Regate corto más carencia de estrategia: Muerte dulce

"La tarea que hay por delante es ingente por el volumen de deuda que arrastramos, la necesidad de cambiar el modelo productivo hacia un horizonte industrial competitivo, la consiguiente prioridad a las políticas educativas y de formación, la racionalización de nuestro sistema institucional y administrativo..."

Aprender de los errores y conocer el entorno en el que nos desenvolvemos son dos premisas fundamentales para avanzar en cualquiera de los aspectos de la vida y máxime en el mundo económico. Sin embargo algo tan simple se olvida, con más frecuencia de la debida, o bien por el alma negra de la soberbia que sobresale o porque activamos el virus de los intereses personales o grupales que lamina la célula de la cordura y de la solidaridad social e intergeneracional.

Aunque sea reiterado es conveniente reconocer como la crisis  financiera que todavía estamos sufriendo en Europa, han aflorado las vergüenzas y debilidades de la gobernanza económica de la Unión y esta visualizando la necesidad de profundizar en la integración económica y política de la Unión, para afrontar los desafíos de una Europa que necesita poner en valor sus fortalezas y evitar así  su debilitamiento progresivo en una sociedad internacional diferente a la de los Tratados Fundacionales y del Tratado de Maastricht. (Véase entre otros el excelente opusculo del Profesor de Sciences Po de París, Jean François Jamet sobre "L'Europe peut-elle se passer d'un gouvernement économique?" y los cualificados análisis de Bruegel)

Así mismo es necesario ser conscientes del proceso de mutación en el que esta inmersa la sociedad internacional y del consiguiente equilibrio de poder en su seno. Y en consecuencia no podemos confundir los tiempos/procesos de nuestro "ombligo" con los tiempos / procesos históricos que están en marcha.

Tenemos ante nosotros la consolidación de China como potencia económica y militar mundial y su decisión de "dominar" el espacio asiático ( Véase los excelentes análisis de Koichi Hamada y de Yu Yongding, entre otros, en Project Syndicate). También la progresiva consolidación de su estructura tecnológico industrial, impactando en las reglas de juego del mundo industrial europeo, por ejemplo. Vemos como la  posición y actitud de China como potencia, incentiva la evolución tecnológica y política de países, altamente competitivos, como Corea del Sur y Japón y también en el caso de este ultimo la recuperación de su fortaleza de seguridad. No podemos obviar la  posición financiera y situación monetaria de China (véase los excelentes análisis de Ronald Mackinnon y Jeffrey Frankel entre otros) y tampoco su capacidad para articular políticamente el eje financiero de Singapur - Hong-Kong - Beijing.

Debemos de ser conscientes de que su demanda de recursos energéticos le acerca por normas básicas del realismo político en las relaciones internacionales, a Rusia y a espacios de influencia en regiones de interés estratégico para ella, en detrimento de Europa. Contemplar como un dato estratégico el despertar del nacionalismo indio tras la victoria del Partido Bharatiya Janata y el programa de su líder Modi  (véase los  interesantes análisis de Jaswant Singh y el imprescindible ensayo de Shashi Tharoor "Pax Indica: India and The world of the 21st Century") que empuja a romper definitivamente con su posición histórica en el movimiento de los no alineados y la modernización socio económica e industrial de un subcontinente complejo cultural y socialmente pero con una fuerza emergente de clase media. Y un etc largo más de cuestiones que nos obliga a entender la encrucijada de una Europa cuya geografía política y económica ya no está en el centro del mapa mundi y cuya fragmentación agudiza no lo "pequeño es hermoso" sino la insignificancia.

Tomar conciencia de los cambios que se están produciendo y  hacer frente al nuevo escenario de la economía mundo para afrontar el riesgo real de pérdida de competitividad, con el consiguiente impacto en el modelo social europeo, es una tarea que no es ajena a ningún responsable institucional, empresarial o sindical, con un mínimo sentido de responsabilidad (Véase por su interés el Capítulo 6 del Rapport Schuman sur l'Europe, 2014). Y en este sentido el reposicionamiento y reforzamiento político y económico de Europa, insistiendo una vez más, es una cuestión vital para seguir manteniendo el modelo social europeo.

En este escenario la crisis financiera ha tenido especial virulencia en España y a pesar del dolor generado por las medidas adoptadas, la excelente gestión de su Ministro de Economía, Luis de Guindos, ha evitado males mayores como los vividos en Grecia, Portugal e Irlanda, y ha situado a la economía española en una senda donde se ve un punto de luz. Sin embargo la tarea que hay por delante es ingente por el volumen de deuda que arrastramos, la necesidad de cambiar el modelo productivo hacia un horizonte industrial competitivo, la consiguiente prioridad a las políticas educativas y de formación, la racionalización de nuestro sistema institucional y administrativo... Lo que nos tiene que llevar al terreno de tomar conciencia de nuestras debilidades y alejarnos del guión que aflora permanentemente y que comulga con el título de una película excelente de Milos Forman "Vicios privados, públicas Virtudes".

La aproximación a los problemas que tenemos exige rigor y comprender que las soluciones a nuestros desafíos no pasan por recuperar un pasado, aliñado de riqueza virtual, que ya no existe. Debemos de entender muy bien que el futuro se construye ahora y por cada uno de nosotros. Y que el Estado prestacional no es un cheque en blanco al margen de la competitividad productiva.

