Otro monstruo

"Otro monstruo [Boko Haram] está creciendo en el corazón de África y es imperativo detenerlo antes de que sea demasiado tarde, y eso implica ser más exigentes con el gobierno de Lagos luchando contra la corrupción que lo corroe, entrenar a sus fuerzas armadas, ayudar económicamente al norte deprimido del país e involucrar decididamente a la Unión Africana, a la ONU y a los países vecinos, que no es poca tarea."
Jorge Dezcallar 29/01/2015

La atención prestada a los recientes atentados en Francia contrasta dolorosamente con el poco caso que se hace en los medios de comunicación occidentales a tragedias que ocurren en otras latitudes. O si lo hacemos, nuestro interés dura poco y luego las olvidamos como ha ocurrido con el terremoto de Haití, donde cinco años más tarde sigue habiendo barrios destruidos y la ayuda internacional prometida o no llega o lo hace con cuentagotas. Por eso el humorista Forges pone en muchas de sus viñetas la frase "Y no te olvides de Haití", porque la verdad es que la hemos olvidado. Los atentados de París nos han conmocionado porque no nos parece "normal" que se asesine a humoristas en Francia ciertamente no lo es y además hemos percibido esas muertes como un atentado a la libertad de expresión, que es una de nuestras señas culturales de identidad. Pero esa conmoción contrasta con la relativa indiferencia con la que hemos recibido la reciente tragedia de Nigeria, que nos parece algo casi "normal" en aquel contexto y donde además no mueren europeos blancos sino africanos negros. Nuestra actitud puede ser comprensible desde nuestra perspectiva eurocéntrica pero ni es justa ni es moralmente aceptable.

No se explica de otra forma la diferencia entre los ríos de tinta vertidos en analizar los atentados de París que produjeron 17 muertos y el escaso espacio dedicado a la última acción terrorista de Boko Haram, que se ha saldado con unos 2.000 muertos (cifras no confirmadas), la destrucción de dos ciudades, Baga y Doron Baga, y miles de refugiados. Al parecer Baga, que tenía 10.000 habitantes, ha dejado prácticamente de existir. Ha sido la mayor matanza jamás hecha por Boko Haram, Y como guinda, una niña-bomba mató a 19 personas en el mercado de Maiduguri, la capital regional. ¡Una niña de diez años! Pobrecita, le dirían que tirar de la argolla era un juego divertido. Hay que ser muy canalla para hacer algo así.

El grupo terrorista Boko Haram se fundó en 2002 y su verdadero nombre es "Gente comprometida en la propagación de las enseñanzas del profeta y en la Yijad", pero como es muy largo los locales le llaman Boko Haram, que en lengua hausa quiere decir "La educación occidental es mala y está prohibida". Su objetivo, similar al del Estado Islámico en Siria e Irak, es crear un estado regido por la ley islámica (Charía) en la zona fronteriza entre Nigeria, Chad, Camerún y Níger para desde ahí extenderse al resto de África. Ya domina una extensión similar a la de Aragón. Defiende una visión muy rigorista del Islam que enclaustra a la mujer en el hogar y por eso ataca las escuelas y rapta a niñas que considera "botín de guerra" y distribuye luego como esclavas. El año pasado secuestró a 200 niñas en Chibok y nunca se ha vuelto a saber de ellas. En Baga se ha llevado a otras, en número desconocido aún. No son los únicos que raptan menores en África pues el Ejército de la Resistencia del Señor, se especializa en robar niños que luego utiliza como guerrilleros en su lucha para establecer un estado bíblico en Uganda. Hay mucho fanático suelto por ahí. Los miembros de Boko Haram siguen una frase del Corán que afirma que "quien no sigue la revelación de Alá (como usted o como yo) es un transgresor", llevan ya más de 20.000 muertos sobre sus espaldas (se dice pronto) y suponen un gran riesgo para los países vecinos y en especial para Níger, un país casi fallido con 80% de población musulmana y donde ha habido fuertes protestas contra las caricaturas Charlie Hebdo que se han saldado con varios muertos y la quema de iglesias cristianas.

Nigeria ha declarado el estado de emergencia en el norte del país pero no ha servido de nada como tampoco parece ser de gran utilidad la ayuda que recibe de EE UU, Francia, China Israel y Reino Unido para combatir a los terroristas. Los medios de vigilancia aérea no penetran en los bosques de Sambisa y nadie quiere poner soldados en tierra, mientras todo indica que Boko Haram recibe armas y entrenamiento militar de grupos yihadistas como Al Shabab de Somalia o Al Qaeda del Magreb Islámico. La consecuencia es que otro monstruo está creciendo en el corazón de África y es imperativo detenerlo antes de que sea demasiado tarde, y eso implica ser más exigentes con el gobierno de Lagos luchando contra la corrupción que lo corroe, entrenar a sus fuerzas armadas, ayudar económicamente al norte deprimido del país e involucrar decididamente a la Unión Africana, a la ONU y a los países vecinos, que no es poca tarea. Este no es un asunto que se arregle solo con drones.

Pero hay que hacerlo porque nos equivocaremos si pensamos que estamos ante problemas locales que no nos afectan o que es "normal" que estas cosas ocurran en África. La expansión del fanatismo religioso no es solo un terrible problema para África sino que alcanza también a nuestras vidas con los ataques terroristas de París y con la subversión de nuestros valores implícita en las reacciones xenófobas e islamofóbas que propagan grupos como el alemán Pegida o el Frente Nacional en Francia, cuando la respuesta que debemos abrazar es la del policía musulmán que murió en París defendiendo la libertad de expresión de quienes se burlaban de su religión y su cultura. Admirable ejemplo.

Añade un comentario

Tienes que estar identificado para poder comentar. Puedes hacerlo mediante tu cuenta de Twitter o Facebook. A continuación tu comentario será moderado hasta que se verifique tu identidad.