Esperanza

"Juncker y su apuesta por el liderazgo político parte de una premisa sustancial. La Unión Europea está realmente ante un escenario de extremado riesgo y si no se adoptan medidas de avance en la gobernanza europea corremos el riesgo de pasar de la esperanza a la insignificancia."

Desde el 1 de Noviembre y hasta el 31 de Octubre del 2019 tenemos nuevo Colegio de comisarios presidido por un experimentado político de la política europea, Juncker. Su discurso al Parlamento europeo no desmerece porque pone el foco en el corazón de la problemática europea. La recuperación de la Política para abordar el futuro de la Unión.

El relanzamiento de la inversión para el renacimiento industrial y tecnológico de Europa poniendo especial foco en la energía y la economía digital y consolidar el liderazgo de las Instituciones comunitarias para responder a los múltiples desafíos domésticos y los riesgos exteriores de la Unión... son algunos de los motivos para que haya optado por estructurar un Colegio de Comisarios con marcado perfil político y representativa de la emergente geografía política de la Unión.

Juncker y su apuesta por el liderazgo político parte de una premisa sustancial. La Unión Europea está realmente ante un escenario de extremado riesgo y si no se adoptan medidas de avance en la gobernanza europea corremos el riesgo de pasar de la esperanza a la insignificancia.

Esperanza y Gobernanza europea van de la mano. La dimensión real del mundo y su nueva geografía económica, demográfica y productiva, el desafío de la innovación tecnológica y la competitividad industrial de Europa, el reforzamiento de los acuerdos comerciales atlánticos, la necesidad de una consolidación fiscal, la materialización eficaz de una política de seguridad y exterior común,....son algunos desafíos que nos obligan a avanzar en la gobernanza de la Unión.

Una gobernanza que debe tomar conciencia de la necesidad de adaptar unas Instituciones, que fueron evolucionando en el contexto de la guerra fría y la división de Europa, al proyecto de regeneración del gobierno de la Union para responder a la nueva Europa que empezó a revivir hace 25 años al caerse el Muro.

La crisis que atravesamos han transformado debates históricos intensos como el de la concurrencia entre Estados o soberanía colectiva, han transformado también los viejos debates de política industrial o política de la competencia... y nos ha situado en otro estadio del debate. La gobernanza económica y política de la Union para competir en el mundo y ser un actor de estabilidad y seguridad en la nueva sociedad internacional.

En 25 años el mundo ha cambiado y cómo. Responder a este nuevo entorno es una necesidad y no es mal ejemplo, a la vista de la especial relevancia de Alemania, la actitud de Helmut Kohl, Helmut Schmidt, que europeizaron la política alemana y no abogaron por la Alemanizacion de la política europea (Esta es la base del acuerdo europeo que facilito la integración de la RFA con la RDA). El eje franco alemán es la única garantía por ahora para que la canciller Merkel, con su habitual "pragmatismo", no desvirtue el acuerdo tácito que dio cuerpo a la nueva Europa tras la caída del Muro. De lo contrario algo muy profundo se esta alterando en la construcción europea contemporánea.

Los datos revelan que la visión política de Juncker tiene su simiente. Los diferentes programas lanzados en Alemania tanto en lo referente a la Industria 4.0 como a la transición energética nos están informando que el proceso de renacimiento industrial y tecnológico se ha puesto en marcha, la voluntad franco alemana expresada a primeros de este año sobre la transición energética europea y el relanzamiento industrial y tecnológico consecuente también esta teniendo sus efectos (máxime tras el asunto de la toma de control por parte de GE de la división de energía de Alstom), los perfiles de los nuevos Presidentes de las empresas energéticas francesas denotan un profundo cambio y apuesta por las vías industriales y tecnológicas, se ha puesto en agenda el papel central de la economía digital en el proceso de regeneración económica de Europa... estas son muestras indicativas para sustentar la misión de liderazgo de la nueva Comisión para reactivar la economía europea y más concretamente su economía industrial. Europa es músculo. El archipiélago europeo es otra cosa pero no músculo.

El programa de inversiones de 300.000M€, si se materializa los próximos meses, será una buena base de partida pero se necesita optimizar estratégicamente los recursos y a esta función debería dirigirse un Plan de relanzamiento de Europa (Plan Monnet?) donde la REFORMA de la educación y su europeización sea un aspecto complementario clave del Programa de Inversiones. Nuestro futuro requiere una buena sacudida a los cimientos de nuestro sistema educativo porque no esta evolucionando a las necesidades del mundo contemporáneo. Este es el gran desafío para responder al futuro.