De ahí que sea letal no entender que los fondos  son soberanos de invertir en cualquier país que le de confianza y que el mercado ya no se circunscribe a Europa y EEUU. Que los fondos no son un ente abstracto, son también los ahorros de cada uno de nosotros que exigimos  que nuestros fondos de pensiones funcionen en base a inversiones y rentabilidades de mercado.

Traigo a colación esta reflexión por el debate que se ha generado en el País Vasco con motivo de la necesaria adaptación de Kutxabank a las obligaciones determinadas por la Ley 26/2013 del 27 de Diciembre de Cajas de Ahorros y Fundaciones Bancarias y que tiene que ver con el título de la película de Milos Forman.

La ley en su exposición de motivos es muy transparente sobre las razones y objetivos de la Ley y no hace más que seguir un guión dirigido por las Autoridades comunitarias y alineado con los mínimos que exige el mercado para tener confianza en las entidades financieras. Obviar esta cuestión, desviando el foco de la solvencia y la viabilidad, hacia otros insustanciales para el próximo futuro de Kutxabank, es no entender el entorno y reafirmarse en los errores. Y porque no decirlo, regodearse en el regate corto para no afrontar el auténtico desafío. Adecuar nuestro tejido industrial y tecnológico a la nueva economía mundo. Y en consecuencia también la estructura financiera que lo viabiliza, porque es la única manera de que no muramos como la rana en el cazo caliente de la confortabilidad.

La solvencia de Kutxabank es una cuestión de primer orden y su víabilidad una cuestión vital no solo para que el País Vasco disponga de una entidad financiera util para ser un instrumento operativo real en el mercado financiero regulado por sí o a través de alianzas. Porque sólo desde la solidez y capacidad de generar confianza se puede servir a los intereses generales de una sociedad que quiere seguir siendo competitiva en el mercado europeo e internacional.

Las confusiones interesadas o la ignorancia consentida no son admisibles en el delicado escenario actual. Y tampoco lo es el regate corto sea cual sea el objetivo.

Para tener una entidad financiera solvente en cualquier contexto hay una serie de cuestiones críticas que hay que tener claras, tal y como señala mi estimado compañero Fernando Ramírez.

  1. La solvencia es una condición necesaria pero no suficiente.
  2. Es un cociente entre recursos propios y activos. Por tanto la solvencia se puede alcanzar aumentando los recursos o reduciendo los activos.
  3. No es lo mismo aumentar la solvencia creciendo que perdiendo tamaño.
  4. Se puede ser solvente incluso muy solvente y poco viable
  5. Para dar servicio al País lo más importante es ser viable. No el más solvente.
  6. Para ser viable es necesario tener en consideración al menos tres elementos
  •      6.1.- Crecimiento y rentabilidad.Como tengo que crecer y con que márgenes
  •      6.2.- Control y Gestión del riesgo. Que riesgos puedo asumir y como los tengo que valorar y cobrar.
  •      6.3.- Estructura. Es adecuada o excesiva para el negocio que desarrollo.
  •      6.4.- Cualesquiera de los tres elementos anteriores  mal gestionados pueden hacer inviable la entidad financiera o irrelevante para dar servicios al País que le ha visto nacer y crecer.


El BCE, en Noviembre del 2013, ha iniciado el proceso de los stress test de la banca europea (128 entidades financieras) y entre ellas Kutxabank. Es la antesala de un proceso de recomposición del mapa financiero europeo para adaptarlo a los desafíos del mercado financiero global, con una marcada tendencia al liderazgo regulatorio anglosajón y a la presencia de conglomerados financieros asiáticos donde el Estado y el mercado se solapan y confunden.

En este contexto la realidad del mapa financiero español y europeo verán  movimientos que ni nos imaginamos ahora o meramente lo intuimos.

Kutxabank no es una entidad que vive fuera y al margen del mercado, como tampoco lo hace por ejemplo la Hamburger Sparkasse. Cuando para fundamentar la crítica a la adaptación de Kutxabank a la Ley 26/2013 del 27 de Diciembre dan como referencia el modelo alemán. ¿Se refieren al tipo de entidades financieras como la Hamburger Sparkasse? ¿O a HSH Nordbank? O a aquellas que ejercen de bancos públicos, con el aval de todos los contribuyentes, para subvencionar a las PYMES de su territorio y subvertir la política comunitaria en materia de ayudas de estado?... El sentido de responsabilidad exige rigor y no desviar el foco de los auténticos desafíos a superar. De lo contrario la obligada solidaridad intergeneracional salta añicos, si agotamos el impulso económico que dieron nuestros mayores y  somos incapaces de empezar a construir el futuro con estrategia, conocimiento y esfuerzo.

El futuro empieza exigiéndonos máxima solvencia profesional, estrategia y objetivos. Y mirar al pasado solo para aprender de los errores y no para quedarnos como estatuas de sal.

Añade un comentario

Tienes que estar identificado para poder comentar. Puedes hacerlo mediante tu cuenta de Twitter o Facebook. A continuación tu comentario será moderado hasta que se verifique tu identidad.