hay nada mejor que buscar lo mejor de cada uno de nosotros y tratar de encontrar el común denominador que nos permita avanzar. La grave crisis que padecemos ha aflorado las debilidades y adherencias putrefactas pero no por ello hay que derribar el edifico entero y sin siquiera saber el tipo de edificio que queremos construir. En momentos de incertidumbre suele ser mala consejera adoptar decisiones solo con el corazón. Es pertinente reconocer los cimientos deteriorados o putrefactos y proceder a su regeneración o cambio. El futuro nuevo rey tiene ante si una inmensa tarea de recomponer y liderar, en sus justos términos constitucionales, el necesario nuevo consenso constitucional porque sin este difícilmente se tendrá la solidez necesaria para que España sea actor del avance en la integración de la Unión Europea.

Ahora más que nunca y en lo que se refiere al necesario cambio constitucional, la Disposición Adicional Primera de la Constitución es una herramienta de referencia para consolidar un espacio institucional donde las naciones históricas se sientan cómodas en el horizonte de los próximos 30 años. En este horizonte previsiblemente se producirán cambios que ni nos imaginamos y nos adentra en procesos institucionales dinámicos porque, como decía Monnet, estamos inmersos en procesos de construcción institucional del mundo del mañana. Y máxime cuando tenemos ante nosotros una sociedad mundo en un profundo proceso de recomposición y unos avances tecnológicos y biológicos que en las previsiones del 2050 nos sitúan en una sociedad "un poco" diferente a la actual.

En este horizonte el bucle en el que estamos inmersos no se desenreda con visiones estáticas del pasado ni tampoco con carencias de liderazgo institucional. Requiere grandes dosis de realismo y de conocimiento de la situación doméstica, pero también de visiones sobre la sociedad europea e internacional de la que somos parte. Y aquí el nuevo Rey, comparando con el nivel de formación de la mayor parte de la clase política, puede aportar y mucho. Su formación y conocimiento de la sociedad internacional es un activo de primer orden, su posición institucional abre la oportunidad para un liderazgo moderno de la comunidad iberoamericana, convertirse en la referencia europea para las relaciones con América Latina, ser parte activa y cualificada de una comunidad atlántica con un protagonismo cada vez mayor del mundo hispano... En definitiva ser la figura que articula y lidera el necesario Pacto de Estado sobre la visión y posición de España en el concierto europeo y la sociedad internacional.

En estos momentos de incertidumbre y necesidad de impulso económico la figura del nuevo Rey, con su formación, conocimiento y networking, es una fortaleza de primer orden para poner en valor nuestro capital humano, industrial y tecnológico en el seno de la Unión y la Comunidad Iberoamericana principalmente.

Estoy convencido de ello pero también creo que tiene una tarea de primer orden. Ser receptivo a las voces reales de la sociedad civil de las Españas y ser capaz de aglutinar la voz de la regeneración económica y social. La crisis ha abierto en canal una clase media que experimentó la década anterior la ilusión de la riqueza virtual,ha aflorado un sistema educativo y un sistema productivo que se dan la espalda, hemos creado un clima  donde se desmotiva la iniciativa empresarial, tenemos ante nosotros el desafío de la regeneración industrial y tecnológica,...y sobre estos problemas tenemos uno, el principal. Recuperar la confianza en las Instituciones y crear el clima para que los jóvenes sean los actores de la reindustrialización. El nuevo rey tiene, generacionalmente, ante sí el desafío de recuperar el hambre de futuro y la ilusión de que en las Españas es posible cumplir los sueños y las oportunidades vitales.

Excelentes profesores como Tomás y Valiente en España y Arturo Valenzuela en Georgetown han moldeado la formación del próximo rey y le han dado las bases para entender en profundidad el valor de las Españas y la fuerza de la Comunidad Iberoamericana. Es la hora de los valientes.

Resultados delicados versus Juegos peligrosos

Los resultados de las elecciones europeas del 25 de Mayo nos visualizan un panorama de Europa que se adentra en el contenido del título de una obra excelente de la historiadora Margaret MacMillan, "Juegos peligrosos. Usos y abusos de la Historia". Y también nos sitúa ante un interrogante sobre el futuro de Europa que nos obliga a comprender lo que esta sucediendo. Al igual que en el excelente libro de Hanna Arendt, titulado "Lo que quiero es comprender. Mi vida y mi obra", Europa esta inmersa en la tarea de responder quien era, que soy y que quiero ser.

