Intervención en la jornada 'Energía, Ingeniería e Industria'

Jornada "Energía, Ingeniería e Industria", celebrada el 8 de octubre de 2014 en la Universidad de Deusto, y organizada por la Cátedra de Energía del Instituto Vasco de Competitividad (Orkestra) y la Real Academia de Ingeniería. Discurso de apertura que tuve el gusto de pronunciar en calidad de presidente del Comité de Patronos de la Cátedra de Energía de Orkestra.

Buenos Días Consejera. Buenos Días Rector. Buenos Días Señoras y Señores. Antes de nada quisiera agradecer al Presidente de la Real Academia de Ingeniería su presencia y la celebración de esta Jornada con la Cátedra de Energía del Instituto Vasco de Competitividad. El título de esta Jornada refleja de manera fiel la visión y la misión que dio origen a la Cátedra.

La energía desde los orígenes del mundo civilizado esta ligada a la innovación y en definitiva a la mejora de las condiciones de vida del ser humano y su desarrollo social.

Pasados casi tres lustros del siglo XXI, la energía, en este siglo, ha vuelto al primer plano de la sociedad internacional y al núcleo de la Sostenibilidad del desarrollo humano.

En este contexto la Unión Europea se ve inmersa ante un gran desafío, su soberanía energética. Y esta idea fuerza es fruto de la inestabilidad del abastecimiento energético y la necesidad de transformar el objetivo de la sostenibilidad energética en una oportunidad de liderazgo político y tecnológico.

La Transición energética hacia un nuevo modelo energético es la herramienta para que la innovación tecnológica y el renacimiento industrial sean la columna vertebral del Proyecto lanzado por el eje franco alemán y futura columna vertebral de la política tecnológica e industrial de la Comisión.

En este sentido junto a la gobernanza económica, la gobernanza energética será uno de los vectores estratégicos de la futura Comisión presidida por Juncker y la presencia de un español al frente de la comisaría de Energía es un asunto de interés estratégico para todos. Digo bien todos. Estado ( el Estado, no es sinónimo de partidos ni gobierno central, va más allá) y sector energético. Es nuestra oportunidad para dejar de ser una isla y tomar posición en la carrera de la transición energética iniciada.

Hemos entrado ya en un siglo XXI que visualizábamos, a través de la literatura y del cine, como un mundo de ciencia ficción.

Efectivamente, la revolución de las tecnologías de información y de la biotecnología nos esta adentrando a un mundo diferente al que nos hemos acostumbrado a vivir. Más concretamente la economía digital esta ocupando el corazón del motor de la economía. Estamos en medio de una revolución silenciosa que va tomando cuerpo y esta implosionando nuestros modos de organización social, económica,...y nuestro sistema educativo. Y necesitamos adaptarnos a un futuro que ya es presente, porque de lo contrario entramos en una espiral de preocupación estéril y después en la insignificancia industrial.

La energía también ha entrado en la era del cambio. La irrupción de la exuberante demografía de Asia en la economía mundo, de un modo muy activo en el plano industrial y con hambre de futuro, ha roto muchos de los paradigmas que nuestra visión eurocentrica daba por inmutables. La crisis iniciada en Agosto del 2007, nos ha despertado de un letargo que nos estaba cociendo como a la rana en un puchero a fuego lento y temperatura agradable. Y no siendo suficiente con la crisis estructural en el que estamos inmersos, nuestra vecindad geográfica y fuente de nuestro abastecimiento energético está en máximo riesgo, cuando no ardiendo. En estos momentos más que nunca es necesario como decía Raymond Aron, reconocer el pasado para mantener la tensión y visualizar el porvenir.

Y aquí es donde inserto el objetivo de esta Jornada. La energía como motor industrial y tecnológico. Y en línea con el proyecto estratégico de la futura Comisión. El renacimiento industrial y tecnológico de Europa y de España en particular.

Reconocer el pasado es un ejercicio conveniente porque nos enseña mucho, nos hace ser menos arrogantes y justos con la historia energética de nuestro Pais. Esta Jornada esta centrada en la Energía, Ingeniera e Industria. Y yo añadiría. Desarrollo socio económico y competitividad. Esta reflexión fue ya realizada y ejecutada con éxito en el Pais Vasco. Y ha sido la base de nuestra fortaleza industrial y tecnológica. En este sentido quiero destacar, en un mundo donde prima el ruido de los mediocres y de las memorias cortas, a una persona que fue un líder profesional clave en la historia industrial contemporánea del Pais Vasco: José Antonio Garrido. Sin su visión industrial y sobre el papel motor de una Corporación para consolidar tejido tecnológico e industrial, sin su liderazgo responsable y sin complejos sobre el papel de una corporación energética como Iberduero en el desarrollo tecnológico e industrial de un País, no hubiera sido posible lo que ha sido y es, todavía, el País Vasco actual como una referencia industrial y tecnológica. En estos tiempos de lo efímero y del descubrimiento permanente del Mediterráneo, una mirada de reconocimiento, para aprender, de nuestro más cercano pasado, representado por el buen hacer y la visión de profesionales líderes y responsables con su País como Jose Antonio Garrido, Manuel Gómez de Pablos, y Ángel Galindez nos permite afirmar que es factible abordar el futuro de los desafíos tecnológicos e industriales que tenemos ante nosotros. Solo nos falta recuperar la humildad, la ilusión de futuro, el rigor, el espíritu de colaboración y apuesta por las fortalezas industriales y tecnológicas del País y la visión de un mundo altamente competitivo que nos obliga al esfuerzo y a respuestas adecuadas para cada geografía económica.