El consenso sobre los desafíos esta tomando cuerpo pero la gobernanza que requiere se ve hipotecada por las viejas recetas y en consecuencia esta inmersa en profunda incertidumbre. Por ello la declaración de Juncker sea un rayo de esperanza y esperemos que sea capaz de traducir en políticas como lo hizo en su día Delors.

Sin embargo la esperanza, repasando la actual composición del Consejo de la Unión, se transforma en cierto desasosiego, por la "altura de miras" de sus componentes, pero estoy convencido que el precipicio de la nada que comporta la renacionalizacion de las políticas europeas y más crudamente sus inestables y peligrosos escenarios electorales, les obligara a mirar un poco más arriba de sus ombligos. Creo que en esta misión el papel del Parlamento Europeo y del Colegio de Comisarios tienen mucho que decir.

En el orden interno de los países, cuestiones que parecían inmutables parecen que empiezan a moverse por los diferentes y peligrosos riesgos que empiezan a tomar cuerpo. El riesgo de una nueva recesión y su impacto en Alemania. La efervescencia de movimientos antieuropeos y de marcado carácter autoritario. El declinar de la clase media y la pérdida de oportunidades vitales de los jóvenes. La necesidad de transformar un Estado prestacional inadecuado en términos de eficaz proveedor de bienes y servicios de interés general....nos da motivos para afirmar que estamos ante una crisis más estructural que coyuntural. Y esto nos lleva solo a un escenario con posibilidad de futuro. Más Europa.

La pérdida de competitividad y productividad y la progresiva insignificancia política, con un entorno de vecindad de alto riesgo para nuestra seguridad y estabilidad, exige un impulso político y este no pasa por el populismo. Pasa por una acción responsable de adaptación a los nuevos tiempos renovando las bases que han dado cuerpo al modelo de estabilidad que ha representado la Unión Europea desde 1956.

En este contexto el impulso político, fruto de un estado de necesidad latente, exige dotar de las competencias necesarias al BCE y que este no este mediatizado por la amenaza constante de representantes cualificados de Alemania sobre la falta de base legal para su misión de gestionar el desafío de la deuda que tiene Europa y a su papel como actor del sistema monetario internacional.

Existen otras necesidades imperiosas como son las cuestiones de energía, clima y competitividad de la industria europea, y otras que afectan muy en particular a España como son la integración real en el mercado energético europeo, la puesta en valor en la agenda europea de las relaciones comerciales con América Latina, la cooperación comercial y de desarrollo con la orilla Sur del Mediterráneo y el África Subsahariana, su renacimiento industrial y tecnológico poniendo en valor los flujos del previsible Plan de Inversiones de la UE erradicando a los pícaros de Quevedo que andan por doquier.

Y la esperanza se torna en preocupación cuando sé constata la inexistencia de una política de ESTADO cara a Europa y que se materializa en el espectáculo que se esta dando y perder posiciones de alto nivel en el nuevo organigrama del Colegio de Comisarios. La excepción de personas cualificadas que tienen presencia e influencia gracias a su excelente labor desempeñada durante años y a título personal, no debe ocultar el desamparo y la orfandad real.

Se hecha en falta una acción sistematizada, al igual que otros países europeos, a la hora de posicionar personas en áreas de interés estratégico para España. En España parece que se ha olvidado la palabra Influencia para defender nuestros intereses estratégicos. El presidente Aznar cambió el paso y reorientó la estrategia al terreno del poder, posteriormente el Presidente Zapatero a la indolencia y el Presidente Rajoy al limbo. España tras la arrogancia de la época Aznar (Schroeder lo sufrió en carne propia en su primer Consejo europeo) tiene ante si el riesgo de la insignificancia que solo le salva el ser territorio frontera de un vecindario altamente inseguro como es el Norte de África. La "victoria" del Consejo de Octubre es muy sintomático y que espero, gracias a la labor que realice el comisario Arias Cañete, sea modulado en términos de inversión real. La esperanza solo la contemplo por la presencia de este comisario porque España, como Estado, esta perdiendo el norte de sus intereses estratégicos europeos y sus Presupuestos lo agudizan.

Por ultimo recomiendo un breve repaso al nuevo organigrama del Colegio de Comisarios. Y verán que países tienen realmente influencia y se han preocupado de posicionar altos funcionarios. Interesante lectura y un aviso en toda regla.

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