La crisis en la que estamos inmersos ha exacerbado los problemas y ha puesto el altavoz a las fuerzas políticas y sociales que siempre han estado latentes y activas en contra del proyecto europeo. Y la no respuesta, con más Europa, no solo de las Instituciones Comunitarias, sino de los países motores de la Unión como Francia y Alemania, han creado las condiciones para que reverdezcan las fuerzas anti europeas y el retorno a la fragmentación de los viejos Estados nación.

Aunque sea ocioso repetir, es bueno recordar, que Europa desde el seísmo de 1989, ha sufrido continuos ajustes jurídicos en las relaciones mutuas y máxime tras la entrada de los países del telón de Acero. Y la crisis del 2008 ha aflorado la cuestión de fondo de Europa. La necesidad de unas instituciones comunes más sólidas para responder al desafío de un mundo que ha cambiado y mucho desde 1992 (Tratado de Maastricht).

Tras los resultados electorales del domingo 25 de Mayo, el foco está puesto en la victoria de proyectos políticos anti europeos como el del Frente Nacional en Francia, el UKIP en Gran Bretaña, el partido del pueblo danés (DF) en Dinamarca... Y una atenta lectura de los resultados en cada país nos informa de la existencia de grupos sociales con fuerte desapego al Proyecto europeo y por tanto dignos de atención, pero también nos informa de una mayoría europea que esta alienada con el Proyecto Europeo y que debe exigir a sus electos una apuesta decidida por más Europa, porque solo de ese modo los ciudadanos europeos solventaremos los problemas y los desafíos que tenemos ante nosotros.

Las elecciones han retratado fielmente el delicado estado de la Unión y la fase de agotamiento en el que esta inmerso el proyecto europeo. El déficit democrático, las respuestas clásicas a problemas nuevos, la necesidad de regenerar institucionalmente la Unión con más Europa... Son cuestiones centrales que hay que abordar por parte de los líderes europeos que han sido elegidos y que en noviembre elegirán el ejecutivo comunitario.

Y en estas Francia y Alemania, a la vista de sus resultados internos, deben tomar conciencia de que Europa esta ante un nuevo ciclo histórico y lo construido con el esfuerzo de personas que vivieron y sufrieron el horror de la guerra y del odio fronterizo como Schuman, Gasperi, Adenauer, debe ser reforzado y esto solo se hace con más Europa.

El desafío de la industrialización, de la formación, de la creación de condiciones para que los jóvenes tengan sus oportunidades vitales, de la vuelta a los valores del crecimiento económico responsable... En definitiva de la consolidación de un espacio político y económico cohesionado y eficiente son tareas de primer orden para responder al desafío de una Europa que debe consolidar su posición en la geografía política y económica de la sociedad mundo del presente siglo. El periodo legislativo que se abre ahora es especialmente sensible para la Unión Europea y los(as) ciudadanos/sociedades que la articulan, porque mientras el mundo avanza, nosotros también debemos avanzar. Por ello es importante que Francia y Alemania, por su especial relevancia política, económica y demográfica, conjuren los riesgos para Europa de unas políticas focalizadas exclusivamente en responder a los miedos y cálculos políticos internos.

El síndrome De Gaulle y el síndrome Von Hindenburg deben ser conjurados y situar a Europa en la senda de mas Europa. Y en el caso de España no estaría mal que los responsables políticos leyeran a Ortega detenidamente.

Por último, no quiero terminar esta rápida nota sin recomendar la lectura del excelente análisis sobre los resultados electorales que ha realizado la Fundación Robert Schuman.

Orígenes y futuro

Jorge Dezcallar 26/05/2014

Hay cosas que me ponen de muy mal humor como la paupérrima campaña electoral que hemos padecido, donde hay anécdotas y descalificaciones pero no se tratan los temas que importan en Europa. Igual que siempre. Como no puedo irme a otro planeta y además hay final de Champions española, contemplo las estrellas o una bonita puesta de sol y desconecto de una política tan decepcionante. Siempre me ha interesado quiénes somos, de dónde venimos y qué es eso tan enorme que llamamos universo, cuyo origen último parece difícil poder llegar a descifrar por medios científicos pues es con su nacimiento que nace también la ciencia y ni un instante antes. Cuando era pequeño leía libros de astronomía que me fascinaban a pesar de que apenas los entendía y hoy me sigue ocurriendo lo mismo con artículos que hablan de materia oscura, quasares, bosones de Higgs y otras lindezas y siempre he lamentado carecer de una formación científica que me permita comprenderlos mejor. Stephen Hawking me parece un genio no solo por lo que dice sino porque lo hace de forma accesible a gente como yo.