Aunque intentemos negar con displicencia, desde la comodidad de estar comiendo la herencia recibida, la transición energética europea se ha puesto en marcha y esto afecta de lleno a las corporaciones energéticas y por ende a su fortaleza tecnológica, su organización corporativa y el tejido industrial auxiliar que la provee.

También tenemos que ser conscientes del impacto de las cuestiones del Clima en la geografía energética mundial. Un somero repaso a los trabajos de la Conferencia de París sobre Cambio Climático de diciembre del 2015 me causa preocupación porque la energía y el clima son dos actores que van de la mano.La comunidad energética no puede ser considerada un "enemigo" por la comunidad medioambiental. En un guión donde la eficiencia y la Sostenibilidad energética adquiere peso y protagonismo en el mercado energético, las corporaciones energéticas son, y si no lo son tienen que ser, conscientes del valor de la Sostenibilidad porque su futuro como corporaciones empresariales depende de su adaptación al nuevo entorno energético o tienen un futuro incierto.

Las nuevas fuentes de energía van a tener mayor protagonismo porque la extracción de las fuentes convencionales tiene una progresiva dificultad geológica, geográfica, técnica y de riesgo político. Por ello, como he dicho al inicio, Europa tiene ante si la soberanía energética como una acción estratégica de primer orden para no dejar de ser una geografía económica competitiva y una comunidad política relevante en la sociedad internacional. No es un brindis al sol. Es una necesidad que se alimenta de la idea fuerza de una transición energética asentada en el renacimiento tecnológico industrial. Y esto, en el contexto de la nueva economía mundo, nos conduce a la dimensión europea de los proyectos porque abordar proyectos de innovación tecnológica que requieren movilizar importantes recursos financieros y humanos, exige músculo. Y una política industrial donde se implique a la corporaciones energéticas para que refuercen su apuesta por la tecnología y la consolidación de un tejido industrial avanzado en su perímetro de influencia.

Los ejemplos de EEUU, de Alemania y Francia por ejemplo son claros. La apuesta de Washington es clara por la innovación en las nuevas fuentes de energía y por conglomerados industriales con clara vocación energética como General Electric. La inquietud en Francia con el affaire Alstom/GE y la estrategia de esta última para la toma del control de la división de energía de Alstom ha generado un antes y un después en la política industrial en Francia. El apoyo explícito de Alemania a sus conglomerados industriales y más concretamente al matrimonio entre PYME y la transición energética alemana, amén del papel activo de los inversores energéticos de Alemania en el desarrollo de un parque de proveedores centrado en su PYME, son botones de muestra para entender que la política industrial y de innovación tecnológica son parte central de los procesos de transformación y adaptación empresarial no solo a los nuevos desafíos del sector energético, sino a la estrategia de competitividad de los países.

Y así podría continuar con ejemplos geográficos diversos que afloran en las nuevas potencias como por ejemplo China e India, dado que juegan al mismo objetivo estratégico. Reforzar su plataforma industrial y tecnológica como herramienta para las tres grandes desafíos del presente siglo. La energía, el agua y las tecnologías de información.

Donde estamos y a donde vamos nosotros? Esto lo dejo a los ponentes. Solo tres apuntes.

  1. Uno, si nuestra política energética no la consideramos como un aspecto nuclear para relanzar la política industrial y tecnológica poco recorrido tiene el renacimiento industrial de España y también poco recorrido, a la postre, nuestras compañías energéticas. Y mucho menos recorrido la competitividad de nuestro país.
  2. Dos, si ante la necesidad de músculo que requiere el nuevo escenario internacional y europeo en particular, continuamos con la hoguera de las vanidades del nuevo rico acolchado en la comodidad efímera del cliente cautivo que esta desapareciendo o ha desparecido ya, poco futuro tiene un tejido industrial y tecnológico creado con mucho esfuerzo y arrojo por las generaciones anteriores.
  3. Tres, veo demasiado power point para hablar de lo obvio en un sector que desde hace más de 15 años estamos mirándonos al ombligo. Me preocupa que tengamos poca hambre de futuro y humildad para crear plataformas industriales y tecnológicas adecuadas para competir en un mercado cada vez más complejo que demanda innovación tecnológica permanente y músculo corporativo y financiero suficiente para tener presencia internacional. Nuestro riesgo real es que en el perímetro industrial de nuestras compañías energéticas tengamos empresas industriales en declive con tecnologías de poco o medio valor y en consecuencia con mercados cada vez más limitados y márgenes más estrechos. Pasar del mundo del power point al mundo de las decisiones es una obligación.


Los cambios que derivan de la transición energética han venido para quedarse y esto va tener un impacto en la organización del sector porque el mercado ha empezado a transformarse. Estamos ante un escenario de compañías multienergeticas. El coor ya es la Energía. En consecuencia, nos guste o no, estamos en la antesala de decisiones estratégicas para adecuar el sector energético a los nuevos desafíos energéticos del siglo XXI y más concretamente para dotarlo del músculo corporativo, tecnológico e industrial necesario.

Y un ultimo apunte, pero no por ello menos importante, nuestro tejido industrial y tecnológico esta obligado también para adaptarse al nuevo entorno. Su fortaleza es buena base de partida, pero absolutamente insuficiente para un mercado que se esta transformando tanto en términos de negocio como de dimensión. Es necesario recuperar el hambre de futuro y la memoria de donde venimos para afrontar el esfuerzo de los cambios a los que nos vemos obligados. Y estos pasan por transformar los modelos de negocio y la búsqueda de mayor musculatura. La prédica no debe maquillar un presente complejo y un futuro incierto. Hay que dar trigo y confío que los ponentes de esta Jornada iluminen el camino como lo hizo Ignacio de Loyola.

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