Siempre he admirado a quienes se expresan con claridad porque para poder hacerlo es imprescindible tener muy claras las propias ideas. En otras ocasiones me consuelo con textos de divulgación descarada como los que escribía Carl Sagan. Por la misma razón disfruté leyendo La historia más bella del mundo, que tiene forma de conversación entre varios científicos: Dominique Simonet, Hubert Reeves, Joël de Rosnay e Yves Coppens, que con un lenguaje sin pretensiones, como el suyo y el mío, pasan revista al origen del universo, de la vida y del ser humano y nunca deja de sorprenderme tanto el hecho de que estemos aquí como el poco tiempo que llevamos formando parte de un paisaje que estamos dejando irreconocible. Pero no se apuren porque si mañana la especie humana desapareciera del mapa, dentro de mil años no quedaría de nosotros más rastro que trozos de la Gran Muralla china y dentro de dos mil no quedaría absolutamente nada. Nos sobra engreimiento.

Con mucha frecuencia se producen nuevos descubrimientos sobre el origen del hombre y cómo nuestra especie colonizó el planeta en un tiempo muy breve. En la sima de Atapuerca tenemos los españoles un extraordinario campo para investigar y es de agradecer la labor divulgadora que desde allí hace Juan Luis Arsuaga. Las técnicas modernas de datación permiten aquilatar con mucha mayor precisión esta evolución, al igual que sucede con el rastreo del ADN. National Geographic ha lanzado el proyecto Genoma Humano que pretende hacer el mapa más completo de las migraciones y relaciones entre comunidades dispersas. Ahora, gracias al esqueleto de una niña de 15 años que cayó a un pozo en Yucatán, acaba de saberse que el continente americano, todo él, de norte a sur, solo está poblado desde hace 18.000 años y que todos sus habitantes llegaron por el puente que entonces unía Alaska y Asia. Eso quiere decir también que nuestros antepasados directos (cromagnon) tardaron unos 60.000 años en cruzar Asia de punta a punta desde que salieron de su cuna en el valle del Rift africano.

Hace 18.000 años no había nadie en America, en realidad no había nadie en casi ningún sitio, y solo hace 12.000 que descubrimos la agricultura en Oriente Medio y con ella empezó a crecer la población pues aseguró más y mejor alimentación, permitió construir asentamientos permanentes e inventar el comercio. A partir de ahí empezamos a multiplicarnos y con los números llegaron también las religiones, los imperios y las guerras. En la época de Colón solo éramos 500 millones de habitantes en todo el planeta pero desde la Revolución Industrial el crecimiento se ha disparado y hemos pasado de 700 millones a 7000. Parece que llegaremos a 9.000 en 2060 antes de estabilizarnos y retroceder un poco. Hoy vive más gente sobre la Tierra que la suma de todos sus pobladores anteriores (párese a pensarlo) y eso tiene un coste. Hasta la Casa Blanca advierte que lo del cambio climático va muy en serio a pesar de que algunos todavía lo niegan. El planeta ha conocido muchas, muchísimas variaciones climáticas a lo largo de sus 4.500 millones de años y a veces ha hecho mucho calor y otras mucho frío, pero con excepción de algunas provocadas por cataclismos como el que acabó con los dinosaurios hace 65 millones de años, eran cambios que se producían lentamente, dando tiempo a la adaptación de las especies. Lo que ahora estamos provocando es un cambio que a escala geológica es muy rápido. Usted y yo no lo veremos pero en 500 años no quedará hielo en los polos, hará mucho más calor y el nivel del mar habrá subido varios metros inundando muchas zonas costeras. 500 años no es nada, es el espacio de tiempo que hay entre los Reyes Católicos y hoy. Actuar decididamente ahora sería mucho más barato que lo que les va a costar a nuestros nietos lidiar con el problema que les vamos a dejar, si es que todavía pueden hacerlo. Pero, claro, eso no da votos, es caro y ademas en 500 años todos calvos, el que llegue que se las apañe como pueda...o que apague la luz.

Podemos volver a ser polvo de estrellas antes de lo que pensamos. Cualquier cosa antes que sufrir estas campañas electorales tan pobres de ideas.